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Pergamino

El pergaminense que viajó en la Fragata Libertad y egresará como guardiamarina

Juan Cruz Navarro, con Londres de fondo, durante el viaje de instrucción. (JUAN CRUZ NAVARRO) Juan Cruz Navarro, con Londres de fondo, durante el viaje de instrucción. (JUAN CRUZ NAVARRO)

Juan Cruz Navarro es uno de los 46 guardiamarinas en comisión que fueron parte del 48º viaje de instrucción del emblemático buque escuela de la Armada de la República Argentina. En una entrevista con LA OPINION, a pocas semanas de su egreso de la Escuela Naval Militar de Ensenada, contó cuáles fueron sus tareas durante los más de cinco meses a bordo.


El 25 de enero, luego de más de cinco meses de viaje, arribó al puerto de Mar del Plata, el buque escuela Fragata ARA Libertad, finalizando así su 48º viaje de instrucción. Entre los 46 guardiamarinas en comisión de la promoción Nº 148 de la Escuela Naval Militar que concretaron la travesía que incluyó 10 países y 16 puertos de América y Europa, estuvo el pergaminense Juan Cruz Navarro. Desde niño sintió vocación por la navegación y luego de finalizar el Secundario en el Colegio San José en 2014 emprendió su camino en la Armada de la República Argentina. Tras cinco años en la Escuela con asiento en Ensenada, el jueves 27 de este mes egresará como guardiamarina e iniciará otra etapa dentro de la Fuerza. Entrevistado por LA OPINION contó cómo se despertó su vocación, el viaje de instrucción en la emblemática Fragata ARA Libertad y se refirió a sus días por venir dentro de la Armada.
- ¿Cómo surgió su vocación?
- Nació de chico, siempre quise estar en una Fuerza y por alguna razón tuve un acercamiento más a la parte naval. Había algo que me llamaba la atención, creo que es parte del lema de propaganda de la Armada que es “viví distinto”, lo pude vivenciar en estos cuatro años con un montón de actividades y solo siendo cadete. Quise hacer el Secundario en un Liceo pero no había ciertas comodidades y tenía que viajar siempre a Buenos Aires, entonces dije “termino el secundario y entro a la Escuela Naval Militar para oficial”.
- ¿Cuál fue el camino que lo llevó a la Escuela Naval Militar y luego a ser guardiamarina en comisión?
- Primero tuve varios exámenes de ingreso, después pasé pruebas físicas, médicas, psicológicas y recién en febrero de 2015 cursé el PSP (Período Selectivo Preliminar) que es nuestro reclutamiento. En ese mes se realiza la adaptación a la vida militar. Después arranqué el primer año con el fideo en el pecho como se dice, que es una tira roja que identifica a los de primer año. Luego los años pasaron muy rápido y llegué a cuarto y a comenzar a preparar todo para la Fragata.
- Para el viaje de instrucción, ¿cuál fue la preparación?
- Nos realizaron estudios médicos y tenemos que haber cursado bien los años anteriores, todos los que llegan a quinto año hacen el viaje de instrucción. La idea del viaje es completar nuestra formación con la práctica que necesitamos, que son las horas de navegación en sí ya que en los años anteriores solo navegamos en lo que llamamos barcos de oportunidad, que son casi siempre en las vacaciones de invierno y en las de verano en algunos de los buques de la flota de la Armada.

El viaje en la Fragata Libertad
Durante el viaje la Fragata recorrió 17.000 millas marinas. Partió de Buenos Aires el 17 de agosto con destino directo a Salvador de Bahía (Brasil), desde donde emprendió el primer cruce del Atlántico hasta Tenerife. Luego se dirigió a Cádiz (España) para continuar hacia Lisboa (Portugal), Brest (Francia), Amberes (Bélgica) y más tarde dirigirse a Londres (Inglaterra) -ancló en la capital del Reino Unido luego de 17 años-. La travesía continuó por Dublín (Irlanda) para volver a cruzar el Atlántico hasta Boston (Estados Unidos). Más tarde el itinerario continuó a Miami, Barbados, Recife, Río de Janeiro, Montevideo (Uruguay) para finalizar en Mar del Plata.
“En jerarquía estábamos ubicados entre los señores oficiales y el personal de cabos y suboficiales. Nosotros seguimos teniendo a bordo una función de estudiantes, lo que nos daba el margen de poder equivocarnos porque estábamos en una etapa de aprendizaje. “Vivimos el día a día y aprendimos como son los tiempos, como trabaja la Armada cuando navega. En lo personal disfruté mucho la navegación, la parte náutica, el trabajo en las velas, en los palos y por supuesto las actividades en puerto, cada vez que llegábamos a un puerto teníamos la posibilidad de salir a conocer otras culturas”, contó Juan Cruz, de 23 años, sobre sus días en la Fragata ARA Libertad.
- ¿En qué consiste la actividad en los palos y en las velas?
- Cada vez que nuestra brigada estaba de guardia o había que hacer ciertos trabajos de mantenimiento en las velas, estábamos siempre aprestos. La tarea era subir a los palos para hacer toda la maniobra con velas en el caso que se necesite cazar o cargar las velas, o preparar las velas de cierta forma para entrar a un puerto. En mi caso fui gaviero durante todo el viaje, los gavieros tienen un uniforme distinto y subimos a los palos cada vez que entramos o salíamos de los puertos, somos los que siempre aparecemos en las fotos con uniforme rayado. Gracias a ser gaviero tuve las mejores vistas en los ingresos a los puertos. Después, durante la navegación, como estudiante mi función era cubrir guardias de puente, de máquinas, recibir clases y realizar trabajos.
- ¿Cómo es un día de viaje en la Fragata ARA Libertad?
- La rutina que se hace en tierra también se respeta en el mar, nos levantamos a las 6:00, tenemos el desayuno, a las 8:00 ya tenemos formación y empieza el horario de trabajo hasta las 12:00. Y se completa de 14:00 a 17:00. Luego de ese horario cada uno tiene su lugar de descanso para estar más tranquilo a bordo si no está afectado a guardias.
- Una anécdota o momento que recuerde del viaje…
- Fue una linda experiencia la primera vez que subí a los palos (45 metros de altura aproximadamente), estaba muy nervioso pero pensé que iba a tener más miedo. Me sentí muy cómodo arriba de los palos y también una de las cosas que disfruté fue estar con amigos con los que uno vive estos cuatro años y prácticamente algunos pasan a ser hermanos; es lindo compartir todo eso con ellos, la navegación, la visita en los puertos.
- ¿Cómo continuará su camino en la Armada Argentina?
- El jueves 27 en La Plata será la ceremonia de egreso y el 2 de marzo estaré en el destino que me asignen, así es como siempre trabajó la Armada, uno siempre tiene sus preferencias pero no sé dónde me va a tocar, esa es una de las cosas buenas que tiene la Armada, que siempre te sorprende.
- ¿Cuáles son los próximos pasos que proyecta?
- Continuar como guardiamarina y el día de mañana seguir subiendo de jerarquía, ya sea teniente de corbeta, teniente de fragata, teniente de navío y quien dice que llegue a ser capitán; y también ir buscando una especialización.
- ¿Cuál es la especialización a la que apunta?
- La que tengo en mente es maquinista, en su momento también quise ser artillero, pero hoy elijo maquinista, que es el jefe del departamento máquinas y se encarga del buen funcionamiento y mantenimiento de todo lo que es la parte de propulsión y de otros motores a bordo, también incluye la parte eléctrica pero eso ya es para un maquinista electricista, el maquinista es el responsable del buen funcionamiento de todas las máquinas a bordo.