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Pergamino

El gas envasado sufre por la tarifa congelada y los costos

En los puntos de ventas oficiales se debe respetar el valor de la garrafa, establecido en 300 pesos para la de 20 kilogramos. (LA OPINION) En los puntos de ventas oficiales se debe respetar el valor de la garrafa, establecido en 300 pesos para la de 20 kilogramos. (LA OPINION)

El sector atraviesa una realidad crítica por un deterioro constante que viene sufriendo el margen de comercialización a lo largo del tiempo, frente al estancamiento del precio de venta y al aumento de los costos operativos. Los distribuidores equilibran con las entregas a domicilio y la reventa en comercios minoristas.


Una crisis está afectando al sector de las empresas distribuidoras de gas envasado, una de las peores desde que existe la Cámara que las reúne, quienes intentan sobrevivir frente a una afectación de su ecuación económico financiera que las coloca en una situación delicada de cara al invierno próximo, cuando se hace mayor la demanda de este combustible.
Se trata de uno de los engranajes fundamentales, pero poco visibles, del sector energético que nuclea a unas 180 empresas Pymes de capitales nacionales, la mayoría de estructura familiar, que emplean a unas 3.000 personas. Estas empresas se encargan de llevar el gas en garrafas, a 10 millones de personas que diariamente necesitan este insumo fundamental para cocinar y calefaccionarse.
De acuerdo a los datos sociales suministrados por el Indec, sobre un total de 12,2 millones de familias del país, casi 5 millones, es decir el 41 por ciento utiliza gas envasado. Y esto seguirá siendo así debido a una combinación de restricciones regulatorias, económicas y hasta de infraestructura.
Claudio Bisurgi, de la Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado (Cadigas), expresó que “nosotros todos somos Pymes que nos dedicamos a la distribución de gas licuado envasado, la garrafa. Tenemos un esquema de distribución que nos permite llegar a todo el país y facilitamos el acceso a ese insumo clave para la calidad de vida de las personas, ya sea para cocinar, calefaccionarse o el aseo personal. Hay muchos sectores que las utilizan pero una parte importante son los más vulnerables”.
El directivo resaltó que “hoy estamos atravesando una realidad crítica en cuanto a lo económico-financiero, pero este viene desde hace tiempo, es un deterioro constante que ha sufrido nuestro margen de comercialización a lo largo del tiempo frente al aumento de los costos operativos”.
Esta es una industria que tiene tres actores centrales: el productor, que le vende el gas al fraccionador; este, que lo envasa y un distribuidor. En las tres etapas, el precio del gas butano está regulado. Hoy, el precio que se paga al fraccionador, se incrementó el 150 por ciento y el costo operativo se incrementó en un 370 por ciento, más del doble. “Estos números ya se comieron la rentabilidad y ya casi no podemos seguir operando. Hoy compramos una garrafa al fraccionador a 200 pesos, la vendemos a un comercio a 300 pesos y nos queda un margen de 100. Actualmente, nuestro costo operativo es de 180 pesos, con lo cual nos están faltado 80 pesos para salir empatados”, explicó Bisurgi.
En Pergamino, distribuidores consultados por LA OPINION coinciden en que “los márgenes son muy estrechos” porque el precio está congelado desde el 1º de julio de 2019. Señalaron que en los puntos de venta oficiales, es decir la puerta de los depósitos de las firmas habilitadas, la garrafa de 20 kilogramos cuesta 330 pesos, lo que prácticamente no les deja ganancia. El recupero es con la entrega a domicilio y la reventa a comercios minoristas. Justamente los revendedores no tienen precio regulado, de modo que pueden agregarle el margen que consideren oportuno de acuerdo a las características de su negocio. Así, por ejemplo, según el lugar, se paga hasta 500 pesos por una garrafa. Pero, vale remarcarlo, en la puerta del depósito de la distribuidora, nunca se podrá cobrar más que el precio oficial que es de 330 pesos.

Buscar un equilibrio
Bisurgi indicó que “hemos pedido una audiencia a la Secretaría de Energía, que es la autoridad que nos regula, porque la solución la vamos a encontrar en una mesa de diálogo. Esto se solucionaría con aumento pero entendemos que llegamos a los sectores más vulnerables y son los que se quieren proteger. Nosotros queremos ser parte de la solución de este proceso pero para protegerlos, nos tienen que proteger, porque si no tenemos la empresa no hay acceso al gas, que es un insumo básico”, concluyó.

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