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Pergamino

Silvio Temprana: el pergaminense que se destaca en el estudio de las neurociencias

Silvio Temprana visitó la redacción de LA OPINION. (LA OPINION) Silvio Temprana visitó la redacción de LA OPINION. (LA OPINION)

Su tesis fue premiada por la Sociedad Argentina de Investigación en Neurociencias. Está radicado en California donde despliega su actividad como investigador en ciencia básica. Es un apasionado por el conocimiento y considera que la disciplina que estudia tiene un amplio potencial para ayudar a descubrir cómo funcionan mecanismos del cerebro.


Silvio Gabriel Temprana es pergaminense y hace unos días a través del sitio Web del Instituto Leloir se informó que su tesis en el campo de las neurociencias, realizada como becario del Conicet en el Laboratorio de Plasticidad Neuronal que lidera el doctor Alejandro Schinder, había sido premiada por la Asociación Argentina de Investigación en Neurociencias. Como biólogo actualmente despliega su investigación en un laboratorio  en la Universidad de California, en Berkeley. El premio recibido a la mejor tesis en su especialidad le valió como reconocimiento la posibilidad de viajar a la Argentina para exponerla en un Congreso. De paso por Pergamino, visitó la redacción de LA OPINION y mantuvo una entrevista en la que describió su trabajo profesional y su pasión por el conocimiento.

Tiene 31 años y se formó en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Se orientó hacia la biología molecular y actualmente está haciendo un postdoctorado en el mismo campo, aunque estudiando otras regiones del cerebro.

- ¿Cómo surgió tu vocación por la actividad científica?

- Empecé a estudiar Ingeniería Mecánica en Rosario. Estuve un cuatrimestre y me di cuenta que en realidad quería hacer algo que estuviera más relacionado al campo de la vida. Siguiendo los consejos de profesores del secundario, me recomendaron que me fuera a Buenos Aires. Tomé la decisión, hice el CBC y me terminé decidiendo por la biología. En una primera instancia me orienté a la parte de biotecnología del agro, hice mi tesis de licenciatura en ese campo. Tomé esa opción pensando en las posibilidades laborales que podía tener si regresaba a Pergamino. Cursando mi carrera cuando empecé a tener materias de neurociencias, descubrí que allí estaba mi verdadera vocación y me apasioné con eso. Supe que si me iba a dedicar a la investigación básica, iba a ser en neurociencias. Comencé el doctorado en el laboratorio de Plasticidad Neuronal, a cargo del doctor Alejandro Schinder. Allí hice mi tesis sobre neurogénesis adulta.

- ¿Cuál fue el concepto de tu tesis?

- Hace mucho tiempo se pensaba que una vez que el cerebro llegaba a la adultez no había neuronas que se incorporaran. Pero a partir de la década del 60 este concepto cambió y se empezó a ver que había cosas que se dividían en el cerebro, no se sabía si eran neuronas. Mi jefe de tesis fue el primero en probar que en el cerebro del ratón había neuronas que se estaban conectando. Son neuronas que nacen en regiones muy específicas. Trabajamos con el hipocampo, una estructura vinculada a los procesos de memoria. Mi tesis estuvo orientada a determinar cómo estas neuronas que están desconectadas, empiezan a conectar a un circuito ya formado. El objetivo de mi línea de investigación en el laboratorio es ver cómo estas neuronas establecen sus contactos.  Es un proceso complicado técnicamente. Hacemos investigación básica.

- ¿Es posible transferir los conocimientos que surgen de esa investigación básica a alguna aplicación?

- Hay quienes investigan solo por la curiosidad de conocer más. Yo personalmente lo hago con la esperanza de estar construyendo algo, para que otras personas o yo mismo en otra etapa de mi carrera, podamos tener esa información y aplicarla a la solución de un problema. Tengo la idea de que la ciencia básica es un cúmulo de información que da las bases del conocimiento. Tengo la convicción de que ese conocimiento es necesario para dar saltos en la aplicación de la neurociencia, por ejemplo a las terapias regenerativas. Pero nuestra investigación no está directamente asociada a una aplicación.

El premio

Respecto del premio que obtuvo de la Sociedad Argentina de Investigación en Neurociencia, refirió que lo recibió con sorpresa. “Uno se postula con su tesis, eligen una como la mejor y en mi caso el premio consistió en costear los pasajes para poder venir a la Argentina a exponer mi trabajo en un Congreso”.

Su tesis titulada “Mapeo espacio-temporal de la conectividad postsináptica en neuronas jóvenes del hipocampo adulto”, se centró en un aspecto relevante de la neurogénesis o formación a lo largo de la vida de nuevas neuronas en una región del cerebro: de qué manera se relacionan con las neuronas ya existentes.

Trabajos como los de Temprana podrían tener en el futuro una aplicación en medicina. Varias estrategias de desarrollo de terapias regenerativas están orientadas a tratar de implantar neuronas en las regiones dañadas del cerebro –como ocurre en enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y el Parkinson- con la esperanza de restituir la funcionalidad del circuito.

La experiencia en el exterior

Desde hace ocho meses, Silvio Temprana está viviendo en California, investigando en un laboratorio de la Universidad. “Estoy trabajando en algo completamente distinto”, cuenta este joven que logró una beca en Estados Unidos para desplegar su trabajo. “Pensé que el choque cultural iba a ser más fuerte, pero me adapté bien. Me fui con mi novia Regina Scarpín que también es investigadora”, cuenta.

- ¿Tu estadía en California es transitoria o planificas el ejercicio profesional fuera del país?

- Por el momento es transitoria. Es hacer la experiencia y volver al país. Nunca lo sabe uno a ciencia cierta. Pero la idea es estar unos años y volver.

- ¿Cuáles son las líneas de trabajo en las que estás incursionando?

- Sigo trabajando en neurociencias. Pero en la parte de corteza. Cambié el sistema experimental y sigo trabajando en ratones. Estoy focalizándome en la parte óptica, trabajando con animales despiertos y enteros. Básicamente se usan colorantes para ver la actividad de las neuronas. Trabajamos en dos cortezas: visual y somatosensorial. Les presentamos estímulos, registramos y vemos cuáles se activan con determinados estímulos. El objetivo del laboratorio en el que trabajo es entender cómo el circuito codifica las percepciones.

- ¿Cómo es hacer ciencia en el exterior?

- Se puede hacer lo mismo que en Argentina. La diferencia más grande está en los tiempos. Cuesta menos conseguir insumos y equipos. El problema es que cuando uno quiere hacer ciencia y compite con laboratorios el tiempo es crucial. Es muy competitivo y a veces quedas en desventaja por una cuestión burocrática. Otra diferencia es el financiamiento.

El principal potencial de las neurociencias

Temprana se define como “un apasionado de las neurociencias” y considera que es una disciplina que tiene mucho potencial con relación a las terapias regenerativas. “Yo no estoy cerca de la parte clínica, pero considero que las herramientas teóricas van a contribuir. Hay muchos mecanismos sobre los que aún no se conocen las bases y hay mucha potencialidad en este campo.

“Muchas veces por la delicadeza del objeto de estudio que es el ser humano hay algunas limitaciones y la aplicación es lenta. Hay que proceder con mucha cautela para transferir un conocimiento que uno obtiene en un animal de laboratorio a una persona”, aclaró, pero consideró que “la ciencia está avanzando mucho en comprender cómo funcionan muchos procesos como la formación de memoria, la consolidación de memoria y la codificación de estímulos externos”. 

Es un apasionado de lo que hace y lo refiere sobre el final de la entrevista cuando afirma que su principal motivación es el conocimiento: “Me apasiona ver hasta dónde se puede llegar en tratar de entender cómo funciona el cerebro. Con eso ya estoy hecho”.