Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Editorial

El esfuerzo en comunidad para las grandes conquistas

Los grandes logros de la humanidad, desde la construcción de pirámides hasta el asombroso viaje a la Luna, no se han basado en habilidades individuales, sino en la capacidad de mujeres y hombres de cooperar en grandes grupos de forma flexible. Así lo señala el historiador Yuval Noah Harari en su libro “De animales a dioses”, donde observa que lo que ha permitido a los humanos avanzar con grandes conquistas no fueron los actos egoístas de los individuos, sino la predisposición para sumarse, en forma coordinada, al esfuerzo de una comunidad.

En la lucha contra la pandemia de coronavirus -que activó los protocolos de emergencia sanitaria en más de 150 países, incluida la Argentina, y obligó a gobiernos a ordenar una cuarentena forzada de la población- será clave la articulación de esfuerzos de la comunidad internacional y, en ese sentido, resultó valiosa la decisión de las autoridades chinas que ya el 12 de enero informaron de la secuencia genética del nuevo coronavirus, un paso que fue de gran importancia para que otros países pudieran avanzar con el desarrollo de kits de diagnóstico específicos.

No menos importante es el nivel de cooperación que muestre la ciudadanía en cada una de las naciones afectadas. Es decir, si las autoridades disponen que las personas se queden en sus hogares para de esa manera reducir al mínimo las probabilidades de contagios, la mejor manera de colaborar que tiene cada uno es cumpliendo a rajatabla con las nuevas reglas de juego impuestas en esta circunstancia que es excepcional.

La conducta antisocial que muestran algunos sujetos que se resisten a la cuarentena, ponen en riesgo la salud de la población.

En Pergamino se registraron casos de personas que no respetaron las restricciones, lo que obliga a reflexionar sobre qué es lo que lleva a estas personas a actuar de esa manera, a ignorar el hecho de que esta pandemia es un desafío que pone a prueba la responsabilidad de cada uno.

En estos momentos tan particulares, es necesario poner mayor cuidado y atención en lo que se hace y se decide. Una buena manera de colaborar es evitar la difusión de noticias falsas y rumores que generan mayor preocupación en la población y no contribuyen a prevenir los contagios. Es cierto que para muchos el aislamiento social puede generar cierta incomodidad, pero lo que se debe remarcar que esa situación que -vale reiterarlo, es excepcional- ayudará a evitar problemas más graves para la comunidad, como podría ser el drástico aumento de contagiados y la saturación de los centros de atención, como ya ocurre en Italia donde las autoridades se vieron obligadas a ordenar una cuarentena generalizada, que es la más grande impuesta en ese país europeo desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno de Guiseppe Conte impuso medidas de aislamiento a todo el territorio italiano, que abarca también el cierre de comercios, con excepción de supermercados y farmacias que mantienen sus puertas abiertas para atender las necesidades de la población. De esta manera, los ciudadanos  italianos se les recomienda no asistir a casamientos, bautismos, funerales ni a ninguna otra reunión pública que pueda facilitar el contagio del virus.

En nuestro país el Gobierno nacional ha tomado más medidas drásticas en las últimas horas para reducir los casos de contagio, siguiendo el ejemplo de otros países que también enfrentan la pandemia.

Es de esperar que la ciudadanía pergaminense actúe con responsabilidad recordando que, como se dijo al principio de esta columna, la verdadera diferencia entre los humanos y el resto de los animales no está en el plano individual, sino en la capacidad de cooperar en pos de un mismo objetivo, que en este caso no es otro que cuidar la salud de todos. 

A la par de los controles que puedan hacer las fuerzas de seguridad, que por momentos -vale decirlo- son demasiado laxos, cuando no inexistentes en determinados lugares, lo que vale es la conducta de cada individuo que debe ser consciente que romper las normas en este tiempo especial es atentar contra su comunidad.