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Pergamino

Centro Oncológico: en un marco de intensas gestiones, aún no puede funcionar a pleno

Los consultorios de Oncología y el sector de quimioterapia ya funcionan en el nuevo Centro. (LA OPINION) Los consultorios de Oncología y el sector de quimioterapia ya funcionan en el nuevo Centro. (LA OPINION)

Solo pudieron trasladarse al nuevo espacio los consultorios de Oncología del Hospital y la administración de tratamientos de quimioterapia. Pero el lugar fue concebido para algo mucho más ambicioso. Y ese anhelo aún no se ve materializado debido a que la Provincia debe ceder formalmente el predio a la Comisión Nacional de Energía Atómica.


Siguen siendo intensas y sostenidas las gestiones que lleva adelante la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conea) con el acompañamiento del Municipio para conseguir que la Provincia de Buenos Aires transfiera el predio donde fue construido el Centro Oncológico Pergamino y de este modo completar las instancias administrativas que permitan la habilitación definitiva del lugar y su puesta en marcha operativa. Lo que parece un trámite meramente legal encierra sin embargo mucha complejidad por cuanto con inversión del Gobierno nacional, a través del Plan Nacional de Medicina Nuclear, el Centro se construyó en un predio que pertenece a la Provincia de Buenos Aires y nunca fue cedido formalmente a la Comisión Nacional de Energía Atómica- de jurisdicción nacional-. Este trámite resulta imprescindible para la habilitación del espacio y la transferencia del manejo a la Fundación Centro Diagnóstico Nuclear, que tendrá a su cargo el funcionamiento del mismo para lo que atañe al sector de radioterapia.
Fuentes consultadas por LA OPINION refirieron que en los últimos meses se han conseguido algunos avances en las gestiones administrativas, pero por el momento lo único que se ha podido hacer es mudar al flamante edificio las actividades del Centro de Día que había sido construido en el nosocomio por la Fundación Leandra Barros- donde se aplicaban los tratamientos de quimioterapia a pacientes oncológicos sin cobertura social- y la atención de los consultorios externos de Oncología. Esto fue producto de un acuerdo celebrado para facilitar el inicio de la obra de construcción de la Guardia Pediátrica en el Hospital- que utilizará el espacio donde antes funcionaba el Centro de Día y quedará integrada al sector de internación de Pediatría y a la Terapia Intensiva Pediátrica con una entrada independiente del resto del Hospital-.
Aunque esto representó un avance porque permitió dar funcionalidad a una parte de las instalaciones del Centro Oncológico Pergamino, no detuvo las gestiones orientadas a desentrañar la complejidad burocrática que supone dar operatividad al Centro y subsanar la falencia original de haberlo construido en un predio sin que el trámite dominial de cesión estuviera resuelto. Quienes siguieron de cerca las instancias de este proceso sostienen que es como haber construido una casa y haberla equipado en un terreno que no pertenecía al propietario.
Otro paso que se dio desde el punto de vista formal es haber permitido que la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conea) tomara posesión del inmueble que hasta hace un tiempo estaba en manos de Invap, la empresa que había tenido a su cargo la obra de construcción y posterior instalación de los equipos- aparatología de última generación y alta complejidad que son los que dan verdadero sentido a este espacio donde se brindará asistencia a pacientes oncológicos de una amplia región-.
Un poco de historia
Vale recordar que la construcción del Centro Oncológico Pergamino fue la resultante de una gestión impulsada desde la Fundación Leandra Barros que representó la inversión pública en infraestructura sanitaria más importante de la historia de la ciudad (a su construcción se destinaron 234 millones de pesos). La ejecución se financió con recursos que quedaron incluidos en el Plan Nacional de Medicina Nuclear y para su emplazamiento se utilizó un predio perteneciente a la Provincia de Buenos Aires, contiguo al Hospital Interzonal General de Agudos San José. Se trata de un emprendimiento que superó las expectativas iniciales de la Fundación Leandra Barros, cuya máxima aspiración era poder adquirir un acelerador lineal para la realización de tratamientos de radioterapia a pacientes sin cobertura social. Pero aquella intención desembocó en la construcción de un centro de alta complejidad de los que funcionan pocos en el país. Esto, a la par que significó un logro tangible, representó un enorme desafío para autoridades sanitarias que debieron ponerse en la tarea de hacer funcionar el lugar y dotarlo de la estructura administrativa y científica que acompañe la envergadura del emprendimiento.
El error original
Quienes están detrás de las gestiones sostienen que la dificultad radica en el hecho de haber construido el Centro en un terreno provincial que no había sido cedido a la Nación. Para la ejecución se contó con una autorización provisoria que se plasmó en un documento firmado por el entonces director provincial de Hospitales, Claudio Ortiz. Nunca se hizo la subdivisión del terreno ni se formalizó la cesión definitiva, lo que puso a la estructura en un estado de cierta “precariedad” para avanzar en la formalización de los convenios para propiciar su habilitación y uso. Esto que puede parecer menor en comparación con la gran función social que cumplirá el Centro Oncológico Pergamino, representa un verdadero problema desde el punto de vista legal. Aunque sin poder brindar precisiones respecto del tiempo que demandarán las gestiones, ratifican que la decisión política de formalizar este proceso está tomada por los actores que tienen competencia en el tema, aunque reconocen que los plazos de concreción de este tipo de trámites suelen ser extensos por lo complejo de los mismos.

Una obra en el Hospital aceleró la mudanza del sector de quimioterapia al nuevo centro. (LA OPINION)

En manos de una Fundación
Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que una vez destrabada la cuestión burocrática, el manejo del Centro se transferiría a la Fundación Centro Diagnóstico Nuclear- una organización sin fines de lucro creada con el aval de la Comisión Nacional de Energía Atómica- para que gerencie el funcionamiento. Se trata de una institución que tiene experiencia en la prestación de servicios similares a los que se brindarán desde el Centro local y de acuerdo con lo que pudo relevar LA OPINION cuenta con antecedentes probados en el manejo del equipamiento y el recurso humano, además de tener competencia en el complejo entramado administrativo y de costos que supone el funcionamiento cotidiano de semejante emprendimiento.
Esta determinación implicó un viraje respecto de la idea original en el marco de la cual se había planteado la creación de una figura legal y administrativa que contuviera al Municipio, el Ministerio de Salud y la Fundación Leandra Barros en el gerenciamiento del Centro. Lo que no se descarta es avanzar en un marco que posibilite la participación de la Fundación Leandra Barros y de la Municipalidad de Pergamino como veedores y colaboradores en el funcionamiento del Centro, pero ya no en su administración.

Una nueva reunión
En la continuidad de las gestiones, el pasado viernes estuvieron en Pergamino autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica, quienes se reunieron con autoridades locales para informar y seguir avanzando en diversos aspectos que atañen a las tramitaciones administrativas y de convenios que resultan complejas. Participantes del encuentro confiaron a LA OPINION que se trató de una reunión de trabajo, como las tantas que se han realizado, en la voluntad de seguir cumplimentando los pasos administrativos y legales para la puesta en marcha definitiva del Centro. Si bien destacaron los avances, fueron cautos en estimar los tiempos que demandarán estas instancias que están sujetas al trabajo que están realizando profesionales letrados de los organismos que tienen injerencia en este tema- el Gobierno provincial y la Comisión Nacional de Energía Atómica-.
En este punto, las distintas fuentes consultadas insistieron en que no existen “trabas” que demoren el trámite sino que la naturaleza del mismo es lo que impone cierta complejidad a la gestión. Asimismo, aclararon que el Municipio es un actor que está colaborando pero no tiene competencia en el funcionamiento del Centro ni invierte recursos en el mantenimiento ni de las instalaciones ni de los equipos, tarea que recae sobre la Conea que es la responsable del lugar.


Un gran paso para los pacientes
Aunque la decisión de mudar los servicios del Centro de Día del Hospital San José al Centro Oncológico Pergamino estuvo motivada por la necesidad de liberar el espacio en el nosocomio para que pudiera comenzar la obra de construcción de la Guardia Pediátrica, de algún modo significó un avance en la posibilidad de mostrar a la comunidad parte de la funcionalidad que tendrá el nuevo espacio. Y además representó un gesto significativo para los pacientes que ven cómo cobra vida un lugar pensado para ellos.
El viernes LA OPINION recorrió el sector del Centro que ya está funcionando y advirtió cómo personas que reciben allí su tratamiento de quimioterapia lo hacen en un ambiente dotado de las mejores condiciones edilicias, de infraestructura y de recurso humano para el abordaje de sus patologías oncológicas. Aunque es cierto que quienes se atendían en el Centro de Día del Hospital San José ponderaban las características que tenía aquel lugar, hoy reciben sus sesiones en otro espacio de mayor comodidad.
Se trasladaron al sector de quimioterapia los empleados administrativos, médicos y enfermeras que trabajaban en el Centro de Día. Están allí para brindar servicios a un número creciente de pacientes. Trabajan en un clima de calidez propio de una especialidad que requiere del trato especializado y personalizado con cada persona que llega ahí con su dolencia y con su historia. A la par de los tratamientos se atienden en el Centro las consultas de Oncología por consultorio externo- con los dos profesionales del Hospital San José que estaban abocados a esta función-.
En diálogo con LA OPINION, la doctora Cecilia De Marco, directora ejecutiva del Hospital San José refirió que se consiguió la autorización y se celebraron los acuerdos desde el Ministerio de Salud para que las actividades del Centro de Día del Hospital pudieran trasladarse al Centro Oncológico, tanto para la administración de los tratamientos de quimioterapia como para la atención clínica de Oncología. En virtud de esto es que se están utilizando las instalaciones del nuevo Centro para brindar este servicio y desde hace un tiempo los pacientes ya no acuden al Hospital sino que lo hacen al sector del nuevo Centro que está funcionando para este fin.
Respecto del recurso humano afectado, indicó que se trata del mismo personal que trabajaba en el Centro de Día, es decir tres enfermeras, una administrativa y dos oncólogos.
Este sector del Centro Oncológico Pergamino funcionará bajo la tutela del Hospital San José en el marco de un acuerdo celebrado que facilitó la mudanza de los servicios al nuevo ámbito.
Por otra parte, la directora ejecutiva del Hospital San José señaló que avanza a buen ritmo la obra de construcción de la Guardia Pediátrica, una obra financiada por el Ministerio de Salud que se está ejecutando utilizando el lugar en el que funcionaba el Centro de Día que había sido ejecutado con recursos de la Fundación Leandra Barros.