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Pergamino

Este jueves será la fiesta de San Expedito, patrono de las “causas urgentes”

Considerado el “santo guerrero”, a Expedito se lo invoca en las causas justas y urgentes. (ALETEIA) Considerado el “santo guerrero”, a Expedito se lo invoca en las causas justas y urgentes. (ALETEIA)

La devoción por este santo es un fenómeno en crecimiento entre los católicos. Se lo invoca en problemas que demandan una inmediata solución. En nuestra ciudad, la fiesta patronal será en la Parroquia San Cayetano del barrio 12 de Octubre, a las 18:00.


Este jueves, como cada 19 de abril, los cristianos celebrarán la fiesta de San Expedito, quien fuera comandante de una Legión romana, tan brava que era llamada la “fulminata”, por la rapidez de sus acciones bélicas. A pesar de ser romano, adorador de otros dioses, la gracia de Dios tocó su corazón y se convirtió al Cristianismo. Veía a menudo el valiente testimonio de aquellos cristianos a los que debía matar, que en vez de luchar se arrodillaban y rezaban. Intrigado por ese comportamiento, se instruyó en la fe Cristiana.
En nuestra ciudad, así como en todo el país, la devoción por este santo es un total fenómeno en crecimiento que se refleja año tras año por los fieles católicos que concurren a las actividades realizadas en el marco de las fiestas patronales.

En Pergamino
En nuestra ciudad la comunidad religiosa de San Cayetano, Falucho 864, es la encargada de organizar las fiestas patronales a San Expedito. En este sentido mañana, a las 18:00, el padre Aníbal Tabares, presidirá la misa en honor al patrono de las causas justas y urgentes.

Historia
Cuenta la historia que, en cierta oportunidad, ante una batalla en la que la Legión romana se encontraba en desventaja, con hambre y sed, Expedito hizo arrodillar a sus hombres y encomendarse al Dios de los cristianos. Una tormenta repentina impidió que los atacaran, de allí se proveyeron de agua y recompuestos pudieron salir victoriosos de la batalla.
Al hacerse cristiano, tuvo que enfrentar las consecuencias y por orden del emperador Diocleciano, fue sacrificado en Melitene, sede de una de las Provincias Romanas en Armenia.
Según dicen en el momento de la conversión un cuervo trató de persuadirlo que lo dejase para mañana. Como buen soldado, San Expedito reaccionó enérgicamente aplastando al cuervo diciendo repetidas veces hoy. No dejaré nada para mañana, a partir de hoy seré cristiano.

Lo urgente
A San Expedito se lo invoca en problemas urgentes que demandan una inmediata solución, donde no puede haber demoras, también en las causas justas. San Expedito, además de ser el Santo de las “Causas Urgentes” es protector de los jóvenes, de los estudiantes, de los enfermos.
Los santos tienen dos “funciones”: interceder ante Dios e iluminar con su ejemplo. En el caso de San Expedito, se le suele rezar pidiendo por las cosas urgentes, porque en este tiempo todo urge, todo tiene que ser rápido, inmediato, hasta el obrar de Dios. Se necesita un Dios que ofrezca soluciones mágicas en cuestiones de segundos.
Y cabe la pregunta: ¿Todo lo urgente es importante? A veces las personas no tienen en claro ni siquiera qué pedir.
Jesús no tiraba milagros a la multitud ‘al voleo’, ni repartía curaciones. Jesús no obra invadiendo la vida y la libertad del hombre. Entonces los fieles deben preguntarse ¿Lo que me urge es importante? Porque al revisar la vida de San Expedito se entiende que su urgencia era convertirse en cristiano, empezar a vivir la fe, no resolver problemas de apuro.
Por eso, en esta fiesta de San Expedito se invita a sus devotos a responderse esa pregunta, de modo que el encuentro con la vida del santo no sea un encuentro “comercial” en el que doy algo (una oración, dinero o fotocopias) a cambio de algo (solución de mi pedido) sino una experiencia de fe que realmente cambie la vida del creyente.
El interrogante puede ser ampliado “¿Sé lo que quiero pedir? ¿O simplemente pido de todo?”, como un chico en el kiosco, sin saber qué se necesita, cuál es el origen de las dificultades. Y en vez de manifestar la fe en el Dios Todopoderoso se lo ubica en el papel del chico de los mandados, que tiene que resolver desde la enfermedad mortal hasta la discusión con un familiar. ¿Es conocido el origen de los males personales? Porque tal vez los problemas familiares tienen su raíz en la falta de perdón, los económicos tienen su raíz en la mala administración del dinero o decisiones consumistas, etcétera. Ante cada cosa, Jesús me pregunta: “¿Qué puedo hacer por ti?”.