Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

Amplia demostración de fe a San Cayetano en Pergamino

El santo del pan y del trabajo recorrió junto a la feligresía las calles del barrio 12 de Octubre. (LA OPINION) El santo del pan y del trabajo recorrió junto a la feligresía las calles del barrio 12 de Octubre. (LA OPINION)

Numerosos fieles veneraron este martes al patrono del trabajo, el pan y la paz. La difícil situación económica que atraviesa el país impulsó a los ciudadanos a movilizarse en torno al santo. Participó el obispo emérito Héctor Cardelli. Luego de la procesión se desarrolló un festival musical.


Como cada 7 de agosto, ayer San Cayetano convocó a numerosos fieles que se acercaron a la Parroquia de Falucho 864 para agradecer, en algunos casos, y pedir en otros que nunca falte el trabajo, la fuente sustentable de la economía humana, que en las mesas siempre esté presente el pan, el alimento diario, pero por sobre todas las cosas que siempre exista la armonía y la paz en las familias. Si bien es sabido que San Cayetano es un santo popular que capta la atención de la feligresía, en años anteriores las celebraciones del 7 de agosto registraban cierta deserción. Sin embargo en esta oportunidad San Cayetano logró duplicar la cantidad de personas que asistieron al templo, ubicado en el corazón del barrio 12 de Octubre.

El obispo Cardelli y el padre Tabares presidieron la misa que se desarrolló con un gran marco de fieles en el patio cubierto del Jardín de Infantes. (LA OPINION)

Combinación de factores
En este nuevo día de San Cayetano se pudo divisar una comunidad en franco crecimiento y un compromiso generalizado de los vecinos del barrio. Ello es posible gracias a la buena voluntad y las ganas de trabajar de Aníbal Tabares, motivador nato de la comunidad que desde su llegada, hace dos años, se ha propuesto solidificar el trabajo comunitario para que el templo sea una casa de providencia divina en la que los hermanos necesitados encuentren contención y amor.
A ello se suma la crisis que el país atraviesa y la consecuente pérdida de fuentes de trabajo. Si bien en nuestra ciudad no existen estadísticas fehacientes acerca de cuánto ha decrecido el empleo, el contacto directo con referentes de distintos rubros indica que el contexto económico ha impactado entre los trabajadores, a muchos de los cuales se les ha reducido la jornada laboral, suspendidos o directamente, en los casos más graves, despedidos. En este sentido el crecimiento de los índices de desocupación y el panorama de crisis generalizada impulsó a los ciudadanos a movilizarse y a honrar a San Cayetano.

Tiempo de preparación
Muchas personas acompañaron al santo en su día, algunos de ellas participaron del tiempo de preparación que durante nueve días se llevó adelante no solo en el templo de calle Falucho sino en las capillas de la jurisdicción, teniendo como eje la defensa y cuidado de la vida, desde su concepción hasta la muerte natural; y en acción de gracias por los 20 años de la Parroquia.

Durante el día
Los fieles renovaron su amor por San Cayetano en una jornada que comenzó muy temprano, a las 7:00, con la primera misa que celebró el párroco Aníbal Tabares.
Por las probabilidades de lluvia, la misa central fue celebrada en el patio cubierto del Jardín de Infantes.
La celebración de la Eucaristía fue presidida por el obispo emérito, Héctor Cardelli y concelebrada por Aníbal Tabares.
La presencia del obispo se debió a que durante la misa algunos jóvenes recibieron el sacramento de la confirmación y otros la comunión.
Después de la celebración se llevó adelante la procesión por las calles del barrio 12 de Octubre, presidida por la murga del barrio, atrás se ubicó la cruz, los niños que asisten al Jardín de Infantes del barrio, la imagen de San Cayetano, que fue flanqueada por las imágenes de los santos que dan nombre a los templos de la jurisdicción, y más atrás peregrinaron los fieles.
Portando panes, espigas de trigo, estampas de San Cayetano y elementos religiosos, numerosos pergaminenses se acercaron al templo de calle Falucho. Algunos participaron de la celebración de la Eucaristía, otros solo saludaron y le rezaron al santo. Todos llevaban en sus corazones un agradecimiento o quizá una petición para el patrono del trabajo.
A pesar del clima amenazante, los fieles participaron de la misa que se realizó en las puertas del templo.
Con la bendición de los panes y su distribución, se dio por finalizada la celebración de la Eucaristía.
Por último se disfrutó del tradicional mate cocido con tortas fritas caseras que la comunidad preparó para agasajar a sus invitados, mientras se deleitaban con los números musicales de artistas pergaminenses.
La última misa de la jornada se desarrolló a las 20:00.

Pan de vida
Luego de la lectura del Evangelio, Héctor Cardelli se dirigió a los fieles e hizo alusión a uno de los pasajes del Evangelio, la multiplicación de los panes: “Relata la Palabra que cuando Jesús llegó y vio a la multitud que tenía hambre se compadeció, luego multiplica los panes y le dice a los apóstoles: ‘Denles ustedes de comer’. Pero no debemos quedarnos solo con el milagro sino que Jesús se ofrece como pan de vida para que los fieles los sigamos. El único modo en que nosotros podemos parecernos a él es imitándolo”.

La importancia de ver
Trayendo el ejemplo a la realidad, el obispo señaló que “nosotros podemos ver muchas necesidades pero no siempre nos compadecemos, y a veces ni siquiera nos damos vuelta para no mirar. Muchas veces advertimos más los defectos que las virtudes. Si queremos parecernos a Jesús, esta conducta es lo primero que tenemos que revisar porque hay que hacer valer el mandamiento del amor. Y en este punto el acto de ver es una conducta importantísima porque si no nos vemos no podemos tener comunión, no hay sensación de cuerpo porque nada se comparte”. Y afirmó que no solo se trata de ver sino también “de interesarnos por el prójimo” y eso se logra “cuando caminamos con Jesús. Considérese cristiano el que ama y sirve”. Y destacó que “esta actitud tuvieron los santos como San Cayetano a quien le venimos a pedir que no nos falte el paz y el trabajo pero que tampoco nos falte el pan de la Eucaristía para poder parecernos a Jesús ya que lo demás viene por añadidura”.