Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Economía y Agro

Cambio de paradigma: ¿los remates de hacienda por streaming llegaron para quedarse?

Los precios máximos  el remate del miércoles se dieron en la raza Polled Hereford. (DE BUENA CLASE) Los precios máximos el remate del miércoles se dieron en la raza Polled Hereford. (DE BUENA CLASE)

La pandemia acentuó la modalidad online ante la imposibilidad de realizar subastas en forma presencial. Cabañas y consignatarias debieron adaptarse forzosamente para seguir en pie. Alejandro Calderón contó la experiencia de la jornada de ventas “De buena clase”, en la que el promedio por toros Angus fue de 143.000 pesos y los Polled Hereford 166.000.


El tradicional sistema de remates de hacienda, con su componente social de reunión y gestos como lenguaje comercial, fue otra de las tantas actividades sobre las que impactó el Covid-19.
La cadena de comercialización debió adaptarse a tecnologías como el streaming y desarrollar plataformas de catálogos digitales que contienen fotos, videos y datos de los animales a subastar.
Estas herramientas acentuaron la modalidad online y la televisiva, logrando así ir satisfaciendo de a poco la demanda de compradores y vendedores.
Aunque existen cabañas o consignatarias que contaban con experiencia en este tipo de tecnologías porque las implementaban, otras todavía no las habían utilizado y debieron adaptarse forzosamente.
Las modalidades de venta varían de acuerdo a la estrategia, desde un remate con trasmisión en vivo por televisión hasta subastas online.
En esta última herramienta se suben a un sitio web los lotes filmados que saldrán a remate, además de fotos con los datos del animal (en el video o bien un catálogo) para que los futuros compradores puedan acceder a la información. Los participantes están conectados vía telefónica o web (previamente logueados) y las ofertas se realizan en vivo y en directo.
Uno de los aspectos positivos del streaming es que se llega a personas que antes no podían viajar por las grandes distancias. Otro es que el prestigio y la historia de las cabañas permanecieron inalterables.
Del lado de lo negativo pueden consignarse ítems como la falta de conectividad en algunas zonas del país y la imposibilidad de reemplazar un animal en el caso de que no pueda estar disponible para el remate.
Los valores de los lotes vendidos es un punto que aún no puede contabilizarse ni como positivo ni como negativo ya que en algunas subastas los precios fueron los esperados y en otras no.

“El resultado fue bueno”
El miércoles 30 de septiembre se realizó la 19ª jornada de ventas “De buena clase”, conformado por las cabañas “El Desafío”, “La Esperanza”, “La Laguna”, “La Marca” y “La Puna”. El remate se realizó online y pudo seguirse en vivo a través de dos plataformas Web.
“Teníamos una gran incertidumbre sobre cómo iba a funcionar. El resultado fue bueno, no obstante hay muchas cuestiones para corregir para los próximos años”, contó Alejandro Calderón, propietario de la Cabaña “El Desafío”.
-¿Vendieron todos los animales?
-En Pergamino el comprador de nuestros reproductores está acostumbrado a verlos personalmente y creemos que eso puede haber afectado el resultado ya que quedaron algunos animales sin vender. Lo que se vendió se vendió muy bien, sobre todo las hembras de todo tipo; los toros se vendieron a buenos valores también aunque hubo algunos por los que no hubo ofertas.
Entendemos que tal vez se deba a las dificultades de este nuevo tipo de operatoria, ya que creemos que si el remate hubiera sido físico los valores habrían sido diferentes. Esto también lo notamos en el remate de la Sociedad Rural de Pergamino, en el que se dieron condiciones similares.
-¿Qué le ve de positivo a los remates online?
-Abren un abanico de posibilidades muy importantes para el futuro, esta virtualidad abre nuevas oportunidades de comercialización que creemos se van a potenciar.
Hablando con distintos cabañeros creemos que es una práctica que ha venido para quedarse, al margen de los remates en forma física; creo que mostrar animales en forma de video vía Internet acerca mucho a la oferta y la demanda, lo que se potenció por la pandemia que estamos sufriendo; pero es muy positivo que gente de otras regiones pueda ver los bovinos que presentamos, como así también nosotros somos compradores de los animales para nuestras cabañas. Por ejemplo, en este último remate los compradores de las hembras fueron de otras zonas.
Hoy en día con un click podés ver todos los remates que se producen en distintas regiones del país. Antes para ir a ver ese remate tenías que hacer 400 o 500 kilómetros y al llegar no sabías con qué te ibas a encontrar, más allá de haber visto un catálogo.
Hoy al tener acceso a esa información previa a los remates vía Internet, al ver a los animales en video, al comprador se le abre un panorama diferente.
Este año compré dos lotes de vaquillonas, uno por Internet y otro por televisión y ambos funcionaron bien. Lo que se ve en los videos se condice muy bien con la calidad de la hacienda.
Creemos que como sistema nuevo o que se impuso compulsivamente por la pandemia aún tiene muchas cuestiones para corregir, pero vemos una gran potencialidad en operar de esta forma.
-¿Qué tipo de cuestiones corregiría ya que tiene la experiencia del comprador y del vendedor?
-Ocurre que es una práctica nueva, hasta que nos acostumbremos van a producirse algunos baches o inconvenientes que pueden ser subsanados como el tema de la pobre o débil conexión a Internet.
A todos nos falta entrenamiento para utilizar esta herramienta, entrar por Internet, estar en el momento del remate conectado, tener mejor señal de teléfono y de Internet en el campo; hoy la conectividad es un problema para este tipo de sistemas, por lo que necesitamos una señal de Internet más potente.
Pero esta virtualidad de remates es una gran posibilidad de ampliar un poco las posibilidades de venta.
También habría que evaluar con cuánto tiempo de anticipación hay que anunciar los remates, entre otras cuestiones.
Un punto en contra es que en los remates físicos si algún animal tenía algún problema previo podía ponerse a la venta otro, en cambio ahora como las filmaciones se realizan unos 20 días anteriores a la subasta, sí o sí esos animales son los que van al remate. Por lo tanto hay varias cuestiones para mejorar y pulir.
-¿Cuáles fueron los valores promedio y máximos del remate?
-Toros Angus 143.000 pesos, toros Polled Hereford 166.000, vaquillonas Angus Puras Controladas 84.000, vaquillonas Angus con cría 81.500 y vaquillonas para servicio 45.000.
Los precios máximos se dieron en la raza Polled Hereford, un punto muy positivo ya que estaba un poco más retrasada que la Angus, que son las razas tradicionales que trabajamos, y este año se vio potenciado el Polled Hereford con precios de hasta 215.000 pesos, aunque también hubo muy buenos valores en Angus ya que el precio máximo fue de 170.000 pesos.
-¿Estos precios podrían haber sido superiores si el remate hubiera sido presencial o si se hubiera dado en el marco de una exposición con jurados?
-Sí, sin dudas, ni hablar si hay una jura en el medio y existen premios, eso potencia los valores, estos animales son puros registrados, controlados, no son los que concurren a Palermo pero sí pueden participar en cualquier Exposición Rural regional.
No obstante son precios aceptables para lo que es el mercado hoy, pero podrían haber sido mejores si la subasta hubiera sido en forma presencial. Puede ser que se hayan achicado los valores porque hoy hay acceso a muchísima oferta ganadera, agosto y septiembre fue un remate tras otro y hasta el mismo día hubo hasta cuatro remates, por lo tanto uno puede estar mirando un remate por televisión y al mismo tiempo vía Internet.
Pero estamos conformes y ésta fue la forma de poder realizar el remate.
-¿Cree que a medida que se concreten más remates virtuales los valores podrán ser superiores y se podrá vender toda la hacienda?
-Creo que al haber una sobreoferta de animales, debido a que no hay remates presenciales, existe una tendencia a la baja de precios. Creo que es una práctica que vino para quedarse. El día de mañana se va a volver a los remates presenciales pero también se realizará simultáneamente de manera online para que tengan acceso personas que no estén en el lugar.