Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

¿Cuántos presos hay y cuáles son las condiciones de las comisarías locales?

Los dos calabozos en la Comisaría Tercera quedarían terminados en aproximadamente 30 días. (LA OPINION) Los dos calabozos en la Comisaría Tercera quedarían terminados en aproximadamente 30 días. (LA OPINION)

Cada vez que surge el tema de las precarias condiciones de detención, la falta de capacidad y la tragedia en la exseccional Primera de calle Dorrego, se vuelve a abrir el debate sobre la urgente necesidad de abrir una alcaidía en nuestra ciudad. En Pergamino 93 personas (26% de los detenidos) se encuentran bajo arresto o prisión domiciliaria.


Desde hace más de una década que los espacios de alojamiento de presos en la provincia de Buenos Aires se encuentran colapsados y en las cárceles del sistema penitenciario bonaerense, como así también en los calabozos de las comisarías de muchos distritos del interior, se observan con frecuencia graves situaciones de hacinamiento, peleas y/o motines. La enorme población carcelaria supera ampliamente los espacios de reclusión y algunos presos quedan detenidos durante semanas o quizás meses en las comisarías, mientras se resuelve su situación procesal.

En Pergamino 93 personas (26 por ciento del total de detenidos) se encuentran detenidas bajo la modalidad de arresto o prisión domiciliaria y de ese total 29 son mujeres (31 por ciento). Es dable resaltar que el alto porcentaje, más de cuatro veces superior a la media provincial (6 por ciento) se debe a la prohibición de alojar detenidos en las seccionales locales debido al incendio ocurrido en los calabozos de la Comisaría Primera de nuestra ciudad y a la no creación de nuevos calabozos ni alcaidía en la ciudad.

La historia de la alcaidía se remonta a 1998, durante la intendencia de Alcides Sequeiro, cuando el Concejo Deliberante aprobó una resolución para iniciar los trámites para donar los terrenos a la Provincia con el fin de construir el centro de reclusión. Los terrenos en cuestión pertenecieron a Antonio Dafonte, un vecino de Pergamino que en abril de 1963 los donó a la Municipalidad local. En diciembre de 2003, en la intendencia de Héctor Gutiérrez, el legislativo municipal aprobó por unanimidad la ordenanza para ceder a la Provincia 10 hectáreas en la zona de Villa Dafonte, ubicadas a 25 kilómetros de nuestra ciudad.

Desde el origen de la iniciativa, tuvo voces a favor y en contra. La noticia no cayó bien en un sector de la comunidad al oponerse al proyecto con la argumentación de que la construcción de una cárcel de ese tipo incrementaría la inseguridad en la zona. Actualmente los ánimos siguen siendo similares aunque se han moderado las opiniones contrarias a la iniciativa. Los cambios políticos a nivel nacional, provincial y municipal han contribuido a encauzar nuevamente el proyecto. La situación devenida de la muerte de siete detenidos en la exComisaría Primera reavivó el debate sobre la situación carcelaria y las condiciones en las que se encuentran las personas privadas de la libertad en nuestro Departamento Judicial.

En la media

La tasa de detención es una fórmula que permite conocer la cantidad de personas detenidas cada 100.000 habitantes. Se computaron en el cálculo todas las personas privadas de la libertad al 17 de diciembre de 2017 (en las próximas semanas se darán a conocer los números del año anterior), incluyendo las alojadas en dependencias policiales e incluso aquellas respecto de las cuales aún no se ha resuelto el dictado de prisión preventiva o se ha otorgado arresto o prisión domiciliaria. Pergamino, con 267 detenidos, se encuentra muy cercano al promedio provincial, de 276. Es decir, la tasa de detención de la provincia de Buenos Aires asciende a 276 detenidos por cada 100.000 habitantes.

Extremo hacinamiento

Un amplio relevamiento realizado por la Comisión Provincial de la Memoria en todos los centros de detención de la provincia, arrojó a finales de 2018 cifras alarmantes sobre la población carcelaria de la provincia de Buenos Aires. Hacia agosto de 2018 se registraban 45.600 reclusos (43.150 en unidades carcelarias y alrededor de 3.550 en comisarías y alcaidías) aunque la capacidad total de alojamiento apenas supera las 29.000 plazas en total, lo que refleja el excesivo número de detenidos en condiciones de hacinamiento y altísimo riesgo, tanto para ellos como para el personal del servicio penitenciario y policial.

La cantidad de aprehensiones y detenciones ocurridas durante 2017 (próximamente se conocerán los números de 2018) discriminadas por mes y semestre, en nuestro Departamento Judicial, con intervención del Ministerio Público Fiscal son las siguientes: en enero 62, febrero 53, marzo 40, abril 62, mayo 52 y junio 39 (total semestral: 309) y en julio 40, agosto 30, septiembre 42, octubre 31, noviembre 57 y diciembre 23 (total: 532).

Estos datos arrojan un total de 841 detenciones y aprehensiones promediando para 2017 más de dos por día. Cabe destacar que más de tres cuartos de las mismas son producto del accionar de las fuerzas policiales y el resto se efectuó por orden emanada por los órganos judiciales.

Los antiguos lugares de la exComisaría Primera donde se llegó a alojar más de 25 personas. (ARCHIVO)

Cárceles cercanas

Nuestra ciudad al verse impedida de alojar detenidos en sus comisarías se ve obligada a enviar a los detenidos a las unidades penales más cercanas aunque las mismas tengan las mismas condiciones deplorables que los antiguos centros de detención locales. La Unidad Penal Nº 49 de Junín encabeza el triste ranking de superpoblación ya que registraba alrededor de 1.000 detenidos para una capacidad para 424 personas (135 por ciento de exceso). En San Nicolás la situación es similar. La Unidad Penal Nº 3, contaba con 712 detenidos cuando la instalación carcelaria apenas alcanzaba las 414 plazas (79 por ciento de superpoblación).

Los trágicos episodios ocurridos en la exComisaría Primera en los que fallecieron siete detenidos en marzo de 2017, desnudaron la apremiante situación en nuestra ciudad que no escapa a la realidad carcelaria de la provincia. Dicho suceso puso sobre el tapete una vez más la posibilidad de la construcción de la alcaidía en nuestra región.

La concreción del mentado proyecto serviría por un lado, para ubicar a los detenidos en los primeros pasos de las investigaciones, hasta que se decida su eventual traslado a un penal, liberando a la Policía de una función ajena. Por otro, brindaría a los detenidos un lugar no solo cercano a sus familias si no, además, acorde y seguro para el tiempo que permanezcan privados de la libertad.

Nuevos espacios

Según pudo saber LA OPINION extraoficialmente, en 30 días quedarían terminados los dos calabozos que se están construyendo en el predio que ocupa la Comisaría Tercera sobre avenida Paraguay casi Merlino y que se llevan adelante gracias a la participación de la Municipalidad de Pergamino. Podrían alojar diez personas (6 y 4) y servirán para tener detenidos por un par de días a las personas que fueran aprehendidas y quedarán a disposición de la Justicia.

Los materiales de su construcción son aggiornados a los tiempos actuales y no se descarta que el cuidado de los sujetos quede a cargo de personal de los servicios penitenciarios provinciales teniendo en cuenta lo que sucedió en la Comisaría Primera. Actualmente nuestra ciudad cuenta con un calabozo en la Comisaría Segunda con capacidad para dos personas y generalmente quienes se encuentran en ese sector son mujeres que por algún motivo deben pasar la noche tras las rejas.

También en la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) existe un lugar acondicionado para los detenidos, aunque un habeas corpus presentado señala que no se puede tener a nadie más de seis horas en ese espacio. Teniendo en cuenta que lamentablemente los hechos delictivos en Pergamino y en el país están en aumento, la construcción de una alcaidía (algunos aseguran que costaría 70 mil pesos el metro cuadrado por los estándares de calidad internacionales con los que se debe contar), aunque para una parte de la sociedad suene poco simpático, traería mucha solución a los problemas que padecen a diario quienes trabajan en la Justicia y en las fuerzas policiales.

Viaggio Espresso