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Pergamino

Con amplia convocatoria se desarrolló la 4º jornada sobre adicciones

Carini, Trímboli, Calabrese, Touzé y Raggi, disertaron sobre adicciones y consumos problemáticos. (LA OPINION) Carini, Trímboli, Calabrese, Touzé y Raggi, disertaron sobre adicciones y consumos problemáticos. (LA OPINION)

Una auditorio colmado fue el marco del encuentro en el que especialistas en adicciones y salud mental expusieron sus conocimientos. Los expertos coincidieron en que “hay un sistema de salud expulsivo” para los adictos. También aseguraron que las comunidades terapéuticas “aportan muy poco a la resolución de esta problemática”.


El viernes se llevó a cabo la cuarta Jornada sobre Adicciones y Consumo Problemático.
Ante un repleto auditorio de Osde, disertaron referentes nacionales en materia de salud mental y adicciones.
Previamente participaron de una rueda de prensa en la que dejaron en claro su postura ante la problemática de las adicciones. Marcos Carini, director de Adicciones de Pergamino y asesor para la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud de la Nación; Alberto Calabrese, licenciado en sociología y especialista en adicciones; el doctor Alberto Trímboli, psicólogo y psicoanalista, presidente de la Fundación Mundial de Salud Mental; la licenciada Graciela Touzé, trabajadora social y especialista en Ciencias Sociales y Salud y Silvia Raggi, presidenta de la Asociación Argentina de Salud Mental, contestaron preguntas de los trabajadores de prensa.

Otras adicciones
Alberto Calabrese afirmó que el problema de las adicciones debe considerarse teniendo como punto de partida la idea de que “existen adicciones no solo a las drogas prohibidas sino que hay muchas de otros tipo, como al juego o, por ejemplo, Corea del Sur tiene sabido que su adicción principal tiene que ver con la cibernética entre los jóvenes menores de 30 años”. En este marco afirmó que “es fundamental dimensionar las cosas; evitar los prejuicios a la hora de hablar de adicciones y manejarla en el ámbito de la salud mental” ya que esto “contribuye a que nos demos cuenta que las adicciones son una parte del comportamiento humano posible, que las sustancias psicoactivas peligrosas no son las únicas que pueden producir adicciones y que hay maneras de prevenir esta cuestión”.
Otra cuestión a tener en cuenta es que “las sustancias psicoactivas prohibidas no son las únicas que producen adicciones a sustancias. Hay personas que consumen medicamentos con alcohol y esta es la principal causa de intoxicación grave en todos los servicios de toxicología del país”.
Por otro lado de aclaró el concepto de consumo problemático y dijo que “tener un consumo problemático no significa que la persona tenga que consumir todos los días. Hemos tenido casos de personas que consumen pocas veces al año, como los jóvenes en las fiestas electrónicas, y ese consumo se torna problemático cuando esas personas terminan internadas en terapia intensiva, o mueren. Esos chicos no son adictos pero hacen un consumo problemático”.

Considerados delincuentes
Haciendo alusión a la Ley de Drogas, Alberto Trímboli sostuvo que “para la normativa quienes consumen drogas prohibidas en vez de ser considerados como personas con consumos problemáticos que merecen un tratamiento en un servicio de salud, son considerados delincuentes. Este es el primer problema porque entonces el único tratamiento indicado para el delincuente es el encierro en una cárcel. A esto se suma que los adictos son tratados como inhabilitados. Consecuentemente hay un sistema de salud expulsivo. La Ley argentina sobre la prohibición del consumo de drogas es la peor que existe ya que penaliza este tipo de conductas”

Ley de Salud Mental
El profesional, que ocupa la presidencia en la Fundación Mundial de Salud Mental, afirmó que “La Ley de Salud Mental no prohíbe la internación, todo lo contrario si una persona que consume tiene riesgos para sí o para terceros, la obligación del profesional del sistema de salud es internarlo, avisar al juez para que éste pueda discernir si acatar o no la internación”.
La Ley de Salud Mental, aclaró Trímboli, aclara que “las adicciones deben ser consideradas dentro de las políticas de Salud Mental y quienes padecen algún problema de estas características tienen los mismos derechos que quienes afrontan otras problemáticas de salud porque la adicción es el síntoma de otra problemática de salud mental. En este sentido los adictos deberían ser internados en hospitales generales, y esto no sucede”.

Hubo una buena cantidad de público en la cuarta Jornada sobre Adicciones y Consumo Problemático realizada en el auditorio de Osde. (LA OPINION)

Comunidades terapéuticas
Consultado respecto al lugar que ocupan las comunidades terapéuticas que se encargan de albergar a personas con adicciones, el referente enfatizó que “aportan muy poco a la resolución de esta problemática. El sistema de salud se desresponsabiliza de la problemática y le da a ciertas organizaciones el pseudotratamiento para adictos. La mayoría de las organizaciones de este tipo funcionan mal porque no se parecen en nada al sistema de salud”.
Según Trímboli, en estos lugares “en vez de darle el ‘alta’ al paciente lo ‘gradúan’, en lugar de ‘derivarlo’ lo ‘expulsan’, e lugar de decir ‘abstinencia’ dicen que la persona está ‘limpia’, estos no son términos utilizados por la medicina”.

En el ámbito privado
En cuanto lo que sucede en la faz privada, señaló que “pasa lo mismo que en el sistema estatal. Uno puede tener una prepaga pero si se registra que un afiliado tiene un consumo problemático también es derivado a una comunidad terapéutica. Hay una mala idea formada en la comunidad que el único tratamiento posible para un problema de adicciones debe desarrollarse en una comunidad terapéutica donde en lugar de un psicólogo tenemos a un exadicto que coordina el grupo, en lugar de entender lo que a esa persona le está pasando si dice una palabra que no es adecuada se lo castiga. Eso no cura”.

Problemática social
Otra de las expertas que dialogó con los medios de comunicación fue Graciela Touzé, trabajadora social que explicó como es factible abordar la adicción.
“Hay dos cuestiones que debemos tener en cuenta. Primero que la intervención territorial tiene una lógica que tiene que ver con el trabajo en comunidad más que con los sujetos individuales”. En este marco afirmó que “la adicción es una problemática social, hablamos de una problemática que se construye a partir del vínculo con el otro, no estamos frente al problema de un sujeto individual que debe ser atendido y luego devuelto a su comunidad sino que su dificultad y su padecimiento se produce en su espacio de convivencia con los demás y en ese territorio hay que trabajar sobre la problemática”.

Instancia de diálogo
En el abordaje de adicciones también es preciso tener en cuenta la mirada que una comunidad tiene respecto de estas cuestiones. “Hay que analizar que no todos los consumos de sustancias, prohibidas o permitidas, son problemáticos. Debemos entender que hay una dimensión del placer que se juega en estas conductas. Por ello el trabajo de la intervención territorial tiene que ver con el hecho de abrir un espacio de escucha, de diálogo, de mayor inclusión porque debemos pensar la problemática de los consumos de sustancias como procesos que están aparejados con la salud mental, con la exclusión social, con la estigmatización”, indicó Touzé.