Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

Alergia alimentaria en bebés y niños: un problema sobre el que hay que conocer

Es fundamental que los padres hagan la consulta al advertir las primeras reacciones. (RAMONTORMO.COM) Es fundamental que los padres hagan la consulta al advertir las primeras reacciones. (RAMONTORMO.COM)

El viernes 11 a las 20:00 habrá un simposio para médicos y el sábado 12 a las 9:30 una charla abierta a la comunidad. Será en la sede de la Asociación Médica de Pergamino. Las disertaciones estarán a cargo de los doctores María Eugenia Gervasoni y Diego Marmarusso. Este último, en diálogo con LA OPINION se refirió a la temática.


La alergia alimentaria en bebés y niños es un problema de salud que puede tener implicancias severas si no se la sospecha a tiempo y se la trata adecuadamente. Desde el punto de vista del diagnóstico y abordaje clínico de los pacientes que la sufren, la tríada pediatra-gastroenterólogo-alergólogo resulta clave. Y la información siempre es vital para no demorar la consulta ni pasar por alto cuadros que pueden estar hablando de la reacción a determinados alimentos. Estos temas serán abordados en Pergamino por destacados especialistas en una actividad promovida desde la filial local de la Sociedad Argentina de Pediatría y que se concretará durante los días viernes y sábado próximos, con el apoyo de laboratorios que permiten que la actividad sea libre y gratuita
El escenario será el auditorio de la Asociación Médica de Pergamino: el viernes a las 20:00 horas habrá un simposio destinado a profesionales médicos, residentes y especialistas, con disertaciones a cargo de los doctores Diego Marmarusso, gastroenterólogo infantil, y María Eugenia Gervasoni, alergóloga infantil. La inscripción deberá hacerse a través del WatsApp 2477 15517538. Y el sábado a las 9:30 la cita será abierta a toda la comunidad con la charla que brindarán los mismos profesionales, y para asistir no se requerirá inscripción previa.
En diálogo con LA OPINION. el doctor Diego Marmarusso explicó los alcances de la propuesta y se refirió a una temática de consulta frecuente tanto en el campo de la pediatría como en el resto de las especialidades que intervienen en el diagnóstico y tratamiento.
-¿Cuál es la idea de la actividad que están organizando en Pergamino?
-Estamos organizando un simposio destinado a la comunidad médica y una charla abierta a la comunidad para informar, alertar y compartir experiencias sobre la alergia alimentaria, cómo se aborda el diagnóstico y cómo se hace el tratamiento.
-¿De qué hablamos cuando nos referimos a la alergia alimentaria?
-La alergia alimentaria la dividimos en función de si son manifestaciones con síntomas digestivos o extradigestivos y que son abordadas por distintos profesionales según el caso. Tanto en una como en la otra, ante la exposición a un alérgeno -que en este caso sería un alimento- se manifiesta la clínica. En mi caso que soy gastroenterólogo lo que veo con mayor frecuencia es la alergia a la proteína de la leche de vaca, fundamentalmente en los menores de un año; al incorporarse la leche ya sea por la teta de la mamá o por la leche de fórmula el paciente hace la expresión clínica. Después hay otro tipo de alergias que pueden ser al maní, a la soja, al huevo, al trigo. En el simposio se van a abordar todos los casos, lo mismo que en la charla abierta a la comunidad.
-¿Estos casos se abordan desde especialidades que trabajan con niños?
-Sí. Porque son cuadros que generalmente la primera manifestación clínica ocurre en la primera infancia, cuando los chicos comienzan a exponerse a determinados alimentos. La alergia se puede dar desde el comienzo de la vida o en cualquier momento que el bebé o niño se exponga al alimento por primera vez.
-¿La detección de un caso de alergia alimentaria supone que ese niño será alérgico de por vida a una determinada sustancia?
-Depende del tipo de alergia. Hasta un 50 por ciento cuando las alergias no son severas se resuelven en los menores de un año. El 80 por ciento se resuelve a los dos años y a los cuatro años se resuelven casi en su totalidad. Quedan algunos casos que son más severos y requieren de otro tipo de seguimiento.
-El alerta desde el punto de vista médico en general lo tienen los pediatras: ¿Ante qué signos habría que sospechar de una alergia de tipo alimentaria?
-El pediatra la derivación oportuna la hace ante un paciente que tiene deposiciones con estrías de sangre, que es lo más frecuente que vemos en el caso de la alergia a la proteína de la leche de vaca. Un paciente que tiene alguna dermatitis en distintas partes del cuerpo; un niño que tenga vómitos que no ceden o que pueda tener un llanto incontrolable que es mucho mayor al que puede generar un cólico infantil. Ante esta sospecha el pediatra lo deriva al gastroenterólogo. Algunas veces es el alergista el que primero lo ve cuando hay síntomas más severos como reacciones que suponen ahogos o edemas en algunas partes del cuerpo.
-¿Siempre se requiere de la interdisciplina para llegar al diagnóstico?
-Sí. Generalmente cuando son síntomas digestivos los abordamos los gastroenterólogos y en el momento de hacer un enfrentamiento o quedan dudas diagnósticas trabajamos en forma conjunta con el alergista.
-¿Esta interdisciplina siempre es posible, atendiendo a que muchas veces en el interior algunas especialidades médicas no están disponibles?
-En la medida de lo posible hay que promover la interdisciplina. Obviamente que confiamos como pilar fundamental en los pediatras que es quien está en contacto más directo con el paciente. Precisamente por esta razón, uno de los objetivos del simposio es jugar el rol de la interdisciplina conjuntamente pediatras y especialistas para poder trabajar en conjunto tanto para llegar a un diagnóstico como para plantear posibles esquemas de abordaje.
-¿El tratamiento de la alergia alimentaria supone solo la restricción de la ingesta de ese alimento o requiere de otras estrategias terapéuticas?
-Cuando es un síntoma leve o moderado, solamente con excluir el alimento estamos haciendo el tratamiento. Hay otros casos que requieren de algún tipo de medicación, que está dada sobre todo por el alergista que es quien educa a los padres y les enseña a actuar en caso de emergencias o urgencias.

El rol de la familia
Poniendo énfasis en la participación comunitaria en la charla abierta a la comunidad, destinada a papás, abuelos y cuidadores de niños, el profesional hizo hincapié en el rol vital de la familia tanto en la prevención como en la actuación frente a emergencias causadas por la expresión clínica de la alergia a un determinado alimento una vez conocido el diagnóstico.
-¿Cuál es el rol de la familia que luego de un diagnóstico es quien maneja la alimentación de los bebés y niños?
-Es fundamental que los padres alerten un diagnóstico cuando lo sospechen para realizar la consulta oportuna. Una vez efectuado el diagnóstico, el papel que desempeña la familia es crucial. En la charla abierta tocaremos estos temas, además de hablar de escolaridad, vacunas y alimentos que tengan reacción cruzada con ese alimento que puede generar la alergia, en función de que el padre pueda actuar frente a la exposición del alimento. Es fundamental la prevención y es muy importante que los padres y cuidadores tengan muy claros algunos conceptos porque son los primeros que van a actuar ante un episodio de alergia.
-¿Nos falta educación en este terreno como padres y comunidad?
-Más que faltar educación, hay educación e información confusa. Hay mucho sobrediagnóstico de algunas enfermedades alérgicas y en otras hay un subdiagnóstico. Frente a esta problemática, hay que promover la información para evitar la confusión sobre todo en los padres que suelen sentirse confundidos. A nivel de la comunidad sí considero que falta educación para saber cómo actuar frente a un niño que es alérgico. En el caso de la alergia alimentaria, como sucede en el caso de la enfermedad celíaca, muchas veces el niño se siente excluido socialmente porque no siente que pueda tener contención de la comunidad para que su cotidianeidad sea más fácil. Muchas veces los propios padres se muestran muy temerosos y el niño se vuelve muy selectivo. Hay que trabajar para que los niños puedan comer de todo, menos aquello a lo que son alérgicos y para eso debe colaborar toda la comunidad.