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Pergamino

Guerrico-La Violeta: un camino con muchos kilómetros de historia

Una traza reluciente y segura que dejó bajo tierra años de reclamos y espera. (LA OPINION) Una traza reluciente y segura que dejó bajo tierra años de reclamos y espera. (LA OPINION)

Tras décadas de espera por promesas incumplidas, los vecinos de estas localidades y la población en general cuentan con una ruta apta, que mejora notablemente la seguridad vial de las personas que a diario se desplazan por la zona. Recuerdos de las primeras gestiones de la mano del doctor Carlos Mosca, el deterioro persistente por años y la nueva realidad.


En diciembre se dieron por finalizadas las obras de remodelación del camino que une las localidades de Guerrico y La Violeta en el marco de un programa de mejoras que ejecutó por la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires. Pero fue días pasados que se llevó a cabo su inauguración formal, ante la presencia de autoridades y de los habitantes de ambos pueblos del Partido de Pergamino, quienes celebraron un día histórico, que marca un antes y un después en su calidad de vida. Es que este nuevo camino no solo son 21 kilómetros de pavimentación; representa más de 50 años de gestiones, varias décadas de espera; reivindica un reclamo histórico, una demanda incesante por parte de los vecinos de la zona.

Cuando a fines de los años 50 del siglo pasado surge la necesidad de encontrar una vía de conexión directa con la ciudad lo más corta posible, los habitantes de la zona encontraron entre los caminos vecinales la ruta ideal: aquella que unía a los pueblos de Guerrico y La Violeta. 

Carlos Mosca se remonta a aquellos años para narrar la extensa historia que trae consigo este camino. “Fue por primera vez el legislador Ernesto Illia, diputado provincial por la Unión Cívica Radical del Pueblo, Segunda Sección Electoral, período 1958/62, quien solicitó a Vialidad que realizara los estudios necesarios para bosquejar un camino provincial sobre la base de esta vía vecinal ya existente, cuyos resultados arrojaron la viabilidad del pedido.

“En 1962 justamente Ernesto Illia asume como comisionado municipal y prosigue con las gestiones, formando grupos de apoyo con los vecinos que se encargaban de recorrer la zona para conversar con los propietarios de las tierras, buscando la cesión de las mismas para avanzar con el proyecto. La labor dio su resultado y tras la cesión de las tierras, se prosiguió con el primer trabajo de trazado a alambrado de la ruta”. 

Gestiones y logros

Refiere Mosca que durante los años que le tocó gobernar, hasta la interrupción por el golpe militar de 1966, Illia continuó con la gestión del camino provincial, mas no pudo lograrse ingresar esta obra en el Presupuesto provincial de aquellos tiempos.

Ya para el año 1983, debido al cierre de los ferrocarriles y los cambios en los movimientos comerciales e industriales, este camino tenía aun mayor importancia que cuando se comenzó a gestionar.  Fue quien rememora estas líneas, Carlos Mosca, quien presenta en su calidad de senador y presidente del bloque, el proyecto para la construcción del camino en la Legislatura bonaerense, junto al presidente de la comisión de Presupuesto, el contador Hernán Naveira, logrando obtener la licitación de las obras civiles para la ruta en cuestión. Mosca señala el “apoyo indiscutible” en aquellos momentos de Daniel Castro, ministro de Obras Públicas bonaerense, y la colaboración del senador Jorge Arece.

Cuando en 1985 se llama a licitación, los presupuestos presentados superaban el importe en licitación y en consecuencia fue adjudicada a la empresa de menor costo. se llevaron a cabo trabajos de movimiento de tierra y una capa asfáltica de corta duración, pues el peso y la carga de los vehículos fueron la causante de su total deterioro. 

Gobiernos posteriores continuaron con trabajos de bacheo y movimiento de tierra sin grandes resultados.

Lo que siguió es la historia reciente, por todos conocidas, de un deterioro cada vez mayor, reclamos y remiendos, y más reclamos que eran sofocados con promesas que nunca se cumplieron

Enlace neurálgico 

No está de más recordar la larga historia del camino Guerrico-La Violeta para comprender la importancia de esta obra concretada, la cual tendrá un gran impacto local y regional. “Son 21 kilómetros reconstruidos que se traducen en una mayor seguridad vial, mayor conectividad, mayor intercambio comercial y en un menor costo para los productores”, explicó el intendente Javier Martínez. 

Se trata de un enlace vital entre dos carreteras altamente transitadas como lo son la ruta nacional Nº 188 y la provincial Nº 51, permitiendo la conexión entre una zona caracterizada por una intensa producción rural y las ciudades de Ramallo, Arrecifes, San Nicolás y Pergamino. Asimismo, esta obra representa una obligación pendiente hace muchos años: la reintegración de La Violeta al Partido de Pergamino, cuyos vecinos se inclinaban hacia la ciudad de Ramallo en procura de todo tipo de servicios debido al histórico mal estado de este camino. 

De este modo, se cierra una demanda histórica para el Partido de Pergamino.