Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

Hoy se cumplen 12 años de la última nevada en Pergamino

El 9 de julio de 2007 Pergamino amanecía nevada, una postal asombrosa. (LA OPINION) El 9 de julio de 2007 Pergamino amanecía nevada, una postal asombrosa. (LA OPINION)

Fue un 9 de julio de 2007. En nuestra ciudad nevó tres veces en menos de 100 años. El fenómeno que sorprendió a grandes y chicos duró casi 10 horas.


En una jornada de frío polar, con temperaturas bajo cero, Pergamino amaneció hace 12 años cubierta de nieve. Tuvieron que transcurrir casi 35 años para que el atípico fenómeno se volviera a repetir en nuestra ciudad.
El 16 de julio de 1973 fue la última vez que nevó en el corazón de la zona núcleo maicera. Ese día el inusual fenómeno para esta zona se produjo por la tarde. Luego se registraron 52 milímetros, según datos aportados por el vecino de Guerrico Néstor Pacini, un apasionado de la climatología.
Otro dato: el 22 de junio de 1918 también se registró aguanieve en Pergamino, aunque sólo fue por unas horas. De esta manera ya nevó tres veces en menos de 100 años, dato que al menos resulta curioso.

Qué sucedió
Para entender qué fue lo que sucedió, hay que analizar la situación meteorológica que se estaba desarrollando. El Servicio Meteorológico Nacional cuenta que varios días antes, específicamente el 6 de julio, un frente frío seguido de aire de origen polar avanzó por la Patagonia y se extendió hasta el centro del país, causando temperaturas mínimas de hasta -8° C en el sudoeste de Santa Cruz y nevadas en varias regiones de la Patagonia.
Aquél sábado 7, el ingreso de aire frío se reforzó por la intensificación del viento causado por un anticiclón en el Pacífico. Las temperaturas siguieron bajando en todo el centro y sur argentino, con más nevadas en la Patagonia y también en el sur de Mendoza.
El domingo 8 de julio, el sistema anticiclónico ingresó completamente en el territorio nacional, provocando vientos del este en el centro del país, y acarreando gran cantidad de humedad desde el océano. Estas condiciones fueron propicias para la formación de nubosidad y precipitaciones en forma de nieve sobre todo Cuyo (Mendoza, San Luis, San Juan) y la provincia de Córdoba.
Pero el 9 de julio, desde la cordillera ingresó aire muy frío en altura (había -30° C a 5.000 metros) que se fue desplazando hacia el centro y el este del territorio durante ese día.
Mientras tanto, cerca de superficie, el anticiclón seguía reforzando el ingreso de aire muy frío y húmedo desde el este, por lo que dominaba todos los estratos de la atmósfera media y baja.


La combinación de estos factores favoreció la formación de un manto nuboso con su base a poca altura del suelo, pero con el desarrollo vertical suficiente para formar nieve en su interior y precipitar los copos. El intenso frío en toda la atmósfera y el viento débil permitieron que los copos de nieve no se fundieran y puedan ser vistos en la superficie.
Así fue que, durante aquél 9 de julio y la madrugada del 10, la nieve no solo cayó en Capital Federal, también hubo registros de nevadas en varias localidades del norte de la provincia de Buenos Aires, en el sur de Santa Fe, Córdoba, San Luis, norte de Mendoza, San Juan, La Rioja y hasta en Catamarca.
Aunque a muchos este evento atípico nos impactó, los registros históricos revelan que hubo otras nevadas y que solamente Chamical (La Rioja), Pergamino, La Plata, Punta Indio, El Palomar y Aeroparque fueron testigos de la primera nevada en su historia, aquél 9 de julio de 2007.
Los primeros copos se registraron sobre Venado Tuerto, Pergamino y Junín. Cerca de las 10:00 Morón fue la primera localidad del conurbano en reportar cielo cubierto con nevadas, pero en Caba las temperaturas alcanzaban los 4°C, es decir, no eran lo suficientemente bajas como para permitir que el copo de nieve llegue sólido a la superficie.


La gran nevada del 9 de julio duró casi 10 horas, nos permitió hacer muñecos y guerra de bolas de nieve como en las películas, en los noticieros no se hablaba de otra cosa y todos queríamos tener una foto con el paisaje blanco.
Fue el día en que los chicos se divirtieron a lo grande y los grandes se convirtieron en chicos.

Viaggio Espresso