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May pidió ayer a la Unión Europea que dé “un impulso más” al acuerdo del Brexit

Theresa May escucha una pregunta después de pronunciar su discurso en la pequeña ciudad de Grimsby. (NA) Theresa May escucha una pregunta después de pronunciar su discurso en la pequeña ciudad de Grimsby. (NA)

La primera ministra británica dejó la pelota en el campo de la UE a cuatro días de que el Parlamento vuelva a votar sobre su controvertido acuerdo. Responsables británicos y europeos tuvieron una nueva ronda de negociaciones, que seguirá este fin de semana.


LONDRES, (AFP-NA) - A cuatro días de que el Parlamento británico vuelva a votar sobre su controvertido acuerdo de Brexit, la primera ministra Theresa May pidió públicamente ayer a los responsables de la UE “un impulso más” que permita la aprobación del texto. Responsables británicos y europeos mantuvieron en los últimos días una nueva ronda de negociaciones que prevén reanudar durante este fin de semana antes de un segundo voto decisivo, el martes en la Cámara de los Comunes, que en enero ya rechazó masivamente el texto acordado entre Londres y Bruselas.

Pero, a tres semanas de la fecha prevista del Brexit -el 29 de este mes-, los contactos entre las dos partes, que el gobierno británico calificó de “difíciles”, no permitieron según la Comisión Europea identificar “ninguna solución” al punto más conflictivo del acuerdo: la salvaguarda irlandesa. Este mecanismo busca evitar la reinstauración de una frontera física entre la República de Irlanda -país miembro de la UE- y la provincia británica de Irlanda del Norte, para proteger el acuerdo de paz que en 1998 que puso a fin a décadas de sangriento conflicto en la región.

La UE, bajo presión

Ante el aparente bloqueo en estas negociaciones de última hora, May decidió aumentar la presión sobre la UE con un discurso pronunciado desde la pequeña ciudad de Grimsby, en el noreste de Inglaterra, un puerto pesquero que votó en un 70por ciento a favor del Brexit en el referéndum de junio de 2016. “Hemos trabajado duro juntos durante más de dos años en este acuerdo que prevé una salida ordenada de la UE y que establece una plataforma para una relación ambiciosa en el futuro”, afirmó.

“Solo necesita un impulso más para abordar las últimas preocupaciones específicas de nuestro Parlamento. Así que no nos contengamos. Hagamos lo que sea necesario para que los diputados respalden el acuerdo”, agregó la primera ministra conservadora. “Las decisiones que la Unión Europea tome en los próximos días tendrán un impacto significativo en el resultado de la votación”, insistió.

El jefe de los negociadores europeos, Michel Barnier, reaccionó desde Bruselas, afirmando que, como hasta ahora, “la UE está unida”. “No nos interesa el juego de las culpas. Estamos interesados en el resultado y seguimos trabajando”, agregó. Pero el primer ministro holandés, Mark Rutte, adoptó una postura más dura, diciendo que May buscaba concesiones “imposibles” de la UE.