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Pergamino

El precio del vandalismo: reparar los daños cuesta tiempo y dinero

A diario hay actos de vandalismo urbano sobre espacios públicos y mobiliario en distintos barrios. (LA OPINION) A diario hay actos de vandalismo urbano sobre espacios públicos y mobiliario en distintos barrios. (LA OPINION)

Todos los días el Municipio (o más bien los ciudadanos) tiene que hacer frente a las roturas que se producen en espacios públicos. En el último tiempo el blanco fueron las luminarias públicas de LED y los semáforos. También son muchos los recursos que se usan para limpiar basurales clandestinos o arreglar calles rotas por el paso incorrecto de camiones. 


Bancos de las plazas, instrumentos de medición meteorológica, contenedores de basura, semáforos y el repintado de espacios públicos, son algunos de los bienes y servicios que la administración municipal debe afrontar a consecuencia del vandalismo acaecido por algunos vecinos de la ciudad. Pero no solo son los hechos deliberados para causar daño; también están la ignorancia y la desidia de los vecinos, que naturalizan como “normales” acciones que generan perjuicio, estético ambiental y económico para todos. En un tercer lugar, de práctica pasiva, están los otros vecinos que ven estas acciones y callan.
Desde la Secretaría de Planificación y Modernización comentaron que la reparación de los espacios y bienes públicos es una tarea casi cotidiana y genera un gran costo para todos los pergaminenses. Así, por ejemplo, los sensores para medir la altura del Arroyo que se instalaron en el puente del Camino de la Cruz, los tuvieron que cambiar en dos oportunidades y ya están analizando la posibilidad de hacerlos móviles, “porque no tiene sentido que los sigan rompiendo”. “En este caso es incluso paradigmático porque se trata de instrumentos clave para los mismos vecinos que han sufrido inundaciones”, agregaron.
Las paradas de colectivos se pintan con grafitis, las mesas de los parques que amanecen rotas y las luminarias que son vandalizadas sistemáticamente son cuestiones de todos los días que las cuadrillas deben atender, apartando así tiempo, recurso humano y pecuniario de otras obras prioritarias que están faltando.

En todos lados
“El pasado fin de semana, un grupo de vecinos nos reclamó por el estado de una plaza del barrio Kennedy, la cual habíamos intervenido hace menos de 60 días. Son de las cosas que no entendemos porque suceden, más si tenemos en cuenta que las plazas las disfrutan los más pequeños. Allí fuimos a reparar los juegos inmediatamente”, indicaron en el Municipio.
La gente que hace su trabajo y no tiene una intención manifiesta de perjudicar nada ni a nadie, también por comodidad y descuido termina causando daños asemejables a los vandálicos. Es el caso de los camiones que ingresan al caso urbano y destrozan semáforos o circulan con sobrepeso, dañando la cinta asfáltica de los principales accesos de la ciudad. Estas roturas que si bien no son intencionales podrían evitarse, también son parte de las reparaciones de las que las áreas de servicios de la Municipalidad tienen que encargarse por el “descuido” de unos pocos.
“Es difícil cuantificar el precio del vandalismo, porque deberíamos incluir el costo de limpieza de basurales clandestinos, el mal uso de las instalaciones públicas que luego requiere de reparaciones, e incluso las pintadas en monumentos, calles o veredas que luego necesita de una limpieza especial”, advirtieron ante la consulta formulada por LA OPINION.
Pero sin dudas se trata de un costo importante para todos los pergaminenses, porque todos los días una cuadrilla de Servicios Públicos o bien del 147 Atención al Vecino se ocupa de alguna de estas cuestiones.

Hay que intervenir
“Entendemos que se requiere de mejores niveles de educación, de fomento al cuidado de lo público y de planes de concientización de los bienes de la ciudadanía; pero es muy importante que los vecinos que cuidan las cosas, sepan que igualmente cuesta dinero poner en su lugar lo que rompen los demás”, resaltaron. “En consecuencia, es importante que el pergaminense se queje, que necesariamente hable con quien no utiliza los bienes de la comunidad como corresponde”, indicaron.
“No nos gusta pelear con nadie, es nuestra naturaleza de vecinos de una comunidad tranquila, pero es necesario que comencemos a revelarnos contra quienes no hacen las cosas como se debe”, reclamaron las autoridades.