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Pergamino

Embarazo adolescente: una convocatoria para trabajar un tema que es acuciante

El 16 por ciento de los partos que se atienden en el Hospital corresponde a jóvenes menores de 19 años. Preocupa que muchos no son planificados, o por el contrario, son gestaciones fruto de concebir a temprana edad la maternidad como “único proyecto de vida”.


Hace unos días, en el Hospital San José se concretó un ateneo en el que el tema central fue el embarazo adolescente. Del encuentro promovido desde el área de Docencia e Investigación del nosocomio como parte del trabajo académico que llevan adelante las unidades de Residencia, participaron el conjunto de la comunidad hospitalaria y autoridades sanitarias que fueron especialmente invitadas en virtud del alcance social de la temática abordada.

Profesionales de la Unidad de Residencia de Tocoginecología presentaron los datos preliminares de un estudio epidemiológico que se está llevando adelante y que analiza la necesidad de que se refuercen estrategias para trabajar sobre un problema que resulta acuciante para el sistema de salud y que está representado por la importante cantidad de adolescentes menores de 19 años que atraviesan la maternidad, muchas veces de modo no planificado y otras por considerar que tener un hijo constituye para ellas el único proyecto de vida posible.

LA OPINION participó del ateneo, y en ese contexto tomó contacto con profesionales de la Residencia de Tocoginecología que efectuaron algunas consideraciones respecto de una problemática que atraviesa a la totalidad del sistema de salud y que es una realidad no privativa de Pergamino.

El doctor Martín Marcovich, instructor de la Residencia de Tocoginecología reconoció que “el embarazo adolescente es un tema que preocupa por sus implicancias” y señaló que los integrantes de la Residencia decidieron iniciar un estudio epidemiológico de esta situación porque “llama la atención el porcentaje de embarazo adolescente que hay”.

Frente a este tema, sostuvo que desde el Servicio de Ginecología y Obstetricia lo que se puede hacer es intervenir brindando métodos anticonceptivos y espacios de consejería para tratar de disminuir la tasa de los embarazos no deseados. Pero lamentó que su llegada no sea oportuna: “Lamentablemente nosotros logramos intervenir en un eslabón tardío de la cadena, cuando el embarazo ya se produjo porque muchas chicas recién toman contacto con el sistema de salud cuando están embarazadas”.

Como parte de la tarea que se hace en la órbita hospitalaria, describió que a la población adolescente se le coloca el método anticonceptivo subdérmico, que ofrece protección durante tres años, y se le brinda una consejería para tratar de reducir la tasa del segundo embarazo. “Ese es nuestro granito de arena, a diario trabajamos tratando de disminuir los embarazos no deseados, fundamentalmente en adolescentes que es donde más se presentan”.

Una tasa que preocupa

De acuerdo a los datos suministrados por la Unidad de Residencia que lleva adelante el estudio epidemiológico, a nivel hospitalario el embarazo adolescente alcanza el 16 por ciento, un índice que es similar a la media provincial. Independientemente del porcentaje, lo que preocupa a los profesionales de la salud es que a edad temprana muchas chicas cursan un segundo, tercero y hasta cuarto embarazo y que muchas de estas gestaciones son fruto de utilizar mal o directamente no adoptar ningún método anticonceptivo, a pesar de que en el sistema de salud están disponibles.

“La tasa de embarazo adolescente en el Hospital es de alrededor del 16, 17 por ciento. Es un porcentaje que no se incrementó sensiblemente, pero que nos preocupa porque es una tasa que debería disminuir, no aumentar ni mantenerse”, alertaron los profesionales en función de la accesibilidad que existe hoy respecto a los métodos de planificación familiar. En la misma línea agregaron: “Lo alarmante es que tenemos mujeres con más de un embarazo en la adolescencia”.

Respecto de ello, la doctora Anabela Iacomini, residente de tercer año, describió que al servicio llegan mujeres menores de 19 años que tienen dos, tres y hasta cuatro gestas, algunas de las cuales llegan a término y otras no por distintas razones. “Frente a esto estamos tratando de reducir el segundo embarazo y en esto estamos teniendo más éxito a partir de la implementación del método anticonceptivo subdérmico”.

En la adolescencia temprana

Se habla de embarazo adolescente cuando la gestación ocurre entre los 10 y 19 años y en este punto, los profesionales que brindaron el ateneo diferenciaron que hay dos etapas, una temprana y otra tardía: “Lo que más alarma son los embarazos en la adolescencia temprana”, señalaron y precisaron que en el Hospital se han atendido chicas embarazadas a los 13, 14 y 15 años. “Lo que se ha establecido en el Servicio de Tocoginecología es ofrecer la implementación de un método anticonceptivo previo al alta de la mujer que ha tenido a su bebé en el Hospital. A la par de ello estamos insistiendo para que independientemente del método que elijan- muchas de ellas optan por el subdérmico que ofrece protección anticonceptiva durante tres años- respeten la realización de sus controles de salud”.

En este punto, Iacomini marcó que “esto es una necesidad porque lo cierto es que muchas chicas su primer papanicolau lo realizan durante el embarazo y la gestación es el único momento en el que tienen contacto con el sistema de salud”. “Lo importante es desde el control de embarazo, educar a la paciente para que posterior a esto siga concurriendo a sus controles”, resaltó.

Realidades diversas

Al compartir los datos en el ateneo, los profesionales marcaron que en la población adolescente que se atiende en el hospital la mayoría de los embarazos son no planificados que suceden por fallas en el uso del método anticonceptivo o por la falta de adopción de una medida de anticoncepción. A la par de ello, hay otros embarazos que ocurren a temprana edad porque se buscan en el deseo de depositar en la maternidad un proyecto de vida. Se trata de chicas que visualizan el tener un hijo como una condición que las empodera y le da un sentido a una vida en la que no logran configurar un proyecto personal por fuera de la maternidad.

En cualquier caso y atendiendo la singularidad de cada situación, lo que se hace desde la órbita hospitalaria es articular las acciones de control de ese embarazo desde distintos ámbitos. Al respecto, los profesionales entrevistados por LA OPINION refirieron que se articula con el Servicio de Adolescencia donde trabajan profesionales de distintas disciplinas y de este modo se logra que el control de la gestación sea interdisciplinario.

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