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Pergamino

Gas oil y subsidios, una preocupación en las empresas de transporte público

Las empresas de colectivos están preocupadas por la posible disparada que tendría el precio del gas oil. (LA OPINION) Las empresas de colectivos están preocupadas por la posible disparada que tendría el precio del gas oil. (LA OPINION)

Así como para el particular es desequilibrante cada aumento de combustible, las empresas dedicadas al transporte de pasajeros se ven afectadas puesto que sus tarifas son reguladas, no pudiendo trasladar ni éstos ni otros incrementos de insumos o laborales. Desde La Nueva Perla confiaron a LA OPINION que la situación es complicada.


Las alarmas en las empresas de transporte público de pasajeros del interior del país se encendieron este viernes a raíz de la posibilidad de un aumento superior al 27 por ciento en el precio del gas oil luego del congelamiento. Las entidades que las nuclean enviaron notas a Presidencia de la Nación con el fin de conocer detalles sobre esta situación que pondría en “aprietes” a una cantidad importante de compañías, entre las cuales se encuentra La Nueva Perla.
“Estamos preocupados ahora por este 4 por ciento de aumento que llegó para los combustibles; el efecto siempre es complejo en las empresas de transporte público porque necesitamos que los subsidios al gas oil tengan un adecuación inmediata”, explicó Alfredo González, uno de los referentes de la empresa que tiene la concesión del servicio en Pergamino.
Pero la mayor preocupación del sector no pasa por este incremento ni por el desfasaje temporal con que llegan los subsidios que evitan el aumento del boleto sino que la mirada está puesta en lo que pasará en noviembre, cuando venza la “tregua” del Gobierno y las refinerías. “Lo que nos informan desde las cámaras que nos nuclean es que después del congelamiento real, previsto hasta noviembre, en este producto la suba superaría el 27 por ciento, lo que realmente nos perjudicaría”, expresó el empresario local que tiene a su cargo los 40 coches que hoy cumplen la prestación tanto en la ciudad como en algunos pueblos.
Según los directivos de La Nueva Perla, sería “insostenible” hacerle frente a una suba de estas características, por lo que ya están tramitando en el Municipio una reunión para conocer detalles correspondientes a esta posibilidad de incremento y evaluar cómo afrontar la contingencia.

Así gira la rueda
La necesidad de ir hablando con las autoridades municipales de cara a lo que pueda suceder en noviembre responde a las previsiones que debe tomar la empresa en relación a cómo realiza la compra del insumo. “Las empresas de colectivos compran sus cupos de combustibles con una antelación de alrededor de un mes y en los primeros días de octubre tienen que ir girando los pagos para tener el insumo en noviembre; lo que necesitamos es que las autoridades locales nos brinden un panorama de la situación, que puedan ellos tener las herramientas para hablar con funcionarios nacionales y saber si los cambios en los precios serán ciertos en ese porcentaje”, añadió González en un tramo de la entrevista que mantuvo ayer con el Diario.

Con mucha incertidumbre
Al igual que en La Nueva Perla, la incertidumbre en las empresas de transporte es uno de los temas que a diario se habla en las entidades que nuclean a estas compañías en el interior del país. Concretamente, según González, si las cosas son como por estos días se escucha, el negocio sería inviable. Por eso la necesidad de salir del estadio de versiones y rumores para tener certezas y actuar en consecuencia. “Consumimos alrededor de 40 mil litros de gas oil por mes y estamos pagándolo cerca de 43 pesos; una suba del 27 por ciento resultaría terminal para nosotros en caso que no exista una actualización de los subsidios de manera inmediata”, plantea el empresario
Si bien los valores en los insumos son uno de los puntos centrales a los que siempre se hace referencia al hablar de los gastos, los aumentos salariales por convenios y el pago de los bonos especiales no escapan a la economía de la empresa de transporte local; “la comprar de los repuestos, el recambio de cubiertas y el mantenimiento general de los colectivos es un permanente giro de dinero que nos encuentra con precios variables semanalmente”, esgrimió el responsable de la compañía con oficinas en avenida Liniers esquina Francia.

“No caer en el pasajero”
Desde las entidades madre que nuclean a las empresas de colectivos se le envió en estos días una nota a Presidencia de la Nación en la que se indica que en el interior del país no se le puede “seguir cayendo a los pasajeros con los aumentos del boleto” y a su vez se remarcó “la desigualdad que existe en los subsidios, cuestión que repercute en el precio del pasaje con costos muy superiores a la zona metropolitana”, manifiesta en uno de los puntos el informe entregado al Gobierno.
Desde La Nueva Perla son conscientes que “la gente no puede pagar un boleto más caro”, y a su vez la gente es un libro de quejas ambulante respecto del servicio. En el medio, el dinero: los primeros dicen que es poco para solventar los costos y los segundos que pagan demasiado por un servicio deficiente. Ambos tienen la verdad en sus labios.
Pero lo único indiscutible es que el pergaminense da por sentada la existencia del colectivo urbano para sus movimientos cotidianos. Así que una vuelta habrá que encontrarle al asunto para que, en este momento tan difícil para el bolsillo del ciudadano, este servicio que es esencial no desaparezca.

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