Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Economía y Agro

La sequía de 2020: el mapa rojo de la deuda de milímetros de lluvia

Las últimas lluvias del año no cumplieron con lo que mostraban los modelos en la región. (LA OPINION) Las últimas lluvias del año no cumplieron con lo que mostraban los modelos en la región. (LA OPINION)

Casi la mitad de la región núcleo tiene una faltante de agua anual mayor a los 250 milímetros respecto de la media pluvial de los últimos 30 años. Hay nueve localidades -ocho en Santa Fe y una en Buenos Aires- en las que el año pasado se despidió con una falta que supera los 400 milímetros. No se prevén nuevas precipitaciones en la región durante esta semana.


El año de la pandemia cierra con gran parte de la región núcleo con los números de lluvias anuales en rojo. En términos productivos, la falta de agua de 2020 le costó a la región 2,25 millones de toneladas de soja del ciclo previo y 2,5 millones al trigo 2020/2021 respecto de la producción que se esperaba. La imagen surge al comparar la precipitación anual de cada localidad monitoreada con la red de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), de la Bolsa de Comercio de Rosario, con su respectiva media pluvial de los últimos 30 años. Esto muestra que casi la mitad de la región núcleo cierra el año con una falta de agua mayor a los 250 milímetros. En 30 de las 35 estaciones meteorológicas de la red GEA los volúmenes anuales respecto de la media anual de los últimos 30 años, en promedio, son un 27% menor.

Lo peor, el sureste de Santa Fe

Hay nueve localidades -ocho de Santa Fe y una en Buenos Aires- en las que el 2020 se despidió con una deuda que superó los 400 milímetros. Rosario cierra con 540 milímetros menos, en Ramallo faltaron 515, mientras que en Bigand y Pujato 470. En términos porcentuales, allí faltó entre el 40 y el 45% de lluvias anuales. El anillo que le sigue a esta zona lo conforman 12 estaciones de Córdoba, Santa Fe y del extremo este de Buenos Aires, donde faltan entre 200 y 400 milímetros para alcanzar las medias históricas anuales. Allí el 2020 dejó una deuda hídrica del 20 al 35%.

Localidades que ganaron

El típico gradiente de 800 a 1.200 milímetros de este a oeste quedó muy lejos en el 2020. Pero la distribución de las lluvias sí favoreció al centro-norte de Buenos Aires y al extremo sur de Santa Fe. Rufino quedó con 260 milímetros (28%) por encima de las estadísticas y un acumulado anual de 1.170 milímetros. Lincoln, Junín y Chacabuco también recibieron más: le ganaron a sus medias históricas anuales de lluvias por 1 a 7%.

Las que perdieron

Las últimas lluvias del año no cumplieron con lo que mostraban los modelos en la región. El penúltimo día de 2020 comenzó con lluvias. Se esperaban que sean generalizadas y con volúmenes importantes pero la tormenta ya pasó por el norte de Buenos Aires y dejó acumulados en torno a los 10 milímetros.

En el sur de Córdoba y sur de Santa Fe los valores van de 7 a 14 milímetros y en La Pampa tan solo 7 a 8. En el corazón productivo de Argentina, la falta de agua se agravó notablemente en toda la región.

Las elevadas temperaturas y las lluvias erráticas han hecho desaparecer los sectores que presentaban humedad regular. La característica de sequía leve (o humedad escasa) domina en el 80% de área y la en el 20% del territorio. Para alcanzar niveles óptimos de humedad de suelo en toda la región son necesarios acumulados de 120 a 140 milímetros durante los próximos 15 días, justo en pleno período crítico del maíz.

Tiempo estable

No se prevén nuevas precipitaciones en la región durante la semana entrante. Un centro de alta presión dominará gran parte del país, manteniendo viento del sector sur y escasa humedad en las capas bajas de la atmósfera. El período comprendido entre hoy y el miércoles seguirá con características de tiempo estable.

Luego del pasaje del sistema frontal frío que provocó precipitaciones de variada intensidad, el ingreso de una masa de aire más frío y seco volverá a generar características de estabilidad en toda la zona núcleo. No se prevén nuevas precipitaciones en la región durante la semana, ya que prevalecerá un centro de alta presión que dominará gran parte del país, manteniendo viento del sector sur y poco contenido de humedad en las capas bajas de la atmósfera.

Las marcas térmicas serán relativamente bajas en el inicio del período, pero esto rápidamente cambiará ya que el viento se ubicará del sector norte provocando un nuevo e importante ascenso de la temperatura. Los valores más altos se registrarían entre el martes y miércoles.

La circulación del viento será uno de los factores clave de la semana, primero con circulación moderada del sur, fomentando el ingreso de aire más frío y seco, y luego con la rotación al sector norte, que potenciará el progresivo aumento de las temperaturas. En general la intensidad del viento, tanto del sur como del norte, será moderada.

La cobertura nubosa será muy poca, el cielo en general se presentará mayormente despejado, especialmente en el inicio de la semana de análisis. Con el correr de los días la cobertura nubosa se irá incrementando pero siempre se mantendrá escasa.

La humedad en las capas bajas de la atmósfera también será muy escasa durante la mayor parte del período de pronóstico, recién hacia el final del mismo mostraría un progresivo incremento, aportado por la importante circulación del viento prevaleciente del sector norte. Pero este aumento no será suficiente para generar condiciones de tiempo inestable.