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Pergamino

Ciudad Deportiva del Club Sirio Libanés: la idea de visionarios que cumple 50 años

La cancha de golf, la confitería, el gimnasio, las canchas de hockey, las piletas, el predio de fútbol y decenas de casas, la imagen de la Ciudad Deportiva. (LA OPINION) La cancha de golf, la confitería, el gimnasio, las canchas de hockey, las piletas, el predio de fútbol y decenas de casas, la imagen de la Ciudad Deportiva. (LA OPINION)

El 12 de mayo de 1968 se colocó la piedra fundamental que dio inicio a las obras en la Ciudad Deportiva. Este sábado se cumplieron 50 años de este hito.


Hace medio siglo, cuando nadie imaginaba este tipo de emprendimientos que hoy están en pleno auge, los directivos de la entidad emprendieron el desafío. Compraron 62 hectáreas en las afueras de la ciudad, que por entonces era “el medio del campo”, con el fin de hacer un predio deportivo con casas de fin de semana. Al poco tiempo, la cancha de golf rodeada de residencias fue una realidad envidiable. Después, el paso de los años fue agigantando aquel sueño primigenio, hasta llegar este maravilloso presente, en el que conviven unas 240 familias con las múltiples actividades que el Club desarrolla en el predio.

De visionarios y emprendedores
Presidencia de Fahim Auil (1966-1975), 26 de abril de 1968: fue el día que marcó la historia de Club Sirio Libanés de Pergamino. En aquella jornada un grupo de dirigentes firmó el contrato que ponía en posesión a la institución de 62 hectáreas de campo en un lugar que consideraron estratégico, a pocos minutos del centro comercial de la ciudad.
En ese abril de 1968 comenzó a rodar el sueño y a forjarse la Ciudad Deportiva, ese soñado paraíso enclavado en plena pampa húmeda, en Pergamino, la Perla del Norte de la provincia de Buenos Aires.
Unos días más tarde, más precisamente el 12 de mayo, las autoridades de entonces, llevaron sus convicciones al plano de lo real, y colocaron en ese campo árido la piedra fundacional.
El Club. que con tan sólo 38 años de vida se había ganado la confianza y la estima del pueblo pergaminense, se permitió una vez más concretar sus ideales, mantenerse firme en sus bases y avanzar hacia una de las obras más imponentes de la época, esa misma que algunos calificaron como una imaginación irrealizable. Es que nadie en la ciudad alcanzaba a entender entonces lo que este grupo se proponía. ¿Cómo sería aquello de vivir en un lote cerrado pero a la vez abierto, con espacios de uso común?
Además de este concepto de vivienda, los visionarios de entonces pretendían que ese predio se utilizara para cimentar un complejo deportivo que fuera el orgullo de la ciudad y para toda la colectividad sirio-libanesa.
En tan solo 15 días se vendieron 250 lotes y se pudo pagar así el valor del campo completo; se distribuyeron 10 hectáreas para el complejo deportivo, 32 para la cancha de golf y 150 lotes de posición sobre un inmenso parque.
El predio se pensó desde tres perspectivas: las primeras 40 hectáreas destinadas al complejo deportivo, contando con cancha de basquetbol, fútbol, bochas, pelota a paleta, tenis, rugby, hockey, equitación y golf, estas dos últimas serían las primeras en Pergamino. Piletas de natación, una para niños y otra formando una especie de lago irregular, de 90 centímetros de profundidad, con fuente de renovación de agua y bordeando el edificio central; cine al aire libre, etcétera.
También se pensó en una sede central que contaría con salón comedor al estilo oriental, salón de baile, salas para familias, biblioteca, guardería infantil, peluquería para damas y caballeros, juegos interiores de billares y más. Dos playas de estacionamiento, parrilleros, juegos infantiles.
Por último, entre las perspectivas de diseño, se contaba con 400 lotes que constituyen la Ciudad Deportiva, donde se permitiría a los socios la construcción de casas tipo chalet con estilo a elección del propietario, no pudiendo construir muros, tabiques ni obstáculos de separación entre lotes.
Una avenida circunvalación de siete metros de ancho y cuatro kilómetros de largo que rodearan el complejo, paralelo a un sendero con doble hilera de árboles, con amplios espacios verdes intercalados para descanso y recreación.
Para el ordenamiento de las actividades que debían encaminarse se pensó realizar los trabajos en dos partes: el llamado Plan A, que comprendía zonificación, proyección y adjudicación de lotes. Y el Plan B, que comprendía los trabajos de infraestructura.
Los directivos lograron que en tan solo ocho meses se llevaran a cabo trabajos que normalmente llevarían tres o cuatro años, y a partir de allí, se fijaron la meta de finalizar las obras en el término de cinco años.
Los propósitos de construir la Ciudad Deportiva se centraron en hacer de Pergamino un lugar turístico obligado, un acercamiento familiar y construir un lugar de sano esparcimiento para grandes y chicos, además de crear fuentes de trabajo.
“Lo que hemos ideado no es una obra hecha con fines excluyentes, es para todo el pueblo de Pergamino”, manifestó Fahim Auil, entonces presidente Club Sirio Libanés.

Apostillas
-En un primer momento el proyecto de la Ciudad Deportiva iba a ser encargado a la Facultad de Ingeniería de Rosario o Buenos Aires, “asegurándose de esa forma un diseño de avanzada para aprovechar hasta el último metro de terrenos disponibles”, luego se optó por el arquitecto Amancio Williams.
-Cada lote de la Ciudad Deportiva, en 1968, costaba 210.000 pesos. Se podían adquirir pagando 20.000 a la firma del boleto, seis cuotas mensuales de 15.000 pesos cada una y 20 más de 5.000.
-Cuando se comenzó a utilizar la cancha de golf, allá por 1972, en la Ciudad Deportiva realmente no había nada más que árboles. Un tarde Alfredo Annan, directivo de la importante empresa textil de la familia, invitó a un grupo de empresarios extranjeros de distinta nacionalidad a jugar al golf. La comitiva llegó a la cancha con sus equipos y con sus trajes esperando mudar de ropas en algún vestuario, pero no había ni baños. Los invitados debieron cambiarse al aire libre, en pleno campo, experimentando a flor de piel la “Pampa Argentina”.

Una histórica fotografía que muestra los inicios de la construcción de la Ciudad Deportiva. (CLUB SIRIO LIBANES)

Ciudad Deportiva en cifras
09/07/30: se funda Club Sirio Libanés.
26/04/68: se firma el boleto de compraventa del terreno de la Ciudad Deportiva.
12/05/68: se coloca la piedra fundamental de la Ciudad Deportiva.
63 hectáreas: es la superficie total de la Ciudad Deportiva.
35: millones de pesos de la época fue inversión realizada para la compra del predio de la Ciudad Deportiva en 1968
1973: se inaugura oficialmente la cancha de Golf con la inscripción en la Asociación Argentina de Golf.
450: metros cuadrados mide cada lote.
240: son las casas construidas, casi todas habitadas de modo permanente, de las cuales unas 160 son familias propietarias y el resto inquilinas. Muchas están construidas sobre más de un lote.