Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

Colocarán una ofrenda floral a 37 años del hundimiento del Crucero General Belgrano

El crucero al sumergirse su proa, a las 17: 00 del 2 de mayo de 1982. (TN) El crucero al sumergirse su proa, a las 17: 00 del 2 de mayo de 1982. (TN)

Integrantes del Centro de ExCombatientes de Malvinas, ubicarán este jueves a las 10:30 una ofrenda floral en el Monumento a los Caídos, ubicado en Alsina y Rocha. Luego se trasladarán a peatonal San Nicolás entre Avenida de Mayo y Pueyrredón, donde entregarán una pequeña reseña de la vida de Eduardo Tomás Silva.


Se cumplen 37 años, del hundimiento del Crucero ARA General Belgrano que se produjo en el marco de la Guerra de Malvinas, y en el que perdiera la vida el pergaminense Eduardo Tomás Silva. Por ello, los integrantes del Centro de ExCombatientes de Malvinas, ubicarán este jueves una ofrenda floral, a las 10:30, en el Monumento a los Caídos ubicado en Alsina y Rocha. También se guardará un minuto de silencio. Acto seguido, los excombatientes se trasladarán a peatonal San Nicolás entre Avenida de Mayo y Pueyrredón, donde entregarán a los ciudadanos una pequeña reseña de la vida de nuestro Héroe del Belgrano para de esta forma mantener vivo su recuerdo.

“Los excombatientes recordamos la mayor tragedia de la Guerra de Malvinas como fue el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano y la pérdida de 323 vidas. Y en este hecho a los 649 argentinos que dieron su vida por defender un territorio y sus espacios marítimos y aéreos que pertenecen a nuestra Nación. La soberanía territorial es el poder de actuación exclusiva que el Estado tiene sobre un territorio y eso fue lo que todos los combatientes defendimos en cada unidad de combate”, afirmaron desde el Centro de ExCombatientes y enaltecieron a los sobrevivientes que lograron volver del ARA General Belgrano y hoy trabajan activamente en la difusión de la Historia real de Malvinas: Luis Parra, Pedro Acosta y Luis Carlos Fontana.

En la Guerra de Malvinas

A principios de marzo de 1982, el crucero entró en fase de mantenimiento naval y a mediados de ese mes, debido a los incidentes ocurridos en las Islas Georgias del Sur entre Argentina e Inglaterra, se ordenó el alistamiento de todos los buques de la Armada Argentina, entre ellos el “General Belgrano”.

* El 28 de marzo el grueso de la flota zarpó para llevar a cabo el desembarco en las Islas Malvinas, efectuado el 2 de abril de 1982. El crucero “General Belgrano” no participó de esta misión, ya que todavía estaba en reparaciones con importantes equipos desarmados, quedando completamente operativo en la primera semana de abril.

* El 16 de abril el “General Belgrano” zarpó hacia el teatro de operaciones con una tripulación de 1.093 hombres, compuesta por 56 oficiales, 627 suboficiales y marineros, 408 marineros conscriptos y 2 civiles cantineros; al mando del Capitán de Navío Héctor Elías Bonzo. Cabe destacar el concepto de lealtad al buque que expresaron los 2 cantineros, los cuales decidieron seguir en el buque a pesar de no tener la obligación de permanecer a bordo en caso de guerra (los 2 hermanos Avila murieron en el buque).

* El 22 de abril el crucero entró al Puerto de Ushuaia para reaprovisionamiento de combustible, víveres y municiones.

* El 29 de abril el HMS “Conqueror” (submarino de propulsión nuclear) al mando del Capitán Christopher Weford Brown, llegó a la zona de patrullaje entre las Islas Malvinas y la Isla de Tierra del Fuego.

* Por la mañana del 1º de mayo el submarino “Conqueror” confirmó por su periscopio lo que en la noche habían detectado en sus sonares, la figura inconfundible del Crucero ARA General Belgrano; pero aún no tenían orden de atacarlo.

El submarino comenzó a seguirlo a una distancia y una profundidad que lo hacían indetectable para los equipos electrónicos de los buques argentinos. El General Belgrano navegaba hacia el este, la razón de este rumbo era realizar desde el sur un ataque a la flota inglesa, estacionada al este de las islas, junto con otro grupo de tareas encabezado por el portaviones ARA “25 de Mayo” que atacaría desde el norte conformando así un ataque en pinza.

*Al comenzar el 2 de mayo se envió a los destructores un mensaje que dispuso adoptar, a partir de las 5:30, rumbo en dirección a la flota enemiga, pero faltando poco para esa hora se recibió un mensaje del comando superior cambiando el rumbo hacia el oeste, en dirección a un área de espera. Al amanecer el cielo se presentó con grandes nubarrones que, junto al barómetro que seguía bajando, presagiaban un temporal en el curso del día. A media mañana del domingo 2 de mayo el buque salió del radio de acción de la aviación enemiga, y se ordenó a la tripulación pasar de la condición de “Combate” a “Crucero de Guerra”.

*A las 16:01 una poderosa explosión sacudió al buque, cesó la energía y la iluminación; y cuando parecía que el buque se elevaba en el aire, se produjo una segunda explosión proveniente de la proa. El submarino “Conqueror” había atacado, lanzando 3 viejos torpedos “MK8” de la 2ª Guerra Mundial (uno de ellos no impactó en el buque), echando así por tierra todas las negociaciones en camino para cesar las hostilidades.
Inmediatamente comenzó la inclinación a babor, los sistemas de generadores del buque quedaron inutilizados por la explosión del primer torpedo en la sala de máquinas de popa; todo el personal de las cubiertas inferiores debió dirigirse a su puesto de abandono asignado.

* A las 16:10 y a razón de 1 grado por minuto, el buque ya estaba escorado a babor 10 grados, por lo que se arrojaron las balsas al agua que se abrieron automáticamente.

* A las 16:18 la inclinación llegaba a 20 grados y el borde de cubierta de babor estaba a ras del agua.

* A las 16:23 las balsas de babor estaban a nivel de la borda y las de estribor estacionadas varios metros debajo de la cubierta, junto al casco. Después de la tensa espera, cuando ya no quedaba alternativa posible, el capitán dio la orden que ningún marino desearía dar jamás: “Abandonar el Buque”.

Los heridos fueron los primeros en ser trasladados a las balsas y el resto de los tripulantes debió tirarse al agua para ingresar a las balsas (el lapso que una persona podía permanecer con vida en esas aguas heladas, no pasaba de 5 minutos), por lo que, algunas balsas quedaron sobrecargadas con 30 personas y otras con no más de 3.

* A las 16: 50 la escora era de 60º, preanunciando el hundimiento. Muchos ojos nublados por las lágrimas fueron testigo de los últimos minutos del crucero General Belgrano.

*¡Viva la Patria! - ¡Viva el Belgrano! Fueron las voces que despidieron al crucero al sumergirse su proa a las 17: 00.

El rescate

Las balsas, algunas unidas por cabos, comenzaron a alejarse lentamente impulsadas por el viento y la corriente marina. A las 19:00 del 2 de mayo se desató el preanunciado temporal, cortándose los cabos que unían algunas balsas. A las 21:00 el temporal llegó a su máxima fuerza con olas de 10 metros y vientos de 100 kilómetros.
Las olas que caían sobre las balsas aplastaban a los hombres contra el piso, algunas dieron vueltas de 360º, para luego recuperar su estabilidad.

Con viento tan fuerte los cierres de las puertas de las balsas se rompieron y el aire helado entraba con una sensación térmica exterior de -20º C, debiendo turnarse cada 15 minutos para cerrar con las manos las entradas de aire. Afortunadamente, la mayoría de las balsas tenían entre 10 y 32 hombres y así mantenían la temperatura interior cercana a 10º C; solo en una balsa había dos tripulantes y ambos fallecieron.

A las 9:00, el avión “Neptuno 2P111” de la Armada Argentina divisó una mancha de petróleo que orientó la búsqueda de las balsas, las cuales fueron divisadas por el mismo avión a las 13:00, y a 100 kilómetros del lugar del hundimiento. A las pocas horas arribaron los buques de rescate, cuya labor continuó durante la noche y las últimas balsas fueron rescatadas el 4 de mayo.

En conclusión
Los buques recogieron 793 tripulantes de los cuales 23 fallecieron, los 770 sobrevivientes marcan una de las operaciones de búsqueda y rescate más extraordinarias de la historia de la navegación; dadas las condiciones del mar donde se produjeron. El 84 por ciento de las bajas (272) se produjo por el efecto inmediato de los torpedos. El 9 por ciento de las bajas (28) corresponde a desaparecidos a partir del abandono del buque. El 7 por ciento de las bajas (23) fue recuperado muerto o falleció en el continente. El total de bajas fue de 323 tripulantes.

Viaggio Espresso