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Pergamino

Arboles y cables, una convivencia cada vez más compleja en una ciudad que ha crecido

La reciente tormenta del domingo a la noche provocó grandes roturas en las líneas de media y alta tensión de la Cooperativa Eléctrica. (LA OPINION) La reciente tormenta del domingo a la noche provocó grandes roturas en las líneas de media y alta tensión de la Cooperativa Eléctrica. (LA OPINION)

La evolución de las tecnologías tiene como una de sus marcas visibles la del uso de los tendidos de electricidad. Estos parecen no ser incompatibles hasta que suceden tormentas como la del domingo, en la que la caída ramas sobre los cables ocasionó cortes de luz y de agua potable. Es momento de replantear los trabajos de poda y el recambio de ejemplares.


Cuando nuestros abuelos y funcionarios de antaño plantaron las especies que hoy conforman el arbolado público, lo hicieron con las mejores intenciones pero tal vez desconociendo los perjuicios que con el tiempo ocasionarían tanto las raíces en las veredas como las ramas en el espacio aéreo.
Además de lo que viven a diario los vecinos, con roturas de baldosas, cañerías y hasta el ingreso de raíces en el hogar; o hacia arriba con ramas que se entrometen por ventanas o dañan los techos, se dan situaciones que afectan al total de la población y que por ello requieren de una respuesta, ya no particular sino a nivel estatal.
Nuevas ordenanzas y acciones diferentes son requeridas en orden a atender la convivencia entre las especies verdes y la infraestructura urbana. Ya sea respecto de la poda o del recambio de plantas, algo que los vecinos agradecerían sobremanera ya que las roturas de veredas por raíces afectan a todos, al propietario de la vereda (que nada puede hacer sin autorización municipal) y al peatón, que camina en medio de una especie de campo minado por las baldosas rotas y desniveles.

Una tormenta, mil problemas
Después de haber soportado una nueva tormenta con fuertes ráfagas de viento que ocasionaron problemas de distintas magnitud, la ciudad volvió a tener serios contratiempos por cortes de energía eléctrica y las consecuencias que esto genera en la población que también tuvo que sufrir la falta de agua potable porque los pozos de la Municipalidad dejaron de funcionar por no contar con el abastecimiento de electricidad que necesitan para producir este recurso elemental. Si bien estas son las cuestiones que más zozobra provocaron, teniendo en cuenta que la modernización hace imprescindible el uso de la electricidad, tampoco se puede dejar de lado el corte de los servicios de televisión por cable, telefonía e Internet. ¿Pero cómo relacionamos todo esto con la tormenta? Simple. Los árboles y ramas que terminaron dañados por el temporal hicieron que estas prestaciones básicas para la gente se interrumpieran durante varias horas provocando los reclamos vecinales.
Desde los pedidos urgentes para que se retiren los residuos verdes, pasando por demandas de poda que no se cumplieron, o bien recordando notificaciones sobre alguna extracción de árboles viejos, fueron parte de los comentarios de la gente que se sintió afectada por esta tormenta que azotó a Pergamino en las últimas horas del domingo y que aún ayer se notaban los inconvenientes en varios puntos del casco urbano que mostraban muchas ramas desparramadas en las veredas.

Los árboles y los cables
En la época de poda los vecinos observan cómo solo quedan los troncos tras el recorte de las copas y algún que otro tipo de intervención que lleva a cabo el Municipio con sus cuadrillas especiales. Durante ese tiempo es normal oír el ruido de las motosierras en los barrios (aunque hay quejas de que no llegan a todos) pero ha quedado en evidencia que todas esas tareas no alcanzan, que quizás sea el momento de tomar determinaciones concretas sobre especies añejas que superaron su altura más de lo normal.
Con una sociedad cada vez más preocupada por la cuestión ecológica pero también cada vez más adepta al uso de servicios que requieren conexión eléctrica, aparece la disyuntiva -que deberán resolver las autoridades municipales y la Cooperativa Eléctrica- de cómo preservar el arbolado sin que éste afecte las prestaciones que brindan los cables de la luz y de las empresas de servicios que están por encima de ellos. El resultado muchas veces puede resultar más complejo de lo esperado, aunque es momento de cambiar las prácticas porque no se pueden interrumpir las prestaciones cada vez que hay un viento fuerte en esta zona.
“Los árboles que estén en proximidad de líneas aéreas deben ser recortados o bien hacer una poda importante para no exponer esos cableados a peligro”, explicaron fuentes consultadas por LA OPINION con respecto a este tema tan significativo para la gente que padece cortes de luz cuando las tormentas son fuertes.
Lamentablemente, en Pergamino hay numerosos casos en que el árbol está ocupando las líneas de cables y puede provocar cortes de energía o bien servicios que son brindados por fibra óptica. Hay una disyuntiva muy grande: por un lado la correcta protección hacia los árboles, y también se debe pensar en que no se puede correr el riesgo de corte de energía cada día que los vientos son más fuertes de lo habitual.

Casos muy recurrentes
El inconveniente es que cuando hay intensas ráfagas, las ramas golpean los cables y eso genera muchas veces cortes de luz, aunque cabe resaltar que en la mayoría de los casos el servicio se restablece rápidamente. “No es por poner en tela de juicio el trabajo de nadie, pero periódicamente tenemos una cantidad importante de domicilios sin energía eléctrica, como ocurrió después de la tormenta del domingo a la noche”, indicaron a LA OPINION.
El Municipio cuenta con una ordenanza sobre daños al patrimonio arbóreo, que es el perjuicio sufrido por estas especies, cuando son podados ilegalmente: “Esto nos ha permitido reducir la mutilación de árboles”, aseguran profesionales consultados sobre este tema, aunque en su mayoría coinciden en que se tendrán que tomar medidas para lograr un cambio significativo evitando los cortes de servicios que se brindan por cables.
Los árboles viejos son otro problema que afectan a las líneas de media y baja tensión, sobre todo cuando con las tormentas caen las ramas o todo el árbol. La Municipalidad, con relación a esto, desde el lunes a la madrugada está retirando residuos verdes que produjo la tormenta, pero debe desarrollar un plan de poda diferente, acompañado por la extracción de las viejas plantaciones y una intensa forestación que tendrá que ser parte de la agenda de los funcionarios con medidas rápidas.

Un recambio proyectado
Si bien es cierto que se deberá priorizar la preservación de las especies plantadas en el Partido de Pergamino, muchas veces los vecinos se dan cuenta del riesgo que hay por un árbol en mal estado de conservación y ellos mismos están dispuestos a retirarlo para luego reemplazarlo.
Es ahí donde se generan notorias dificultades porque las autorizaciones no llegan por parte del Municipio, el ciudadano retira sin permiso el árbol y luego se encuentra con las infracciones labradas por los agentes de contralor urbano.
¿Está bien este procedimiento? Según la manera de pensar sí. Por un lado habrá que tener en cuenta la forestación de la ciudad sin interrupciones; también cada vez que se saque un árbol se deberá reemplazarlo por otro; y finalmente con un plan concreto de recambio de especies, podrán evitarse los “dolores de cabeza” que provoca una gran rama caída sobre los cables y aún peor es cuando terminan arriba de alguna casa.

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