Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

En la Escuela Nº 6 los abogados resaltaron la figura de Juan Bautista Alberdi

Los “hombres y mujeres del Derecho” participaron de la ceremonia que se desarrolló en el patio interno de la Escuela Primaria Nº 6. (LA OPINION) Los “hombres y mujeres del Derecho” participaron de la ceremonia que se desarrolló en el patio interno de la Escuela Primaria Nº 6. (LA OPINION)

En el establecimiento educativo de avenida Rocha se llevó a cabo la ceremonia que contó con la participación de los hombres del Derecho. Los oradores fueron la directora del establecimiento y el abogado Ezequiel Gabella.


Ayer los hombres y mujeres del derecho celebraron su día en las instalaciones de la Escuela Nº 6, avenida Rocha 698, institución que lleva el nombre del prócer, uno de los más grandes pensadores, sociólogo, jurista y político argentino.
Abogados, magistrados, autoridades de las fuerzas de seguridad, directivos, docentes y alumnos del establecimiento educativo, resaltaron la imagen de quien fuera uno de los más grandes pensadores del país: Juan Bautista Alberdi.
Luego de la bienvenida a los presentes se efectuó la recepción a las banderas de ceremonias y después se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.
Más tarde la directora del Colegio, Gladys Páez y Ezequiel Gabella, de la Comisión de Jóvenes Abogados, pronunciaron palabras alusivas a la fecha.

Figura central
En primer lugar lo hizo Gladys Páez directora del establecimiento educativo, quien destacó a Alberdi “ejemplo de virtudes republicanas y democráticas, cuyos ideales cotidianamente nos inspiran a revalidar el compromiso de lucha por el imperio del derecho, la justicia, la libertad y la igualdad”.
Páez dijo que estos profesionales “son parte de esta organización republicana y quienes tienen en sus manos la defensa sus los valores esenciales, el resguardo constante de los principios básicos, la defensa de las garantías y derechos”. Y agregó que “frente a las improvisaciones y desaciertos de una democracia joven, en la que algunos protagonistas de turno esgrimen yerros inconcebibles en un Estado de derecho, los abogados deben afrontar y enfrentar estos avatares con la total convicción de ser actores necesarios en esta sociedad que pretendemos justa e igualitaria, asumiendo una vez más la responsabilidad que les impone la ley y que con orgullo ejercen su profesión”.
Por último parafraseó a Alberdi y recordó una de sus frases: “Si el Derecho es pues la regla fundamental de la sociedad humana y el guardián de la libertad individual, si su fin es que el hombre persevere inviolable en el ejercicio pleno y nativo señorío de sí mismo en el desempeño inalterable de su misión terrestre, el Derecho entonces es una necesidad de la naturaleza”.

Defensor de la democracia
Por su parte, en representación de los profesionales, Ezequiel Gabella, de la Comisión de Jóvenes Abogados, comenzó su discurso preguntándose “¿Qué significa ser abogado?”, y contestando señaló: La abogacía no es tan solo una carrera ni un oficio, esta interviene más allá de una simple aplicación de normas, es tal vez una de las actividades con mayor repercusión social con todas las consecuencias positivas y negativas que esto implica”.
Afirmando que “el abogado el primer defensor de la democracia, el protector de intereses ajenos”, el joven afirmó que “cuando una persona recurre a un abogado es porque ve en él un compañero, un defensor que va a hacer lo posible para que se logren sus objetivos. El abogado es la voz que nos representa en un juicio, es el que asegura que todos en el sistema de justicia escuchen de nosotros”.

Sensibilidad social
Por otro lado, Gabella afirmó que “ser abogado implica caminar la calle, tener conciencia y sensibilidad social, y principios éticos y morales sobre los cuales construir. Desde mi punto de vista, el abogado no se hace con un título, no se hace con pos grados, si no con todo el trajín y la experiencia de la diaria, con ver desde una mirada profesional y también humana, las pasiones más diversas, considerando y valorando el sufrimiento ajeno sin hacerlo propio, y sabiendo siempre que somos aristas de un sistema que muchas veces falla, tratando de contar siempre con la gratificante tranquilidad de saber que hicimos lo imposible por buscar el resultado deseado teniendo plena conciencia de que nosotros no somos Dios”.
Por último, haciendo alusión al contexto socioeconómico nacional, el profesional dijo que “debemos no solo los abogados, sino todos como integrantes y engranaje fundamental de la sociedad, colaborar para lograr un país justo, donde reine el bien común general, para nosotros, para nuestra prosperidad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en suelo Argentino”.