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Cultura y Espectaculos

Julián Provenzano expone esculturas en el Museo

“Fuerza natural”. Julián Andrés Provenzano junto al caballo, su primera obra de gran tamaño. (LA OPINION) “Fuerza natural”. Julián Andrés Provenzano junto al caballo, su primera obra de gran tamaño. (LA OPINION)

Bajo el nombre “Fuerza natural”, el artista pergaminense, que practica el “arte chatarra”, exhibe obras de gran formato. “Me encantaría algún día dedicarme al tema del arte, a las esculturas, porque es algo que me apasiona”, sostuvo a LA OPINION.


Julián Andrés Provenzano es contador y comerciante de nuestra medio, y desde hace algo más de tres años cultiva el “arte chatarra” como escultor, armando figuras con lo que la gente deshecha. “Cualquier cosa que se pueda soldar sirve apara hacer una escultura”, aseguró el artista en contacto con LA OPINION, que desde el jueves muestra sus creaciones en el hall de entrada del Museo Municipal, en avenida Alsina 421.
Provenzano expone obras de gran formato como un caballo y un venado en tamaño natural, y una abeja posada en una flor, que no dejan de sorprender al público.
“Me encantaría algún día dedicarme al tema del arte, a las esculturas, porque es algo que me apasiona. De hecho ya he vendido varias, más de lo que yo hubiera esperado. Es algo que empezó siendo un hobby y ahora se está convirtiendo en algo más serio. La última que vendí fue para gente de Buenos Aires como regalo de cumpleaños para otra persona que vivía en Nueva York. Eso es lo que busco y anhelo: entrar en una mercado del arte nacional e internacional que me permita hacer lo que me gusta, que es crear”, sostuvo este artista que se confiesa autodidacta.
“Arranqué haciendo cosas chicas como cualquier principiante autodidacta, porque nunca estudié arte, ni fui a Bellas Artes; nadie me enseñó a soldar, aprendí solo -indicó-. Toda mi vida me encantó armar y desarmar, dibujar, pintar; siempre me gustó el tema del arte y trabajo con diferentes materiales”.
Si bien es contador, Provenzano heredó un corralón de materiales de construcción, comercio al que se dedica actualmente. “Esto me llevó a utilizar y requerir de herramientas, algo que siempre me gustó -sostuvo-. Hace cuatro o cinco años aprendí a soldar. Ahí me di cuenta que era lo mismo que dibujar pero lo podía hace en 3D y haciendo algo que a su vez me gusta mucho que es el reciclaje con las cosas que la gente ya no usa y tira. Siempre me gustó restaurar muebles y motos antiguas. Y esto es una manera de utilizar lo que la gente deshecha, más que nada de talleres mecánicos que es donde consigo la materia prima. También bicicleterías y campos. Cualquier cosa que se puede soldar sirve apara hacer una escultura”, afirmó.
Como todo principiante Provenzano comenzó haciendo obras de pequeño formato y con el tiempo se fue animando a algo más grande hasta llegar al caballo. “Fue mi primera obra de tamaño. Tenía un montón de piezas grandes que no me servían para las esculturas pequeñas”, dijo el artista, al tiempo que aseguró que esta obra le sirvió “más que nada para ponerme a prueba”.
La imponente escultura del caballo, que se puede apreciar en el Museo hasta el 10 de mayo, le llevó cinco meses de trabajo.
“Estoy bastante enamorado de esta obra, porque suelo enamorarme de mis creaciones”, confesó.
Después surgió el venado, otra obra de gran tamaño que también se expone. En este caso el tiempo de ejecución fue de tres meses.
“La otra obra, una abeja posada en una flor, hace un tiempo que la hice, y fue cuando conseguí un pistón de avión que me regaló mi amigo Pablo Roba”, recordó.
“Estoy haciendo en paralelo un torso de mujer y no sé si está terminada o no, por ahora está en proceso”, dijo el artista al tiempo que confesó que se siente identificado con Juan Pablo Deplá, discípulo del famoso escultor Carlos Regazzoni. “Sigo muchas cuentas y veo muchas fotos de artistas del exterior. Generalmente son yanquis, canadienses o australianos. Son todos diferentes, cada uno tiene su personalidad. Algunos hacen los cortes perfectos y otros usan las piezas enteras -que son los que yo más valoro- que no tienen que ver con la forma de la figura y sin embargo queda bien. Creo que hoy estoy en algo intermedio. Trato de buscar la pieza pero tampoco forzarla ni crear una pieza nueva para el fin que estoy buscando”.
- ¿Cuándo cree que la obra está terminada?
- La culminación de la obra depende del trabajo. Hay obras que las sentís terminadas, sentís que ya está, que no hay nada más para hacerles. Hay otras obras que te aburrís. Suelo aburrirme y las dejo y hay veces que quedan así terminadas o bien mucho más adelante las retomo y les doy una terminación. Pero generalmente la culminación propiamente dicha se siente, que le diste el toque final y se terminó y es lo que tenías en mente.
Sus esculturas y otras actividades como restauraciones y cuadros pintados, también se pueden ver en sus páginas de Instagram y Facebook.
“Fuerza natural” se podrá visitar hasta el 10 de mayo, de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 19:00, y los sábados de 16:00 a 20:00.

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