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Pergamino

Adquirentes de terrenos de un loteo privado reclaman escrituras

El complejo tiene más de 200 lotes, de los cuales se vendieron alrededor de 90 y hay unas 15 construcciones. (LA OPINION) El complejo tiene más de 200 lotes, de los cuales se vendieron alrededor de 90 y hay unas 15 construcciones. (LA OPINION)

La traba es la imposibilidad, hasta el momento, de cambiar la zonificación, ya que el predio aún figura como zona rural y para poder hacer las subdivisiones por terrenos, es necesario el cambio a zona urbana. Se trata del complejo El Molino, ubicado en la zona del barrio La Guarida, sobra la ruta nacional Nº 188.


Personas que adquirieron oportunamente terrenos en un loteo para formar parte de un barrio, reclaman la escrituración de las parcelas, ya que sin ese documento que acredite la titularidad prácticamente no pueden avanzar en ningún sentido. Se trata de unos 90 propietarios que compraron, desde 2012, terrenos en el barrio El Molino, ubicados en un predio en la zona del barrio La Guarida, sobre la ruta Nº 188.

La traba es la imposibilidad, hasta el momento, de cambiar la zonificación, ya que el predio aún figura como zona rural y para poder hacer las subdivisiones por terrenos, es necesario el cambio a zona urbana. Ese cambio, que en última instancia lo define la Provincia, aún no fue posible y en todo este tiempo los perjuicios se van sumando. Ezequiel Testardini y Marcelo Ferrer, dos de los propietarios, expusieron la situación a LA OPINION.

“Se hizo un loteo en 2012 y se comenzaron a comercializar los lotes con todos los servicios que conlleva, como luz, agua, cloacas, etcétera, siempre con el compromiso de que al año se iban a tener las escrituras de cada uno de los lotes. Llevamos años sin poder escriturar y el argumento es que la empresa que comercializó los lotes, que se denomina Luna Joa, con Miguel Campilongo como cabeza, responsabiliza a la Municipalidad porque no se puede lograr que el complejo pase a ser zona urbana, la Municipalidad dice que no lo resuelve el Concejo Deliberante que es lo que se necesita para elevar el expediente a La Plata, porque es en definitiva la Provincia quien determina el cambio de zonificación”, señalaron los vecinos.

Añadieron que “desde la Municipalidad nos dicen que como hay más barrios en las mismas condiciones, van a elevar todos los expedientes juntos para lograr un cambio de zonificación mucho más amplia”. Sobre los perjuicios que esta situación les provoca aseguraron que “principalmente no tenemos ningún servicio porque en los papeles no existimos. No podemos pagar ninguna tasa y en consecuencia no tenemos recolección de residuos, ni agua, ni cloacas. Tampoco podemos acceder a los créditos hipotecarios. Hoy están carísimos, pero nos perdimos la gran oportunidad de tomar los préstamos Procrear cuando eran accesibles. “Nos sentimos perjudicados porque cuando compramos los terrenos el compromiso era que al año se escrituraba y muchos proyectamos tomar esos créditos pero para ello es necesario contar con la escritura”, remarcaron.

Testardini y Ferrer también destacaron que “por esta situación hay solo 15 casas construidas y 90 terrenos vendidos sobre más de 200 lotes que tiene el predio. “Hoy lo que más nos preocupa es la inseguridad, ya que al no ser zona urbana, no se cuenta con el alumbrado público, y eso de noche es una boca de lobo. Puntualmente hay un par de luces encendidas para un predio de más de 10 manzanas que, encima, las cruza el arroyo Chu-chú”, explicaron.

Sobre los trámites realizados en este tiempo, señalaron que “cuando empezamos con esta lucha, nos atendió el intendente, se puso a entera disposición y le pedimos fundamentalmente que mientras se resolviera el tema de las escrituras (que algún día se va a resolver) el predio fuera iluminado a través de un convenio con la Cooperativa Eléctrica de Francisco Ayerza (que es la que opera en el sector) pero ese convenio nunca se llegó a firmar. Por eso estamos en graves problemas de inseguridad y nos están robando cada vez más. Por eso en reunión de vecinos decidimos poner un cerco perimetral como una manera de proteger las propiedades”.

Por último dijeron: “Queremos ser escuchados para no tener que tomar una medida judicial, dando la posibilidad de que esto se resuelva de una manera pacífica. Y si vemos que no logramos resultados, lamentablemente deberemos ir a la Justicia, con lo dificultoso y costoso que eso significa. Queremos que se nos de lo que corresponde, lo que oportunamente firmamos y abonamos. Todos patean la pelota para adelante y nadie hasta ahora nos dio una respuesta satisfactoria”.