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Elecciones

La Intendencia de Pergamino: habrá continuidad, cara nueva o viejo conocido

La Municipalidad de Pergamino tuvo cinco intendentes desde 1983. (ARCHIVO LA OPINION) La Municipalidad de Pergamino tuvo cinco intendentes desde 1983. (ARCHIVO LA OPINION)

Los comicios de este domingo definen en el Distrito si continúa gobernando Javier Martínez, que va por su única reelección o si, en cambio, a la lista de mandatarios locales se suma María Eugenia Ball Lima o Darío Tesone, o bien regresa un histórico como Héctor “Cachi” Gutiérrez, que fue electo en cuatro oportunidades.


La de este domingo será la décima elección de intendente desde que se recuperó la democracia, en 1983. Pero el que resulte electo no será el décimo intendente, sino que podría seguir siendo el quinto, podría ser el sexto o bien volvería a ser el tercero.

Para ponerlo con nombres propios, Javier Martínez, que va por su única reelección, es el quinto intendente desde 1983 y, si vence hoy, no habrá sexto hasta dentro de cuatro años. Si, en cambio, vence María Eugenia Ball Lima o Darío Tesone, se convertirían en la sexta persona en ocupar el Ejecutivo de Pergamino. A su vez, si el triunfo es de Héctor Gutiérrez, que fue el tercer intendente (siempre tomando desde 1983), seguirían siendo cinco los mandatarios a lo largo de este ciclo que el 10 de diciembre iniciará su décimo período.

De los cinco que gobernaron hasta ahora, cuatro fueron elegidos de manera directa y uno asumió por ser primer concejal tras la renuncia del titular. A su vez, dos fueron reelectos: uno dos veces y otro, tres. Hoy tiene chances de ser reelecto el tercero.

Desde 1983

Cuando los argentinos tuvimos la posibilidad de volver a elegir a sus gobernantes, después de los negros años de la dictadura, fue el radical Jorge Eduardo Young, en 1983, el primer intendente de la democracia recuperada. En esos comicios su principal adversario fue el justicialista Marcelo Conti, a quien venció por 23.643 a 21.261 votos. Cuatro años después no se presentaría para renovar el cargo (algo que no harían sus sucesores, como se verá más adelante), y fue, en 1987, el justicialista Alcides Fidel Sequeiro el que ganó las elecciones para convertirse en jefe comunal. En esa oportunidad superó al candidato radical Carlos Ferreyra con un resultado de 22.852 votos contra 19.999. Sequeiro fue reelecto en 1991, oportunidad en que su principal contrincante fue el radical Luis Sued. Fue por una diferencia de 24.806 votos a 16.989.

Cuatro años después, Sequeiro fue por su segunda reelección y consecuente tercer mandato, y logró su cometido al imponerse ajustadamente a la emergente fuerza del Frepaso, que llevaba como candidato al dirigente empresario Roberto Jure. En esa ocasión Sequeiro reunió 22.105 votos mientras que Juré sumó 20.109, poniendo en jaque la supremacía del ya histórico dirigente peronista.

Cuando en 1999, después de 12 años consecutivos de mandato, Sequeiro fue por otra reelección y encontró el límite a sus aspiraciones. Fue el turno otra vez para el radicalismo que, de la mano de Héctor María Gutiérrez y con el empuje de la Alianza que a nivel nacional arrasaba para poner fin a la era del menemismo, recuperaba el Municipio. Gutiérrez ganó por una diferencia muy amplia de 32.242 contra 17.552 votos.

En 2003 “Cachi” Gutiérrez emuló a Sequeiro en términos de continuidad y se presentó para renovar su mandato. Su rival fue el peronista Manuel Elías, al que derrotó de manera contundente por 18.962 votos (37,44 por ciento) contra 11.987 (23,67 por ciento).

Para no ser menos que su antecesor, Gutiérrez fue por su tercer mandato en 2007 y allí lo esperaba la elección más ajustada que tuvo que soportar, cuando la rival fue la justicialista Rosa Tulio. En esa oportunidad la diferencia fue exigua, de apenas dos mil votos (19.024 votos contra 17.029) que en términos porcentuales fue de 35,31 de Gutiérrez contra 31,61 de Tulio.

Hasta allí había igualado la línea de Sequeiro, con tres mandatos consecutivos, pero Gutiérrez fue por más en 2011. El desafío era la tercera reelección para un cuarto mandato y los pergaminenses volvieron a depositarle su confianza, al elegirlo por un contundente 51,8 por ciento (32.540 votos) contra el 34,29 por ciento (21.542 votos) que sumó su principal adversario, Lisandro Bormioli, representante del Frente para la Victoria en pleno apogeo del kirchnerismo en el poder nacional.

No obstante, Gutiérrez no completó su cuarto mandato, porque a la mitad del período, en 2013, fue electo diputado nacional y renunció a su cargo de intendente. Por eso asumió el primer concejal oficialista, Omar Pacini, que de esa manera se convirtió en el cuarto intendente de Pergamino desde que se recuperó la democracia. Pacini, que no se presentó para renovar el cargo, entregó el poder a Javier Martínez, vencedor de las elecciones de 2015 tras haber dejado atrás en la interna de Cambiemos a Héctor Gutiérrez, que tras su experiencia como legislador nacional pretendió volver a la Intendencia. Justamente Martínez, que hoy se presenta para renovar el cargo, se convirtió en 2015 en el quinto intendente desde 1983.

De lograr la reelección será el tercero en revalidar. Pero de acceder a otro mandato (2019-2023), no tendrá la opción de continuar revalidando que tuvieron sus antecesores, porque desde 2017 rige una ley que limita a dos períodos consecutivos todos los cargos electivos en la Provincia de Buenos Aires. Es decir que si Martínez vence hoy, dentro de cuatro años no podrá presentarse para renovar como intendente, aunque sí para cualquier otro cargo. Y si quisiera volver a ser intendente, se debería postular recién a partir de 2027.