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Pergamino

“Al bosque”, el emprendimiento de una pergaminense que se afianza en el mercado nacional

Candelaria posa junto a las cremas, oleo y agua micelar que forman la primera partida de “Al bosque”. (LA OPINION) Candelaria posa junto a las cremas, oleo y agua micelar que forman la primera partida de “Al bosque”. (LA OPINION)

Candelaria Lussich es una joven que, junto a Lucila Rolón, fundaron una línea de cremas orgánicas que tiene la aprobación de la Anmat. “Debemos encontrar el equilibrio, aceptar todo lo que la ciencia avanzó pero no perder la sabiduría ancestral respecto a la medicina o terapia alternativa”, expresó la joven.


Candelaria Lussich es una joven pergaminense que desde hace poco menos de 10 años vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si bien sus deseos, en primer lugar, la llevaron a estudiar Ciencias de la Comunicación, su interés por la Psicología la impulsó a cursar los tres primeros años de la carrera. En el medio experimentó su pasión por la terapia alternativa y fue así como comenzó a generar su microemprendimiento de elaboración de pomadas naturales. Su interés no caducó y así se fue perfeccionando en la elaboración de cosmética orgánica hasta llegar a crear, junto a una socia y amiga, “Al Bosque”, la segunda marca nacional de productos netamente orgánicos en recibir la aprobación de la Anmat.

Terapias alternativas
En contacto con LA OPINION, Candelaria, que fuera pasante en el Diario, contó que luego de terminar sus estudios secundarios “me radiqué en Buenos Aires donde tengo familiares. Si bien estudié en primera instancia Comunicación Social, luego dejé y me incorporé a la carrera de Psicología, me incliné por lo terapéutico, en el medio de la carrera me introduje en este mundo de las terapias alternativas y las plantas medicinales”.
Si bien no hay en Argentina una carrera concreta con relación a este tema, Candelaria desarrolló numerosos cursos, algunos bajo la modalidad online, también leyó múltiples libros sobre el tema.

Volver a los orígenes
En muchas oportunidades, la medicina o terapia alternativa es muy cuestionada ya que, no existe rigor científico sobre ello. No obstante, Candelaria aseguró que “tiene que ver con el sentido común porque cuando uno se siente pesado, prefiere comer una ensalada; el jugo natural a la mañana es muy saludable, por eso digo que tiene que ver con el sentido común porque hablamos de sentirnos bien, de actitudes saludables, y además cuanto más natural es el producto que se usa o se ingiere, es mejor aceptado por el cuerpo. Lo mismo pasa con la medicina, los fármacos funcionan y gracias a la ciencia tenemos un montón de cosas buenas, pero también es importante informarse sobre lo natural, por ejemplo, algo que comí me cayó mal y me tomo un té de menta; o para combatir el estrés uno de lavanda, vale recordar que los fármacos se obtienen de las plantas porque en la antigüedad todo era medicina herbal hasta que se llegó a sintetizar los beneficios de las plantas, por ejemplo, la aspirineta viene del sauce”.
Firmemente convencida de que el ser humano tenderá a “volver a los orígenes”, la joven afirmó que “debemos encontrar el equilibrio, aceptar y aprovechar en todo lo que la ciencia avanzó pero no perder la sabiduría de nuestros ancestros respecto a la medicina o terapia alternativa”.

Los inicios
Motivada por las prácticas alternativas es que, luego de formarse, Candelaria aprendió a hacer preparados como tintura madre a través de la que se combinan determinadas plantas, se las deja macerar en alcohol y agua, se filtra y luego se puede ingerir con un gotero y así recibir las propiedades de las plantas utilizadas. “Con diferentes fórmulas se pueden hacer pomadas y cremas y eso fue lo que hice durante un tiempo, al principio regalaba y asesoraba a muchos amigos y familiares de los que obtenía muy buenas devoluciones”, contó Candelaria que se dedicó a una línea medicinal de pomadas para contracturas, hongos, cicatrizantes, para problemas circulatorios, con caléndula para la piel.

Pensar en algo más
Movilizadas y apasionadas por lo orgánico, Candelaria y Lucila Rolón, amigas y ahora socias, se lanzaron en la búsqueda de algo nuevo, una marca propia que pudiera registrarse y que se lanzara al mercado de la cosmética natural. “Con Lucila nos conocimos en la facultad estudiando psicología. Ambas del interior porque ella es de Goya Corrientes, nos entendimos muy bien desde el principio. Lucila luego se recibió de administradora de empresas por lo que nos propusimos avanzar en un proyecto común, primero hicimos cosas artesanales, pomadas, que vendíamos. El ‘de boca en boca’ fue tan grande que nos dimos cuenta que no salíamos a vender sino que siempre alguien nos llamaba para encargar. Pero nos empezamos a cuestionar otras cosas ya que los productos no estaban aprobados por la Anmat”, relató la joven.

“Al bosque”
Decididas a realizar un proyecto enmarcado en la “legalidad”, Candelaria y Lucila se lanzaron a elaborar cremas y productos de cosméticas totalmente orgánicos. “Fue muy difícil lograr que la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y tecnología Médica) nos reconociera y que Orgánico (Organización Internacional Agropecuaria) nos diera la certificación porque son muchos los requisitos a cumplir, entre ellos que el 95 por ciento tiene que ser orgánico, y la materia prima debe ser Argentina”, afirmó y añadió que “es un orgullo utilizar la materia prima orgánica que hay en nuestro país, hay gente haciendo cosas increíbles y con muchísima dedicación, nos costó encontrarlos y también que nos vendan las cantidades que necesitábamos, porque son productores que exportan casi el total de su producción”. Los productos de la línea son cuatro: crema de noche, crema de día, aceite y agua micelar bifásica, son elaborados con materia primera tales como rosa mosqueta de Chubut, aceite de jojoba de La Rioja, aceite de nuez de pecán de Entre Ríos y la cera de abeja de Chaco. Además estos productos no son testeados en animales, tienen una duración de dos años y pueden cambiar su textura.
“Los productos tienen las propiedades de los aceites esenciales de las plantas. La propuesta es que la piel se alimente, que asimile lo natural, lo absorba. Además se trata de establecer un compromiso no solo con el cuerpo sino también con el medio ambiente ya que utilizamos lo que no contamina. Notamos que hay una conciencia de consumir más responsablemente y de tener una vida más saludable”, sostuvo la entrevistada.

Primera partida
En octubre lanzaron la primera partida de los productos “Al Bosque”. Fueron 1.000 cremas, 500 aceites y 500 aguas micelares, que se ofrecen a través de su página de Facebook, Instagram y una página Web que es www.albosquebio.com en la que hay un shop online con envíos a todo el país. En Pergamino los productos e pueden encontrar en el local de indumentaria “Sitio” de Pueyrredón 417 y en la casa de decoración “Sur Home” de Dorrego 274.
El packaging también estuvo a cargo de una pergaminense, Belén Aliaga.
Consultada sobre porqué la elección de ese nombre, Candelaria afirmó que “nos costó muchísimo elegir el nombre, pensamos y escribimos numerosas palabras y entre todas elegimos la frase ‘Al bosque’”.

Con miras a exportar
Sobre las expectativas, dijo que “nos gustaría que los productos sean reconocidos primero, a nivel nacional, que estén en las góndolas, que sean un opción en los comercios para quienes opten por consumir algo orgánico, natural y sano como existe en otros países del mundo en que lo orgánico se vende hasta en los supermercados”. En este sentido es que uno de los proyectos de la firma es exportar también sus productos.

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