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Londres anticipó un fracaso en la negociación del Brexit

El negociador británico David Frost se reunió en Bruselas con el embajador británico en la UE Tim Barrow. (NA) El negociador británico David Frost se reunió en Bruselas con el embajador británico en la UE Tim Barrow. (NA)

El Gobierno británico lo adelantó y culpó a la UE, lo que irritó a responsables europeos. Según un informe, una salida sin acuerdo haría estallar el déficit público británico y propulsaría la deuda a más del 90% del PIB por primera vez desde los años 1960.


LONDON, Reino Unido, (AFP-NA) - El Gobierno británico dio a entender ayer que la negociación sobre el Brexit está a punto de fracasar por culpa de la UE, lo que irritó a responsables europeos que acusaron a Boris Johnson de jugar “con el futuro de Europa”. Los líderes europeos, que se reunirán en cumbre el 17 y 18, se dieron hasta el final de esta semana para considerar si hay base para un acuerdo con el Reino Unido.

Pero según una fuente de Downing Street, la canciller alemana Angela Merkel advirtió por teléfono al primer ministro Johnson de que es “abrumadoramente improbable” a menos de que Londres acepte lo inaceptable: mantener la provincia británica de Irlanda del Norte en una unión aduanera con la UE. Para Londres, esta exigencia hace que un acuerdo sea “esencialmente imposible”, agregó la fuente, subrayando que Johnson defendió ante Merkel haber presentado una propuesta razonable. El Gobierno alemán rehusó hacer comentarios al respecto.

La semana pasada, Londres presentó a Bruselas su esperado plan de divorcio y pidió a sus 27 socios que hicieran concesiones para llegar a un acuerdo. De lo contrario, Johnson prometió retirar a su país de la UE el 31 de este mes de forma abrupta. Los europeos señalaron dos puntos “problemáticos” en su propuesta: el poder de veto acordado al parlamento autónomo norirlandés y la necesidad de controles aduaneros entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, país miembro de la UE.

En respuesta, los británicos presentaron el lunes “aclaraciones” que sin embargo “no responden” a las demandas europeas, según fuentes implicadas en la negociación. El enviado británico David Frost se reunió de nuevo ayer con la negociadora europea Paulina Dejmek-Hack. En este contexto, que Londres anticipase un fracaso irritó al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk: “Boris Johnson, lo que está en juego no es ganar un estúpido juego de reproches. Lo que está en juego es el futuro de Europa y del Reino Unido”, tuiteó dirigiéndose al primer ministro.

Según un informe publicado ayer por el centro de reflexión independiente Institute for Fiscal Studies, un Brexit sin acuerdo haría estallar el déficit público británico y propulsaría la deuda a más del 90% del PIB por primera vez desde los años 1960.

“Todo aplazamiento será inútil”

Para el ministro irlandés de Relaciones Exteriores, Simon Coveney, que debía reunirse en Bruselas con el principal negociador europeo Michel Barnier, es “difícil no estar de acuerdo” con Tusk. “Seguimos abiertos a cerrar un acuerdo de Brexit justo pero necesitamos un gobierno británico dispuesto a trabajar con la UE para lograrlo”, tuiteó.

Irlanda sería el principal afectado en la UE por un Brexit sin acuerdo, que tendría consecuencias potencialmente devastadoras para sectores claves de su economía como la agricultura, además de riesgos para el acuerdo de paz que en 1998 puso fin a 30 años de sangriento conflicto en la isla. Para amortiguar el golpe, su ministro de finanzas Paschal Donohoe anunció ayer un fondo de 1.200 millones de euros (1.300 millones de dólares) dentro del presupuesto para 2020 con que ayudar a empresas y trabajadores.

Tras el referéndum de 2016, el Reino Unido debía haber abandonado el bloque el pasado marzo. Pero ante el reiterado rechazo del Parlamento británico al acuerdo de divorcio negociado por la anterior primera ministra, Theresa May, la fecha fue retrasada dos veces, hasta el 31 de este mes. Johnson, en el poder desde julio, quiere cambiar el punto más conflictivo del texto: cómo mantener abierta la frontera entre Irlanda del Norte y la vecina Irlanda. Pero una fuente cercana a él declaró a la revista conservadora The Spectator que Londres prevé el fracaso de las negociaciones y se prepara para un Brexit brutal.

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