Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV

Carlos Ziehm, una trayectoria laboral ligada a la historia misma de la ciudad

Durante 40 años fue empleado de la emblemática Ferretería Francesa, un comercio en el que abrazó la pasión por la atención al público. Más tarde fue cobrador de un comedor y del Tiro Federal, entidad con la que colaboró hasta hace un tiempo en que llegó la hora de cosechar la siembra de tantos años de esfuerzo, para descansar rodeado del amor de los suyos.

Gladys Carranza, la sencillez de una mujer solidaria dedicada a su familia y al comercio

Junto a su madre tuvo “Ilusión”, un negocio con 40 años de historia dedicado a la venta de trajes de fiesta, labor que hoy continúa en el marco de otro emprendimiento. Dueña de una fe que la sostiene ante cualquier adversidad, pone en acto la generosidad en distintos espacios con los que colabora. Sus seres queridos son su principal tesoro.

Víctor Lázzari, “el sodero de mi vida” para el corazón de muchas familias pergaminenses

Sus clientes le reconocen la lealtad y la responsabilidad con la que desde hace 53 años lleva adelante la tarea. Hoy trabaja en forma independiente vendiendo soda y agua por las calles de una ciudad que conoce como la palma de su mano. Con el compromiso del primer día, disfruta del reparto y la visita cotidiana a los vecinos sin pensar aún en retirarse.

Raúl Maza, un gran hacedor de buenos helados, siempre atento a las necesidades de la ciudad

Adquirió la Heladería “La Fe” en 1971 y honró la historia que ya tenía ese comercio que es parte de la identidad pergaminense. Antes trabajó en Annan. De la mano del helado se abrió camino en nuevos emprendimientos como la fábrica de dulce de leche. Tomaron la posta sus hijos, a los que acompaña con el saber de un inquieto empresario y dirigente.

Julio Andrieux, el arte de tostar café y hacer del propio trabajo el sello de una marca

“Don Julio” es el nombre del tostadero que creó, dando vida a un emprendimiento familiar que ya cuenta cinco años. El producto que comercializan a bares y particulares tiene el nombre del hombre que supo reconvertirse y hacer de su dedicación la llave para abrir las puertas del porvenir, siempre con el acompañamiento de los suyos.