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Pergamino

Emotiva ceremonia en recuerdo de Alberto Pastor

Familiares de Alberto “Tucho” Pastor descubrieron la baldosa ubicada en la puerta de la EP Nº 6. (LA OPINION) Familiares de Alberto “Tucho” Pastor descubrieron la baldosa ubicada en la puerta de la EP Nº 6. (LA OPINION)

La Asociación por la Memoria de Pergamino organizó el acto en el que se colocó una Baldosa por la Memoria. Se desarrolló en las puertas de la EP Nº 6 en la que “Tucho” cursó sus estudios primarios. Sus familiares y amigos lo recordaron con cariño. Estuvo en nuestra ciudad su hijo Enrique.


Ayer en horas de la mañana integrantes de la Asociación por la Memoria y Derechos Humanos de Pergamino, colocaron una Baldosa por la Memoria de Alberto “Tucho” Pastor, detenido durante la Dictadura Cívico Militar y cuyos restos permanecen desaparecidos.
La emotiva ceremonia tuvo lugar en las puertas de la EP Nº 6 donde Pastor cursó sus estudios primarios.
Ante la atenta mirada de miembros de la Asociación por la Memoria, alumnos, docentes y directivos del establecimiento, excompañeros y familiares de Alberto Pastor, fue descubierta la baldosa, símbolo de la huella que los desaparecidos han dejado a su paso.

Las veredas de Pergamino
Desde la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Pergamino manifestaron su objetivo de recordar a los desaparecidos por la dictadura de nuestra ciudad. Así lo dejaron en claro: “Queremos que las veredas de nuestra ciudad también hablen de ellos y ellas. Recoger las historias de sus vidas, la de nuestros desaparecidos, nos transforma y también transformó y transformará el afuera. Lo que se mantenía oculto se muestra en las veredas”.
Desde la Asociación se expresó que “entendemos y afirmamos que la verdad es siempre sanadora. Nos dignifica. Mirar de frente el pasado y tratar de comprenderlo nos da la posibilidad de pensarnos con futuro, estar alertas y activos para la construcción de un país con memoria, verdad y justicia.
“Este acto constituye una celebración por la vida de Alberto Pastor y por tantas vidas que, inundadas de sueños y proyectos, alumbran nuestros propios sueños y luchas renovando y fortificando la esperanza por un país más justo y más fraterno”.

Enrique Pastor: “Los desaparecidos no eran unos locos como nos querían hacer creer, sino que eran jóvenes que se habían sensibilizado con lo que sucedía en esos tiempos, sobre todo con quienes  más lo necesitaban”.

Homenaje
La primera en dirigirse a los presentes fue la directora de la EP Nº 6, Gladys Páez. “En este día tan importante estamos recordando a un exalumno de la Escuela que es uno de los desaparecidos durante la última dictadura. En este tipo de actos se recuerda al desaparecido, sus vivencias, su paso por los diferentes lugares, todo gracias a la brillante idea que tuvieron los militantes por la memoria, la verdad y la justicia que, luego de un trabajo de investigación sobre los desaparecidos, empezaron a trabajar incansablemente en busca de información sobre la vida de cada uno de ellos. También idearon la colocación de Baldosas de la Memoria en homenaje a la militancia de los ciudadanos desaparecidos”, señaló la directora y agregó: “Hoy nos toca a nosotros recordar a Alberto Manuel Pastor, un exalumno de esta institución y por ello agradecemos a los integrantes de la Asociación Civil por la Memoria de nuestra ciudad por haber organizado esta ceremonia en la que celebramos la vida de Pastor”.

Recuerdos
Habiendo sido compañero de Alberto Pastor, Roberto Azpeitía, contó algunas anécdotas de ambos; recordó que “fui alumno de esta escuela, fui compañero de ‘Tucho’, cuando teníamos 12 años jugábamos al fútbol con una pelota de trapo, y lo recuerdo como un tipo divertido, con amplio sentido del humor”.
También contó que en su juventud volvieron a encontrarse y narró que “en un acto realizado frente al antiguo Cine Ideal nos encontramos y descubrimos que éramos también compañeros de militancia en la Juventud Peronista. A partir de ese momento estrechamos lazos, formamos una amistad y él cada vez que venía a visitar a su mamá también se llegaba hasta mi casa”.
Portando una foto de un equipo de fútbol, Azpeitía contó que la imagen pertenecía a “un equipo de fútbol integrado por ‘Tucho’, Pinco, Sánchez, Lencina, Ferreira y otros más”.
La foto fue entregada a Enrique, hijo de Alberto, que llegó desde Buenos Aires junto a su esposa, sus hijas y su madre María del Carmen Cántaro, que fuera secuestrada junto a “Tucho” en marzo de 1976 y años más tarde liberada.

Roberto Azpeitía entregó a Enrique una foto de su padre Alberto. (LA OPINION)

Por los desaparecidos
El último en dirigirse a los presentes fue Enrique, hijo de Alberto Pastor, quien agradeció a la Asociación por la Memoria por haber organizado el acto en que se colocó la baldosa en memoria de Alberto. “En mi recuerdo más lejano, cuando no conocía a la familia Pastor, esto de recordar a los desaparecidos era impensado, era de locos imaginar que íbamos a estar dejando el nombre de algunos de ellos en las puertas de los lugares a los que habían concurrido, en sus ciudades natales, donde comenzaron su militancia, construyeron idearios, abrazaban una causa de revolución generosa”, refirió.
Enrique enfatizó en que “los desaparecidos no eran unos locos como nos querían hacer creer, sino que eran jóvenes que se habían sensibilizado con lo que sucedía en esos tiempos, sobre todo con quienes más lo necesitaban”.

Por justicia
En otro tramo de su discurso, Enrique aseguró que “es innegable que sigamos exigiendo justicia porque necesitamos saber qué pasó, necesitamos saber que hicieron con los restos de mi padre”.
También reconoció la intensa labor de sus primas que “me buscaron a fines de la década del 80 para que pudiera contactarme con la familia Pastor. He podido recuperar parte de la historia de mi padre en función de los relatos que me acercaron mis familiares y amigos de Alberto”.

En la búsqueda
En 2006, buscando información sobre su padre, Enrique supo que había formado pareja con Nora Maurer que estaba embarazada cuando en mayo de 1977 ambos fueros secuestrados. Nora y su bebé permanecen desaparecidos. Al respecto expresó que “seguimos buscando a ese bebé que nació en noviembre o diciembre de 1977, mi hermano”.

“Buen camino”
Por último, visiblemente emocionado dijo que “con este tipo de acciones con las que se recuerda a los desaparecidos, vamos por el buen camino. No vamos a flaquear ni a retroceder sino que continuaremos en esta lucha para mantener presentes a todos los desaparecidos”.