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Perfiles pergaminenses

Carlos Bonet: un militante comprometido con la exploración activa de la historia y con el presente

Carlos Bonet trazó su Perfil Pergaminense, un recorrido por la militancia y la historia. (LA OPINION) Carlos Bonet trazó su Perfil Pergaminense, un recorrido por la militancia y la historia. (LA OPINION)

Aunque creció en una familia radical, tomó la esencia del ideario peronista de su madre. Comenzó su militancia siendo muy joven y la desplegó siempre desde las bases, con la impronta de Jorge Galli. Amante de la lectura, el cine, el fútbol y la música, logró conjugar sus pasiones desplegando una gran tarea en el campo de la formación política.


Carlos Alberto Bonet es un conocido militante político nacido en Pergamino. En el seno del peronismo y hoy en Unidad Ciudadana, despliega su actividad sin tener la aspiración de acceder a cargos de representación más allá de aquellos que ejerció en el ámbito partidario. Su motivación es hacer que las nuevas generaciones conozcan la historia y lo hagan desde una exploración activa que los comprometa con el presente. Hijo de Angel Bonet, un obrero ferroviario del Ferrocarril Mitre, y de Isabel Almado, una ama de casa que le inculcó el ideario peronista. Creció en el barrio Acevedo, en un “hogar obrero” como define a su casa, ese ámbito en el que a base del esfuerzo “nunca faltaba nada”. Tiene una hermana, María Isabel, que es docente y profesora de Inglés. Asegura que tuvo una infancia feliz y recrea las vivencias de aquel tiempo en varios momentos de una charla en la que relata que fue a la Escuela N° 4 y más tarde a la Escuela Nacional de Comercio. Obtuvo el título de perito mercantil en el Comercial nocturno. Menciona a la barra de amigos de la infancia y señala que es un apasionado del fútbol. Jugó desde los 12 años en el Club Tráfico’s Old Boys, donde llegó hasta la cuarta división, y más tarde en Juventud Obrera de Manuel Ocampo. Es hincha de Independiente y fue parte de la Asociación Independiente de Pergamino.

En la adolescencia descubrió su amor por el cine, la lectura, la historia y la música de la mano de los “Beatles” y “Los Gatos”.

Desde muy joven su vida estuvo atravesada por la militancia política. “Me considero un militante del campo nacional y popular y a partir de conocer al padre Jorge Galli me incorporé al movimiento peronista”, expresa. Trabajó en la Asociación Médica de Pergamino hasta que se fue al Servicio Militar, que hizo durante 15 meses en la ciudad de San Nicolás. Al regresar ingresó a trabajar en el Banco de Crédito Rural y a la par de la actividad laboral se constituyó como un dirigente comprometido y constante. “Cuando mi relación con el padre Galli se profundizó, mi militancia se intensificó en momentos muy difíciles para el peronismo tras el fallecimiento de Juan Domingo Perón”, refiere. Por entonces era delegado gremial de la entidad bancaria donde trabajaba e integraba una junta coordinadora de delegados que se conformó después del golpe de Estado de 1976, cuando la Asociación Bancaria fue intervenida.

“Compartí mucha militancia con Luis Yedro, Marcelo Echeverría y otros”, comenta y señala que cuando retornó la democracia fue a través del padre Galli que conoció a Dante Gullo, que había sido secretario general de la Juventud Peronista. “En Pergamino conformamos un espacio junto a compañeros como Marcelo Echeverría, Carlos Lomanto y Carlos Viglierchio”, continúa en un relato que habla de su paso por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, su labor como secretario de Acción Gremial de la Asociación Bancaria, su tarea como secretario de Acción Gremial de la CGT Regional Pergamino, y su compromiso en cada uno de los espacios que integró.

También menciona la Agrupación Azul y Blanca que conducía Guillermo Ball Lima como un ámbito que le posibilitó una rica experiencia militante. “En el año 1985, ya con Alcides Sequeiro como concejal, comenzamos a trabajar fuertemente por su candidatura a intendente, algo que sucedió en 1987”, relata.

“Yo había dejado de trabajar en el Banco Rural y había ingresado al Banco Alas, hasta que cerró”, prosigue. En 1990 se incorporó a la Municipalidad de Pergamino como secretario de Prensa de Alcides Sequeiro. También fue columnista de la revista política “Jotape”, que apoyaba a Antonio Cafiero que había ganado la Gobernación.

La formación política

En 1991 se formó el Partido Justicialista y allí inició su actividad más orgánica, como secretario de Prensa y Cultura. “Tengo un recuerdo muy lindo de cuando se hizo la primera reunión y Alcides habló de la responsabilidad que significaba tener una estructura partidaria funcionando en Pergamino. Me emocioné cuando dijo a los que estaban presentes que la historia del peronismo se las iba a contar yo”, comenta este hombre que se demuestra apasionado de la historia. En ese momento ya tenía publicado su primer libro, “Héroes y Mártires”, en el que cuenta la historia del peronismo durante la resistencia.

Siempre desde el llano desplegó una gran tarea en el terreno de la formación política. De su libro cuenta que fue presentado en distintos ámbitos políticos, culturales y universitarios y reconoce que Dante Gullo lo ayudó mucho.

“En el partido comenzaron a hacerse talleres de formación política en los que no solo se hablaba de la historia del peronismo sino de la historia argentina desde una perspectiva crítica”, resalta y comenta que se crearon instancias de diálogo para hablar de la historia del cine en tanto instrumento de dominación política del capitalismo; de la historia del rock como una expresión del inconformismo de las nuevas generaciones; y la historia del fútbol. “Hicimos muchos talleres con participación fundamentalmente de los jóvenes”.

Dentro de la comisión del Partido fue secretario de Prensa y Cultura y en el Municipio cuando Alcides Sequeiro finalizó su mandato comenzó a trabajar en el Concejo Deliberante como secretario del bloque justicialista junto a Mariela Ghio, a quien considera no solo una compañera de militancia sino “una hermana de la vida”.

“Trabajé en el bloque hasta 2017 que me jubilé con 42 años de aporte en mi historia laboral”, precisa.

Con Manuel Elías como presidente del Partido Justicialista fue convocado para volver a la secretaría de Prensa y Cultura, cargo que ocupó hasta 2003. Luego hasta 2007 fue secretario de Derechos Humanos; más tarde secretario de Adoctrinamiento; y finalmente vicepresidente del Partido.

Una nueva etapa

“En el año 2017, cuando el peronismo se divide en la provincia y Cristina Kirchner conforma Unidad Ciudadana, sentí que mi compromiso ideológico estaba con ella, así que dejé la vicepresidencia del Partido para militar allí. Me fui sin hacer críticas, siguiendo mi convicción ideológica y con mucho agradecimiento a Manuel Elías y a todos los compañeros con los que había compartido años de militancia, entre ellos con los que conformamos la Comisión Permanente por la Memoria y la Formación Política, como Miguel Rivarosa, Mónica Filippini y otros tantos”.

En la actualidad milita en el espacio de Nuevo Encuentro, que lidera Laura Clark, a quien define como “una gran conductora política, dueña de una profunda sensibilidad social”.

“Realizamos una tarea de formación política abarcando distintos temas en espacios de reflexión y aprendizaje. Me ayudan Oscar Marcone y Pablo Guerrero. También me ayuda mucho Luis Di Chiara”, señala. Incluye entre sus múltiples actividades de divulgación las charlas que dicto en la Cátedra por la Historia, Memoria y Capacitación de los Trabajadores de la Unnoba.

Pasión por la historia

Como parte de su tarea militante escribió su segundo libro, “Los muchachos peronistas”, que relata la historia de la Juventud Peronista desde 1955 hasta 1973. Se trata de una publicación que fue editada por la presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires durante el mandato de Osvaldo Mércuri. “Con ese libro hicimos una gran tarea militante que canalizamos a través de un grupo en Capital que lideraban Carlos Kunkel y Dante Gullo”.

Su compromiso pasa por “enseñar la historia a los jóvenes desde un criterio revisionista y en un marco contracultural, a partir del rescate de la memoria popular”. Considera que “esto propicia una exploración activa de la historia y un compromiso constante con el presente”.

La raíz

Vuelve sobre el recuerdo de Jorge Galli cuando habla de sus referentes. “Era un prócer de la resistencia. Un obrero albañil devenido en sacerdote que tenía un profundo compromiso con los débiles y desprotegidos”.

También habla de su madre y reconoce que tomó de ella esas cosas que le hicieron inclinar su balanza hacia el peronismo. “Mi familia era radical, mi hermana muy alfonsinista. Pero mi mamá era peronista. Ella venía de un hogar muy humilde, tenía una mamá viuda y cuatro hermanos. Mi abuela trabajaba limpiando ropa y haciendo comida para afuera y mi mamá siempre contaba que en su familia todo había cambiado cuando llegó el gobierno de Perón. Su destino era trabajar de mucama y gracias al peronismo había podido terminar la escuela primaria y aprender oficios. Mi madre sentía un profundo respeto por Perón y un amor inmenso por Evita y eso me lo transmitía. Cuando empecé a militar siempre me resultó natural terminar en el peronismo por todo lo que mi mamá me había inculcado”, expresa.

Carlos Bonet concibe la militancia desde las bases. Tomó la enseñanza de quienes le señalaron que la motivación no tenía que ser ocupar una lista de candidatos sino “ingresar a la historia”. Es parte de esa generación y honra esa premisa. Desde el primer día el ideal fue “cambiar la historia para lograr una Patria justa, libre y soberana. Nuestro compromiso fue militar y formar a las nuevas generaciones a partir de la historia. Eso nos da sentido de pertenencia e identidad”, remarca y señala que esa es la convicción por la cual siente una profunda identificación con el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner.

El periodismo

Incursionó en el periodismo y lo hizo siendo columnista del Semanario El Tiempo y del Semanario Lunes, junto a Claudia Aiello y Ernesto Mollo a quienes define como “grandes amigos”. Conocedor del arte de comunicar, desde hace nueve años tiene un micro radial “El picadito” en el programa Nuestro Tiempo que conduce Gustavo Pérez Ruiz. Allí habla de fútbol, abordando aspectos deportivos, históricos, políticos y filosóficos.

Su lugar en el mundo

Carlos vive solo. “Sartre decía que la soledad cuando uno la elige, es la mejor compañía”, resalta y comenta que cuenta con amigos incondicionales.

Siente que Pergamino es su lugar en el mundo. Y cuando habla de la ciudad, como casi siempre que se vuelve a lo esencial, lo hace con la convicción de que aquí está su raíz, en su presente. Pero fundamentalmente en su infancia, ese territorio noble que para él representa lo verdadero. “Julio Cortazar decía que la Patria es nuestra infancia y mi infancia en el barrio Acevedo para mí es Pergamino, ese lugar en el que pude desarrollar todo lo que me gustaba. Pergamino es mi lugar en el mundo”, concluye.