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Pergamino

Adicciones: claves que dejaron importantes referentes en su visita a Pergamino

Alrededor de 600 personas se convocaron para escuchar a los especialistas. (LA OPINION) Alrededor de 600 personas se convocaron para escuchar a los especialistas. (LA OPINION)

El viernes se desarrolló la quinta edición de las jornadas organizadas por la Dirección de Adicciones y el Centro Padre Galli. Especialistas destacados hicieron su aporte a la discusión de una temática urgente. Lo que quedó como reflexión, en este informe.


Las adicciones y los consumos problemáticos aparecen en la agenda pública como cuestiones urgentes sobre las cuales la sociedad y los decisores de políticas públicas deben trabajar de manera constante por cuanto representan no uno sino varios flagelos que afectan la salud y el bienestar de muchas personas. Con el propósito de reflexionar sobre el abordaje integral y aportar herramientas a la reflexión, el viernes en el auditorio de Osde se desarrolló la quinta edición de las jornadas sobre adicciones organizadas por la Dirección municipal de Adicciones- dependiente de la Secretaría de Salud- y el Centro Padre Galli.
Del panel de disertantes participaron varios de los principales referentes del país en este tema e hicieron su contribución a una reflexión esencial. Así discutieron sobre los alcances de la Ley de Salud Mental, de la que se mostraron defensores, y abundaron en conceptos vinculados a la necesidad de fortalecer de recursos y capacitación a los dispositivos y dotar a la propia comunidad de instrumentos para facilitar la inclusión de las personas con problemas de adicción en la estructura social como vía de recuperación. También reflexionaron sobre los problemas que conlleva la existencia de una política que concentra su principal esfuerzo y recursos en la lucha contra el narcotráfico sin invertir de manera equitativa en programas de prevención y promoción de la salud.
Asimismo, durante el encuentro se presentaron experiencias de trabajo comunitario y se exhibió el funcionamiento de dispositivos encuadrados en la normativa actual que permiten la atención de los pacientes en los hospitales generales. En este punto la consideración de los especialistas centró la mirada en remarcar la necesidad de que los centros de salud se muestren receptivos en la atención de los pacientes y dejen de lado conductas expulsivas que suelen darse por prejuicio y falta de capacitación en la práctica cotidiana de muchos hospitales.

Romper la estigmatización
Una de las especialistas que estuvo en Pergamino fue Alicia Stolkiner, psicóloga con reconocida experiencia en el campo de la salud comunitaria, quien reflexionó sobre la Ley de Salud Mental y coincidió con sus pares en señalar que este marco normativo significó un cambio en términos de cómo representar las problemáticas generales del sufrimiento psíquico y el consumo problemático de sustancias. En pocas palabras, lo que dijo es que la nueva normativa “trajo al terreno de la salud y sacó del terreno de lo criminal las problemáticas del consumo, indiferenciando lo que son consumos legales e ilegales y teniendo en cuenta la magnitud de la problemática de ambos”.
Stolkiner planteó la necesidad de “romper un modelo de estigmatización y atender a las personas con problemáticas de consumo desde una lógica de derechos”. En ese marco consideró la importancia de pensar dispositivos y formas de asistencia que les permitan a los pacientes vivir en la comunidad y de alguna manera enfrentar los riesgos que aquello que representa lo que les produjo la adicción.
En relación con el avance en el nuevo paradigma opinó que Argentina es un país federal y cuenta con un sistema de salud fragmentado y segmentado, y en este contexto la implementación de la Ley de Salud Mental ha sido dispar. “Respecto de cuánto hemos avanzado, hay una lectura de evaluación que yo no tendría elementos para hacer. Tengo la impresión de que han habido avances y retrocesos”, opinó.
En el plano de los avances mencionó el fortalecimiento de actores que no existían antes dentro del terreno de la salud mental y que ahora ponen la voz en defensa de la ley, algunos son profesionales y otros no profesionales. Asimismo planteó: “En algún punto hay un mayor reconocimiento de la necesidad de incluir a las personas con padecimiento psíquico en la vida de las sociedades”.
En este sentido, y relatando algunas experiencias de trabajo, remarcó que la externación de las personas con padecimiento psíquico que han estado internadas de manera prolongada no es solo una necesidad de estas personas, para que no se sigan violando sus derechos, sino un imperativo de la comunidad, para ser una sociedad más amigable con la diversidad.
En coincidencia con los otros referentes que participaron de la jornada, consideró vital tener claro que el problema no son las adicciones sino los consumos problemáticos. Y describió la situación que se vive cada fin de semana en la mayoría de los hospitales cuando llegan jóvenes en coma alcohólico producto del consumo excesivo de una sustancia legal. “La mortalidad que se da por este motivo o por los accidentes de tránsito que se producen producto de conducir alcoholizado, no se dan como consecuencia de las adicciones sino del consumo problemático”.
“Cuando uno saca las adicciones del terreno del vicio, del pecado y del delito y las coloca conjuntamente con los consumos problemáticos, desdibuja líneas pero comienza a comprender que la mortalidad por consumo y adicciones no está diferenciada según el grado de legalidad o ilegalidad de la sustancia”, remarcó.

Crear nuevos vínculos
Frente al consumo de distintas sustancias por parte de los adolescentes Stolkiner se mostró convencida de la necesidad de “ir articulando una lógica preventiva que tenga mucho que ver con la vida y los vínculos”.
“Hay muchos jóvenes que afirman que al utilizar derivados de la meta anfetaminas sienten una conjunción amorosa con la gente con la que están en ese momento y esa apreciación es la confirmación de que el consumo en ese caso es el producto de vivir en una sociedad en la que cada día se siente más que el otro es un enemigo. Entonces muchos jóvenes reconstruyen químicamente una sensación de amor y de colectivo que tenemos que pensar si no podemos construir de otra manera”.


Carlos Damin: “Vende más hablar de guerra contra el narcotráfico que de prevención”

El médico Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández, por su parte, opinó que se ha avanzado mucho en la implementación de la Ley de Salud Mental, aunque remarcó que también ha habido algunos intentos de retroceso que se han logrado resistir. “La Ley de Salud Mental ha sido muy discutida con poco fundamento. Soy un gran defensor de la ley porque creo que ha avanzado en términos de derechos humanos en forma importante”, dijo.
Entiende que la forma de mirar y ubicar el tema de los consumos de sustancias dentro del ámbito de la salud y no de la seguridad, es algo que cuesta mucho. “Luchamos con cuestiones de la política que venden”, sentenció. Y ejemplificó: “Cuando hablamos de la guerra contra el narcotráfico, eso vende mucho más que hablar de prevención y promoción de la salud”.
“Incautar sustancias termina casi publicitándose, incluso cuando hay algunas sugerencias de la Organización Mundial de la Salud que indican que el control del narcotráfico debería hacerse casi en silencio”.
“Lo que se hace es poner a la sustancia en el debate cuando además tenemos un espectro de cosas que no estamos haciendo, como la regulación del alcohol y la regulación de la publicidad de los medicamentos. Se pone todo el tiempo a la sustancia en el centro y poco se hace en prevención”, insistió el especialista que consideró que habría que tener una política pública diferente que le destinara más dinero a la promoción de la salud. “Cuando uno mira el presupuesto que tiene la política de asistencia y prevención y observa el que se destina a la política de lucha contra el narcotráfico nos damos cuenta que estamos a años luz”, añadió. Y aclaró: “No digo que no haya que luchar contra la oferta, pero al mismo tiempo deberíamos equiparar los presupuestos para ver si podemos romper la tendencia porque aunque en los últimos años ha habido una lucha más activa contra el narcotráfico, paralelamente se ha incrementado el consumo”.

Brain: “Los hospitales expulsan a los pacientes adictos porque hay muchos prejuicios”

El psiquiatra Alejandro Brain, integrante de la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones y uno de los principales exponentes de la temática en psiquiatría, en tanto, marcó que el cambio de paradigma tarda muchos años en concretarse. Sin embargo valoró algunos aportes desde la sanción de la Ley de Salud Mental. “Desde mi lugar como psiquiatra estuve antes de la ley y cuando venía un paciente adicto a la Guardia se lo expulsaba diciéndole que ese no era el lugar para él. Hoy eso no se puede decir y se están formando psiquiatras para poder atender a pacientes con problemas de adicciones”.
El especialista opinó que el problema de las adicciones no solo tiene que ver con salud sino que hay que preguntarse cuál ha sido el avance en la Justicia y argumentó: “Tenemos una ley que penaliza la tenencia y pide medidas curativas. Si un médico tiene que atender a alguien que teniendo una sustancia, ya está haciendo algo ilegal, empieza a atender a alguien que está estigmatizado, desde ahí ¿cómo lo va a atender?”.
En lo que atañe a la atención hospitalaria, reconoció que no se da como debiera en todos los hospitales: “En mi hospital se da por momento sí y por momentos no. Lo que hay es un modelo de atención que muestra cuál debe ser el camino. Donde yo trabajo hay un hospital de día, se puede internar a pacientes adictos y estamos cerca de la Guardia. Hay un modo de trabajo que se tiene que replicar. Que hay contradicciones y errores, por supuesto. Estos son procesos que llevan tiempo, pero hay una forma de tratar al adicto que es independiente de la sustancia que consume y que tiene que ver con abrir el sistema de salud para que su atención pueda ser lo más amigable posible. El sistema debe recibirlo y no expulsarlo”.
A su juicio, no sirve la estrategia de internarlo durante dos años para que al sacarlo de la internación vuelva a recaer. Y sobre las razones por las cuales aún hoy el sistema de salud, sobre todo los hospitales generales, son expulsivos de las personas con consumo problemático, opinó que “se los expulsa por una cuestión de prejuicio y de falta de capacitación”.
Y se interrogó: “¿Cómo se van a capacitar los profesionales en un tema sobre el que tienen prejuicios?”.
“Si crees que el que consume está teniendo una falta moral, es imposible ser receptivo. Es como si a una persona que sufre hipertensión el sistema de salud le dijera que baje su presión y vuelva luego para ser atendido. Son cuestiones inadmisibles. El hospital y quienes trabajan en el sistema de salud deben abrir sus puertas porque como institución el hospital está siempre y la medicina tiene que ver con otra cosa, no con expulsar. Para que eso deje de suceder hay que trabajar estos temas, y dar una discusión amplia con todos los sectores”, concluyó.

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