Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Editorial

El deporte como excusa para una causa que une a los pergaminenses

El sábado a la noche hubo un evento que acaparó la atención y dejó, una vez más, muy satisfechos a los pergaminenses en general: el maratón (en realidad 10 kilómetros de pedestrismo para los atletas y tres kilómetros para caminantes) organizado por noveno año consecutivo por la Fundación Leandra Barros.

Miles de pergaminenses estuvieron expectantes, algunos como protagonistas activos de la realización y otros atentos a lo que sucedía. Y esto es muy positivo para una ciudad que, como parte de un país que no atraviesa su mejor momento, necesita de este tipo de manifestaciones para tener ese necesario cable a tierra que permita descargar, al menos por un fin de semana, tanta tensión acumulada, ya sea por problemas propios como por la coyuntura social y económica.

El evento atlético, organizado por la familia Barros, el Municipio, la Asociación Atlética  y un grupo de colaboradores de la Fundación, conjuga la faz deportiva con la arista social y solidaria. Tal vez, diríamos que es más un evento social que una competencia de atletismo, a  pesar que en la última década las carreras de pedestrismo prendieron con fuerza en muchos vecinos. De hecho son cada vez más las pruebas atléticas que se organizan y, al mismo tiempo, es creciente la participación de pergaminenses en eventos de este tipo que se desarrollan en otras ciudades. Ni qué decir del auge de la práctica del aerobismo, como es visible a toda hora en la zona del Parque y el terraplén.

Nacida al calor del dolor que significó la pérdida de la joven Leandra Barros, víctima del cáncer, sus padres, sus hermanas y su esposo, además del resto de los familiares y amigos, la Fundación se instaló en la sociedad pergaminense como una marca registrada creíble, que muestra el cumplimiento de objetivos, que no son otros que los de luchar contra esa cruel enfermedad.

Y esta novena edición llegó de la mano de la mejor noticia que se pudo haber recibido, que  fue la reciente firma de los convenios de cesión para que en breve comience a funcionar el Centro de Medicina Nuclear de Pergamino, una megaestructura que supera ampliamente el objetivo que se había trazado la Fundación en sus inicios y que era, vale recordarlo, la compra de un acelerador lineal para los tratamientos oncológicos.

Con el paso de los años se fueron cumpliendo objetivos y lejos de sentirse con la labor cumplida, se siguieron fijando metas.

En su momento el logro más trascendente y que significó también el primer objetivo cumplido, fue la construcción y puesta en funcionamiento de la Sala de Oncología dentro del Hospital San José, destinada a pacientes oncológicos sin cobertura social.

Ahora se logró mucho más que un equipo de radioterapia que era la idea de los inicios, sino que llegó a la ciudad un emprendimiento de salud que era impensado.

Por eso vendrán otros desafíos y serán quienes dirigen la Fundación quienes determinen cómo será su aporte en adelante, siempre persiguiendo el objetivo de dar ayuda, respuestas y mejoras a los pacientes oncológicos.

Naturalmente siempre es mucho el dinero que se requiere para dar cumplimiento a las metas, y el maratón, que se realiza una vez al año es sin duda alguna el evento máximo de la Fundación, donde no sólo recauda sino que también sirve para medir el nivel de adhesión a la causa que, muy gratamente, se advierte que nunca decae.

En esta oportunidad, alrededor de cinco mil personas de todas las edades y de diferentes estratos sociales se involucraron en la cruzada y le dieron un ritmo y un colorido único a la noche del sábado pergaminense.

Hubo, como en todo evento que necesariamente requiere del corte de calles, atendibles quejas de algunos convecinos, que entendieron excesivos en cantidad y tiempo los desvíos del tránsito vehicular. Una cuestión que no debe opacar ni mucho menos el éxito de este evento que ya es un clásico de la agenda pergaminense, pero que debe ser tenida en cuenta para las ediciones futuras.

El maratón también atrajo gente de otras localidades. De hecho en varios lugares de esparcimiento, como el Bingo, las salas de cine, el Patio de Comidas de LA OPINION Plaza,  y los restaurantes, bares, cervecerías  y pizzerías hubo un interesante movimiento durante el fin de semana. Y como dato colorido que ratifica lo antes dicho, el ganador de la prueba principal y quien lo secundó, son de Junín y de Colón, respectivamente.

Es decir que este tipo de eventos deportivos y sociales no se acaban en la cuestión meramente de la competencia o el entretenimiento, sino que denotan otros costados que merecen ser analizados. Es necesario que la comunidad siga siendo parte de ellos, desde cualquier lugar, pero partícipe al fin.