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Continúa la novena en honor a Santa Rosa y San Ramón Nonato

La novena conjunta se desarrolla en las capillas Santa Rosa y San Ramón.  (ARCHIVO LA OPINION) La novena conjunta se desarrolla en las capillas Santa Rosa y San Ramón. (ARCHIVO LA OPINION)

El 30 y el 31 de este mes se evocan las figuras de estos siervos de Dios, mujer y hombre comunes que por su fe y sus obras fueron elevados a los altares. Con un programa unificado, en ambas capillas de la ciudad se realizan actividades de preparación espiritual.


Para este jueves y viernes el santoral señala las festividades de Santa Rosa y San Ramón Nonato respectivamente, ambos con capillas erigidas en sus nombres en nuestra ciudad. Las dos comunidades, de Santa Rosa en el barrio Belgrano y de San Ramón en Cueto, se encuentran organizando un programa de actividades unificado ya que ambas pertenecen a la misma jurisdicción parroquial, de Nuestra Señora del Carmen, a cargo del padre Walter Basile.

Novenas
El tiempo de preparación comenzó el viernes en el templo de San Ramón Nonato, ubicado en calle 25 de Mayo y Lavalle, y continuará hoy a las 17:30, momento en que se rezará el rosario seguido de la celebración de la misa. En el oficio se rezará por los niños del mundo y como ofrenda se solicita llevar artículos de limpieza para la capilla.
Mañana a las 17:30, en la Capilla Santa Rosa (Niñas de Ayohuma 1850) será el rezo del rosario y luego será la celebración de la misa, rezando por las familias que perdieron a sus seres queridos. Como ofrenda se solicitan alimentos no perecederos para Cáritas de ese templo.
También en Santa Rosa, el martes a las 17:30 se rezará el rosario y se ofrecerá misa pidiendo por trabajo digno para las familias del barrio. Como ofrenda se solicitan artículos de limpieza.
La novena continuará el miércoles en la Capilla de San Ramón. A las 17:30 se rezará el rosario y se celebrará misa por los movimientos religiosos con ámbito de acción en la ciudad. Como ofrenda se solicitan alimentos no perecederos para Cáritas.

Días de fiesta
El jueves 30 será la festividad en honor a Santa Rosa. A las 17:30 será la procesión por las calles del barrio Belgrano y luego se oficiará misa. Durante la misma se bendecirá a las mujeres llamadas Rosa. Se solicita como ofrenda llevar algodón y pañales para el Centro de Atención Primaria de la Salud del barrio Belgrano. Al finalizar los presentes compartirán una merienda.
En tanto que el viernes 31, día de San Ramón Nonato, a las 17:30, se realizará la procesión por las calles del barrio Cueto. Luego se celebrará misa en la que se rezará por los matrimonios que deseen tener un hijo. Además se bendecirá a las embarazadas. Como ofrenda se solicita yerba, azúcar, leche y masitas para el merendero “Los Pitufines” del barrio Belgrano. Más tarde la comunidad compartirá una merienda.

Rosa de Lima
Rosa de Lima, nació en la capital del Perú en 1586. Sus padres eran Gaspar de Flores y María de Oliva.
Rosa tomó a Santa Catalina de Siena por modelo, a pesar de la oposición y las burlas de sus padres y amigos. En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad, de suerte que tuvo después bastante dificultad en quitársela. Como la gente alababa frecuentemente su belleza, Rosa solía restregarse la piel con pimienta para desfigurarse y no ser ocasión de tentaciones para nadie.
Rosa tuvo que sufrir enormemente por parte de quienes no la comprendían.
Ingresó en la Tercera Orden de Santo Domingo, imitando así a Santa Catalina de Siena. Llevaba sobre la cabeza una cinta de plata, cuyo interior era lleno de puntas sirviendo así como una corona de espinas.
Dios la llamó a Sí el 24 de agosto de 1617, a los 31 años de edad. El Capítulo, el Senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro.
El Papa Clemente X la canonizó en 1671.

San Ramón
Ramón Sarroy vio la luz de este mundo por primera vez en la localidad de Portell, cerca de Barcelona, en los inicios del Siglo XIII.
Su madre murió antes de venir Ramón al mundo, y el niño vivió gracias a una operación cesárea practicada con una daga de cazador sobre el cuerpo ya muerto de su madre, por lo que se le llamó “nonato”, del latín non natus, que significa “no nacido”.
Desde muy temprana edad fue devoto, humilde, manso, prudente, obediente a su padre, temeroso de Dios cuidadoso de su conciencia.
Mientras Ramón pastoreaba sus rebaños sintió con más fuerza la llamada interior, habla sin cesar con Dios, y siente crecer en su corazón un amor enorme por la Virgen María.
Así, Ramón viajó a Barcelona y se puso en manos de San Pedro Nolasco, creciendo siempre en el gozo de la virtud, cumplió el año del noviciado, hizo solemne profesión y recibió las sagradas órdenes.
Y Ramón predicó a los cautivos, los fortaleció en la fe, los consoló en los trabajos y exhortó a la paciencia. Servía a los enfermos, y curó a muchos de ellos.
Cuando en agosto de 1240 se dirigía a Roma, llamado por Gregorio IX, pasó por Cardona, para despedirse del vizconde Ramón VI, de quien era confesor. Aquí lo atacaron de pronto intensas fiebres que lo llevaron a la muerte.