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Policiales

Un pergaminense murió en un accidente de tránsito cerca de Colón

El fuerte impacto entre el Ford Focus y el acoplado del camión Iveco. (LA OPINION) El fuerte impacto entre el Ford Focus y el acoplado del camión Iveco. (LA OPINION)

Héctor Alfredo Pelourson, de 58 años, impactó en la madrugada de este sábado con su Ford Focus contra un camión jaula que transportaba porcinos en el kilómetro 261 de la ruta 8 y perdió la vida en forma instantánea.


En las primeras horas de este sábado, en el ingreso a la localidad de El Arbolito (kilómetro 261 de la ruta Nº 8), se produjo un accidente de tránsito en el que perdió la vida el pergaminense Héctor Alfredo Pelourson, de 58 años de edad. Según informaron fuentes policiales de la vecina localidad, cerca de las 3:20 y por causas que se trata de establecer colisionaron un Ford Focus color gris (dominio FDA 375) con un camión Fiat Iveco (dominio GSN 952) con un semirremolque jaula que trasladaba 147 porcinos con destino a Córdoba.

El vehículo de menor porte era conducido por Pelourson, que se dirigía en sentido Colón-Pergamino; mientras que el camión retornaba a la cinta asfáltica desde la banquina opuesta para dirigirse en sentido contrario y por tal motivo se produjo el fuerte impacto a la altura media del acoplado, llevando la peor parte “Fredy”, como se lo conocía en nuestra ciudad, quien falleció en forma instantánea. 

El transporte de carga de la empresa El Sampachense era conducido por Maximiliano José Rocha de Sampacho, de 30 años de edad, quien iba con un acompañante de 23 años. Ambos terminaron ilesos. Debito al siniestro, la ruta Nº 8 estuvo cortada varias horas y trabajaron en el lugar los Bomberos Voluntarios de Colón y Policía Científica.

Una gran pérdida

Conocida la noticia del fallecimiento de Pelourson, en las redes sociales mucha gente comenzó a recordar a “Fredy”. Según cuentan sus amigos era empleado municipal, le gustaba practicar deportes, en especial las artes marciales, era un apasionado del tango (había comenzado hace un tiempo a tomar clases en El Fortín) y la música en general. Además era habitué del Café de las Letras, donde pasaba las tardecitas junto a un grupo de amigos.