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Pergamino

El Bachillerato La Grieta reclama su oficialización

El martes se llevó a cabo una clase pública en pleno centro de la ciudad. (LA OPINION) El martes se llevó a cabo una clase pública en pleno centro de la ciudad. (LA OPINION)

Este espacio de educación popular, el primero en Pergamino, pretende desde hace siete años el reconocimiento para emitir títulos propios, para el financiamiento integral del espacio y el cobro a profesores y de becas a estudiantes. 


Desde hace siete años funciona en Pergamino el Bachillerato Popular la Grieta, Guiraldes 2049 del barrio John Kennedy, transformándose en el primer espacio de Educación Popular de la ciudad. Desde su nacimiento se han realizado varias gestiones para que su práctica sea reconocida y oficializada. Sin embargo, el Estado provincial continúa desconociendo estas instituciones. Esta situación, que pone en peligro la educación de jóvenes y adultos, hace que tanto profesores como estudiantes organicen diversas actividades durante el ciclo lectivo, con el objetivo de generar recursos para sostener la práctica educativa. Días atrás en el marco de su 7º aniversario se organizó una kermesse y se realizó un mural en homenaje a la agrupación pergaminense “Justicia por los 7”.

El martes pasado, se llevó a cabo una clase pública en pleno centro de la ciudad, San Nicolás y Pueyrredón. La jornada, organizada por la Coordinadora de Bachilleratos Populares, de la cual el bachillerato de Pergamino forma parte, se enmarcó en un plan de lucha a nivel nacional. Las clases públicas también tuvieron lugar ese día en Capital Federal y La Plata. La Coordinadora de Bachilleratos Populares en Lucha reúne a un centenar de entidades educativas, que desde hace más de quince años, dictan clases en organizaciones sociales, políticas y gremiales de distintos puntos del país.

En un comunicado emitido recientemente, los bachilleratos populares afirman que “luego de casi dos años y medio de mesas de trabajo, de instancias de diálogo con la Dirección de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, no tenemos una respuesta política a nuestras demandas concretas, lo cual pone en peligro el derecho a educarse de cientos de jóvenes y adultos”.

En el caso de La Grieta de Pergamino está en riesgo de ser reconocida la finalización de los estudios secundarios de más de 30 educandos. “Los bachilleratos tienen un trayecto histórico, nacen después de 2001, con una corriente pedagógica que es la educación popular latinoamericanista, de Paulo Freire. En este recorrido hasta hoy seguimos exigiendo nuestra oficialización. Esto consiste básicamente en el reconocimiento para emitir títulos propios, para el financiamiento integral del espacio, y el cobro a profesores y de becas a estudiantes. Son como los grandes tres puntos”, explicó Fausto Nascimbene, profesor de Comunicación.

“Al día de hoy, hace cuatro años, por gestión de la coordinadora, rematriculamos, es decir, nuestros títulos salen por otro bachillerato popular oficializado, porque hay algunos que están oficializados, que han entrado a una mesa de negociación previa, es estrictamente político. En esa rematriculación nosotros justamente pasamos los títulos de los compañeros que se reciben acá. Esto el Estado lo sabe, incluso el Estado lo hace en sus propias gestiones oficiales, en sus propias escuelas rematriculan en otro lugar, los Planes FinEs no tienen sede propia. Entonces, esa irregularidad nosotros la evidenciamos para que, justamente, se hagan cargo. Nosotros hacemos esto porque no tenemos otra opción y porque no podemos dejar a los chicos que se anotan fuera de la posibilidad de emitir títulos”, sostuvo el profesor que en el Bachillerato dicta la materia Observatorio de Medios.

- ¿El cierre de los bachilleratos los afectó en algo?

- Nos toca a nivel general con lo que pasa en la educación hoy. Lo hablamos con “profes” y directivos de bachilleratos que están en una situación complicada, vemos que hay un vaciamiento, que hay una reducción, que hay un propósito de achicar y a su vez construir en la sociedad la idea de que lo público no funciona, una historia repetida en la Argentina.

Nosotros lo vemos, no porque no nos pasen plata, -porque nunca nos pasaron- ni tampoco porque nos paguen los sueldos y arreglen algo, -porque nunca lo hicieron-. En ese sentido nosotros no lo vemos, pero sí vemos la negativa del diálogo. La clase pública es una herramienta para mostrarse que se hace en sintonía con Capital Federal y La Plata. Pergamino es el Bachillerato más alejado, la mayoría están en el Gran Buenos Aires y La Plata, también hay en Mar del Plata, Luján y Tigre.

- Recién decías que es una cuestión política, ¿cómo les fue con el Gobierno anterior?

- En el Gobierno anterior se oficializaron bachilleratos. En Capital Federal el PRO hace varios años que está y también oficializó bachilleratos. Así que no podría decir que hay una línea de una posición política, pero sí es una cuestión política a nivel educativo general. La educación popular no vendría a ser para el Estado una alternativa de formación. Nosotros estamos convencidos que lo es y que la educación de adultos está totalmente atravesada por la experiencia propia. El desafío es siempre construir nuevos caminos. Nosotros hace siete años que no estamos oficializados y en ningún momento se pensó en no seguir. Los estudiantes que se sumaron el primer año no sabían si iban a tener título y se sumaron igual.

Queremos que nos oficialicen, pero la práctica educativa supera muchas cuestiones educacionales, es un espacio que hacemos propio. Nosotros trabajamos gratis, pero no es una cuestión de beneficencia, sino que tenemos un proyecto educativo, lo llevamos adelante con los recursos que tenemos, eso no impide la práctica pedagógica.