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Cultura y Espectaculos

José Santucho, un juglar que retrata paisajes y costumbres bien nuestras

“Juglarías” se titula el primer disco de temas propios que el cantautor pergaminense presentó hace un año en el Gran Salón de Plataforma Lavardén de Rosario. En diálogo con LA OPINION cuenta cómo se gestó y describe la estética y expresión sonora con la que plasma historias de Argentina y América Latina.


Este lunes se cumplirá un año de cuando José Santucho, autor, compositor, arreglador, guitarrista y cantor de música argentina y latinoamericana de nuestro medio, presentó “Juglarías”, su primer disco solista, en el Gran Salón de Plataforma Lavardén de Rosario, ciudad donde se encuentra radicado desde 2003. Se trata de su primer material de temas propios donde plasma historias de un territorio que se extiende desde Argentina hasta Venezuela.

En la ocasión contó con el grupo estable que lo acompaña habitualmente integrado por Demián (su hermano) en flauta, Nicolás Arroyo en percusión (otro talentoso pergaminense del que hablamos en pasadas ediciones de LA OPINION), “Nacho” Abad en piano (músico profesional que junto a su familia vivió por muchos años en Pergamino) y Gonzalo Fuertes en bajo. Además se sumaron varios invitados como Jorge Fandermole, Julián Venegas y Martín Neri. También fueron de la partida “Jory” Balbuena, Matías Cribb, Santiago Arroyo y Martín Beckerman.

El material, de producción independiente, fue editado por el sello discográfico entrerriano Shagrada Medra y grabado tras obtener un apoyo del Fondo Nacional de las Artes que le adjudicó el primer premio como Mejor Música Folklórica de 2016.

De cosecha propia

“El disco está compuesto por 12 canciones de las cuales una es una música mía sobre un poema de José Pedroni, llamado ‘La Mariposa’. Las 11 restantes me pertenecen en letra y música”, explicó en contacto con LA OPINION José Santucho, que también es psicólogo egresado de la Universidad Pública (UNR) y docente de la Facultad de Psicología de dicha universidad.

“Si bien el disco se pudo llevar a cabo por un premio del Fondo Nacional de las Artes, hay un montón de puntos de inicio. Entre esos puntos está empezar a compartir estas canciones que fueron brotando como en tropel, con mi hermano Demián y después hacerlas extensiva a Nicolás Arroyo y a Nacho Abad. Un poco entre los cuatro fuimos el corazón de los arreglos y de la producción artística del disco en general. A partir de las decisiones que íbamos tomando los cuatro fuimos convidando a otra gente, siempre teniendo como principal objetivo la posibilidad de que la canción crezca con los diferentes aportes”.

-Tanto vos como tu hermano, desde que integraban el proyecto “Los Santucho”, rescataron y valoraron a grandes compositores un poco olvidados, ¿tus composiciones van por ese estilo?

-Esas formas estéticas que nosotros abordábamos con Demián, en proyectos que tenían que ver con ser intérpretes de canciones de otros, creo que mi modo de hacer canciones, al menos en la actualidad, tiene un gran diálogo con esas formas que, por otro lado, son las formas populares dentro del ámbito de la música criolla, argentina y latinoamericana. En términos de formas, en el disco hay un montón de canciones que son netamente de corte pampeano, entonces aparecen una huella, una cifra. Hay otras canciones que no han quedado en la selección que conformaron el disco pero que sí dan cuenta de una dirección compositiva. Entonces, el intento es tratar de establecer un diálogo en la medida de lo posible con esas formas. Por supuesto que hay también una estructura poética cancionística que también tiene que estar para que la canción suene a huella o a cifra. Para esto he hecho una pequeña investigación, porque son formas olvidadas, que no tienen mucha circulación.

En cuanto a las dimensiones estéticas y temáticas también se ponen en juego en las composiciones cuestiones que ya están presentes en todo el cancionero popular, porque de alguna manera las canciones intentan dialogar e insertarse en esa dinámica.

-¿Estas formas también se trasladan a la sonoridad instrumental?

-Creo que lo que se escucha en cada una de las canciones tenía que estar. Me parece que nada sobra. Y eso es una dimensión propia de lo instrumental donde, por otra lado, también hay algunas otras licencias en el sentido de que aparecen texturas que en algún punto son novedosas y que ya veníamos explorando con Demián. También se incluyen improvisaciones y armonizaciones. Me parece que en la parte instrumental hay un poco más de licencia en cuanto a la sonoridad que ya no es criolla tradicional.

-La cuarentena nos “obliga” a pensar y a reproyectar cosas, ¿estás gestando algo nuevo?

-La cuarentena me ha permitido conectarme con la composición de una forma más asidua. Entonces fueron emergiendo algunas canciones, incluso proyectos con colegas, poniéndole letra a músicas de amigos. Por otro lado, en lo que tiene que ver con la hechura de canciones y este modo tan particular que ya estaba presente pero que ahora tomó más fuerza de hacer música con amigos, pero a distancia, nos encontró también largando una nueva canción y estamos trabajando en otras canciones propias.

En función de cómo se vaya resolviendo esta situación siempre está en el horizonte la posibilidad de pensar presentaciones en vivo. Al disco completo se puede acceder por plataformas virtuales YouTube, Spotify, Amazon, Deezer, etcétera. Los interesados en adquirir el disco físico lo pueden solicitar a través del Facebook o Instagram de José Santucho.

Sobre su trayectoria

La mayor parte de su formación es autodidacta. Luego de haber participado en diversos proyectos musicales a lo largo de mucho tiempo, aboca esa experiencia a la creación de sus propias canciones.

Conjuntamente, desde 2005 sostiene un dúo con Demián Santucho como intérpretes y arregladores de música argentina, proyecto con el que grabaron el disco “Entre la pereza y el descuido” (DideBa, 2007) y con el que fueron ganadores del certamen para nuevos valores Pre Cosquín 2007 en el rubro Dúo Vocal. Con esa producción recorrieron diversos escenarios entre los que se destacan las participaciones en el Festival de Cosquín en los años 2007 y 2008. A la vez fueron incluidos en el Primer Catálogo de Artistas de la Provincia de Buenos Aires y fueron ternados a los premios “Atahualpa” en el año 2011, en el rubro “Conjunto Vocal e Instrumental”, premio organizado por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. Editó un libro de décimas llamado “Décimas a lo que escribo”.