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Economía y Agro

El sector del acopio: un actor clave de la agroindustria nacional

Con el paso del tiempo la actividad de los cerealistas se fue perfeccionando. (ARCHIVO) Con el paso del tiempo la actividad de los cerealistas se fue perfeccionando. (ARCHIVO)

Hoy se celebra el Día del Cerealista en recuerdo del primer embarque de trigo desde Argentina al extranjero. En 1964, con sede en Pergamino, nace la Sociedad de Cerealistas del Norte de Buenos Aires.


El espíritu de quienes promovieron un día para los cerealistas no solo fue establecer una jornada del año para hacer un alto en las labores habituales, sino también para estrechar relaciones y fomentar la amistad y camaradería, además de procurar la concurrencia de todas las fuerzas productivas en una decidida acción para impulsar la expansión de la producción agrícola y el perfeccionamiento de la industria y el comercio de los cereales, “fuente de riqueza y piedra angular en la que descansa la economía nacional”.
Transparencia, confianza, consenso y compromiso son algunos de los valores que encarna la palabra cerealista y que, sin dudas, tantos pergaminenses personifican estos valores al dedicarse a esta noble actividad.
La inquietud tuvo su origen en un grupo de socios de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Desde aquellos lejanos años ‘20 y durante mucho tiempo, el Día del Cerealista se festejó alternativamente en Buenos Aires y en Rosario el 14 de agosto en recuerdo del primer embarque de trigo desde la Argentina al extranjero. Esa primera exportación fue el resultado de la política de intercambio comercial llevada a cabo por el presidente Nicolás Avellaneda, quien había asumido los destinos del país en 1874.
Más adelante, bajo los auspicios de nuevas entidades gremiales o empresarias, otros sitios del interior del país abrieron sus puertas a la celebración.

Entidad señera en Pergamino
El 1º de diciembre de 1964, con sede en Pergamino, nace la Sociedad de Cerealistas del Norte de la provincia de Buenos Aires con el claro objetivo de defender los intereses del productor agrario.
La entidad era hija directa del Centro Agropecuario del Norte de la Provincia de Buenos Aires, fundado el 23 de julio de 1961 por Héctor Coltrinari. Hoy la entidad continúa con los mismos propósitos: fundamentar su accionar promoviendo la vinculación entre sí del mayor número de acopiadores debidamente autorizados; procurando llegar hasta ellos con la mayor y mejor información; brindando a los socios asesoramiento gremial, impositivo y legal.
Está compuesta por firmas acopiadoras ubicadas en una de las principales zonas productivas del país como es el norte de la provincia de Buenos Aires; su accionar gremial lo despliega representando al sector en las distintas Bolsas y Cámaras como así también integrando la Comisión Directiva de la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales.

Sociedad de Cerealistas
La actual comisión directiva de la Sociedad de Cerealistas del Norte de la Provincia de Buenos Aires está conformada por Claudio Cucagna (presidente) Norberto Ramón Rosa (vicepresidente), Alejandro Minucci (tesorero), Ernesto Carlos Aloe (secretario), Armando Daniel Casella y César Gerardo Casadei (vocales titulares), Sandra Pirani y Julio Do Campo (vocales suplentes), Angel Miguel Cuellas y Valentina Sellart (revisores de cuenta titulares) y Adolfo Gustavo Espeche y Víctor Barbarito (revisores de cuenta suplentes).

Ser cerealista
Ser cerealista es sinónimo de confianza, define toda una tradición acuñada y transmitida por generaciones a lo largo de toda la cadena de valor que comienza en el productor. Centremos la mirada en la permanencia e histórica trascendencia de familias de productores, acopiadores, cooperativas, empresas exportadoras, industrias, molinos e instituciones, donde se acrisola toda la cadena comercial.
Con el paso del tiempo la actividad de los cerealistas se fue perfeccionando, por ello es importante recordar la tarea de cada una de las personas que interviene en algún eslabón de la larga cadena que tiene que ver con el agro.
De esta forma, es necesario mencionar a los productores, acopiadores, cooperativas, corredores, industriales aceiteros y molineros y finalmente a los exportadores que son quienes ejercen la tarea de la venta al exterior y traslado de estos productos, los que pasarán a formar parte de las mesas de habitantes de todas partes del mundo.
En definitiva, se refiere a un sistema, con todo lo que ello significa: la necesidad de todos los que actúan en alguna de las etapas.
Así, el productor de cualquier zona de nuestro país sabe que el pan que surgió del trigo que cultivó tal vez sea comido por un niño en el otro extremo del Planeta; volviendo otra vez a aparecer la idea que de alguna manera todos estamos relacionados porque somos consumidores de lo que el cerealista produce, comercia e industrializa, entre otras cosas.
En este día en que el cerealista es el protagonista principal, sería importante que el resto de la sociedad también celebre que la tierra sigue siendo la principal fuente de riqueza del país y que la tarea cotidiana de aquellos que forman parte del sistema hace que sea posible que exista confianza, a pesar de las adversidades, en que se pueda lograr un país grande, con el esfuerzo silencioso de todos sus integrantes.
La palabra cerealista encarna valores tales como transparencia, consenso, compromiso, palabra empeñada y arbitración ante la duda. Define toda una tradición acuñada y transmitida por generaciones a lo largo de toda la cadena de valor que comienza en el productor y concluye en la exportación.
En este día tan especial para los cerealistas, es bueno también afirmar que la mercadería que pasa por sus manos también tiene un valor intrínseco, porque más allá de las pizarras, en el interior de una semilla o de un producto elaborado con esa semilla, está incorporado el conocimiento, la investigación, la inversión de los criaderos, la biotecnología, las innovaciones de la industria, y la lista se hace interminable.