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Pergamino

La casona de Pedro Torres, donde convive la labor de los profesionales en Ciencias Económicas y la historia ciudadana

Las obras de remodelación comenzaron en noviembre y se espera que finalicen a fines de este año. (LA OPINION) Las obras de remodelación comenzaron en noviembre y se espera que finalicen a fines de este año. (LA OPINION)

El inmueble de Avenida de Mayo al 800, es propiedad del Consejo de Ciencias Económicas. No obstante es uno de los pocos patrimonios históricos por ser parte de la Poblada Trágica de 1907. Desde noviembre la vivienda atraviesa un período de remodelación.


Desde noviembre, quienes transitan por Avenida de Mayo y 9 de Julio, son testigos directos de la remodelación que por estos días se lleva a cabo en la antigua casona donde funciona el Consejo de Ciencias Económicas, y que fuera a principios de este siglo propiedad del doctor Pedro Torres. Declarada como patrimonio histórico por traer a la memoria la poblada trágica (ver nota lindera), este inmueble de Avenida de Mayo 822, atraviesa por esta época un período de transformación que se estima será culminado a fines de este año. El patrimonio cultural está conformado por un universo de objetos y elementos que forman parte de la vida de los ciudadanos, que los ayudan a identificarse con algo preciado, los lugares que permiten recordar, evocar hechos históricos que fueron constituyendo a la ciudad como tal.

En detalle

La obra se encuentra a cargo del arquitecto Leandro García D’Eletto, del estudio de arquitectura Concepto. En un mano a mano, LA OPINION pudo saber detalles de las refacciones que se realizan por estos días y de las proyecciones sobre un espacio que debe ser cuidado como patrimonio histórico pero a la vez debe ser funcional considerando las actividades que los matriculados llevan adelante en ese inmueble.

- ¿Cómo surge la idea de reformar el Consejo de Ciencias Económicas?

- El encargo llegó a Concepto, nuestro estudio de Arquitectura, por parte del Consejo Profesional de Ciencias Económicas en 2017. La institución lleva adelante desde hace algunos años una serie de remodelaciones en todas las delegaciones de la provincia y Pergamino era la única que faltaba adaptar y rehabilitar.

Ellos adquirieron la casa en la década del 80 y para entonces la propiedad ya había sufrido varias reformas. En la más importante se demolió gran parte de la fachada original y con ella seguramente los ambientes principales de la antigua casa, para dar lugar a dos locales comerciales y una planta alta de oficinas. Lo que hoy vemos desde el exterior es apenas el 40% de la fachada ecléctica original, que si bien perdió el ritmo característico de sucesión de vanos y frontis intercalados, todavía conserva su estructura original de basamento, desarrollo y remate.

La idea de reformar o más bien la principal necesidad de nuestro cliente es la de adaptar esta casa que fue concebida, diseñada y construida para satisfacer las necesidades de una familia de principios de siglo pasado, a los requerimientos de espacios, funcionalidad y de infraestructura de una institución actual, contemporánea, con más de 400 matriculados.
Creo que este es el gran desafío al intervenir en propiedades que fueron concebidas para otro fin, tenemos que armonizar la necesidad de preservar, con estrategias de crecimiento, pensando en su recuperación para actividades humanas concretas de hoy. Una vez aprobado el proyecto por el Municipio y con el aval de la comisión de Patrimonio Histórico local, se realizó una licitación privada. La construcción ya está en marcha hace algunos meses a cargo de la empresa Pascot Construcciones y me acompañan en la dirección de obra las arquitectas Antonela Romiti y Samanta Nicolás.

- ¿Cuál es la propuesta de reforma?

- Nuestra propuesta de re funcionalización retoma la idea generadora de aquel proyecto original: una casa de patios. Para ello se organizaron los nuevos espacios y circulaciones en torno al patio central existente con su árbol y aljibe tradicionales, jerarquizando su galería de columnas de hierro como eje de circulación principal desde el que se accederá a los distintos espacios del edificio: Recepción, sector de administración y varias oficinas privadas, sala de matriculados, sala de charlas con capacidad para 150 personas con la posibilidad de subdividirse en dos para eventos más pequeños y simultáneos y una sala de reuniones.

La casa originalmente contaba además con un acceso y un segundo patio de servicio. Respetando este esquema, el proyecto contempla un acceso vehicular con estacionamiento privado en este segundo patio en torno al cual se dispondrán las áreas de servicios, sala de máquinas, archivo, cocina, SUM y parrillero.

- ¿Y para el exterior?

- Desde el exterior, se propone poner en valor lo que subsiste hoy de la fachada original. Se demuelen los dos locales contiguos remplazándolos por un espacio público y una nueva construcción transparente con un lenguaje simple y desprovisto de ornamentación, que dialogue con el antiguo edificio integrándolo sin competir formalmente con él. Es a través de este espacio cedido a la vía pública por donde se accederá al nuevo Consejo, ingresando a un amplio hall, de dimensiones y proporciones acordes al tipo de edificación. La entrada desde el nivel de vereda es completamente accesible para personas con movilidad reducida. Esto permite adaptar la construcción a las actuales normativas. El antiguo ingreso al tratarse del de una vivienda unifamiliar, no cumple con estos requisitos de acceso por el ancho de sus puertas, las dimensiones reducidas y sobre todo su escalinata que son hoy una barrera arquitectónica.

- ¿Cómo trabaja un arquitecto en la remodelación de un patrimonio histórico, contemplando la normativa vigente y teniendo en cuenta la funcionalidad del espacio para las tareas que se realicen en la actualidad?

- Definitivamente no existe una única manera. Creo que acá entran en juego otras cuestiones que exceden la formación académica. Tienen más que ver con la mirada con la que uno se posiciona ante el pasado, lo preexistente, la historia. A mí particularmente en arquitectura me ha interesado siempre la preservación y las distintas estrategias de intervención en edificios existentes. Tuve la oportunidad, apenas inicié mi carrera, de trabajar en Nueva York en un estudio que se dedicaba exclusivamente a la restauración de edificios. Trabajábamos con artesanos, restauradores, ebanistas, escultores y fue una experiencia muy enriquecedora, en todo sentido. Seguramente esa experiencia reafirmó mi creencia de que no se puede construir ningún futuro pisoteando el pasado.

Es grande el reto, ya que no se puede preservar todo por el solo hecho de ser antiguo, ni obviar que los espacios deben responder a necesidades actuales, a la vez que es importante traer a la memoria, poner en valor aquello que forma parte de nuestro patrimonio cultural, aquello con lo que nos identificamos, esos espacios e historias que nos constituyen como ciudad.

En este caso en particular antes de proyectar, comenzamos por indagar en las razones por las cuales este edificio es considerado de patrimonio histórico. Descubrimos que el valor patrimonial de esta casa reside en quien vivió allí y los hechos de los que fue testigo: su propietario original fue Pedro Torres, médico y político radicado en Pergamino a principios del siglo pasado y el suceso histórico que protagonizó esta vivienda fue “la poblada trágica de 1907”.

- ¿Qué se debe preservar de un patrimonio histórico: la fachada, algún espacio interior o algún elemento importante?

- No existen grados de protección o de intervención preestablecidos en la normativa. Creo que se trata, al menos para mí, de investigar e ir develando que es lo que, en este caso, la vivienda tiene para ofrecer, qué quiere contar a las generaciones futuras, y una vez descubierto poner el acento ahí, con las herramientas con las que contamos, en mi caso desde la Arquitectura. Alguna vez leí que “La ciudad es una acumulación de una serie de capas y el patrimonio tiene que ver con todas ellas, incluida la presente”, por eso considero que no da lo mismo intervenir de una manera o de otra. Las consecuencias pueden ser muy distintas, algunas buenas y otras no tanto.

En este caso hay muchos elementos distintivos que en la casa subsisten, aun después de varias reformas, elementos que queremos poner en valor y que están siendo ahora mismo restaurados para su posterior reubicación: Los pisos de madera de los ambientes principales, las columnas de hierro fundido de la galería, las aberturas, el gran pórtico de madera de la sala, el hall de ingreso con su escalinata de mármol y sus pisos de mosaico romano y los cielorrasos pintados artesanalmente, entre otras cosas. Pero por sobre todas las cosas nos interesó su historia, la posibilidad de evocar aquel acontecimiento de nuestra ciudad y sus protagonistas. El objetivo de nuestra propuesta es una percepción clara, aun antes de ingresar al edificio de un proyecto que interviene en una propiedad del pasado, interpretando el presente y de cara al futuro.

Todas las ideas que sustentan el proyecto fueron presentadas y puestas a consideración de la comisión de Patrimonio Histórico local, con quienes mantuve varias reuniones en las que les expuse el proyecto y ellos hicieron su aporte. Creo que esta es la manera. Este es un tema muy sensible a la sociedad y debemos trabajar juntos, dialogando y buscando acuerdos. Existen alternativas. Se puede intervenir y rehabilitar un edificio de patrimonio sin ir en detrimento de los intereses de los propietarios.

- ¿Se prevé evocar la historia de la casona con alguna acción concreta o en algún espacio determinado?

- Sí, y es retomando lo que mencionaba acerca de su propietario, el doctor Pedro Torres y el hecho histórico de la poblada trágica. Pedro Torres, presidió como líder una junta popular que enfrentó a los comisionados enviados por el poder ejecutivo y que querían asumir el gobierno municipal. Esto dividió a la sociedad de la época. Esta casa seguramente fue el lugar donde se reunían.

La junta popular convocó a un encuentro en la Plaza 25 de Mayo, frente a la casona, el 1º de enero de 1907, prohibido por las autoridades. Hubo una represión muy fuerte ese día por parte de la policía y se desconoce con exactitud cuántas muertes provocó. En el frente de la casa, sobre la puerta de entrada quedaron como recuerdo de ese hecho varios impactos de bala que lamentablemente se taparon en alguna restauración anterior.

Tomando este acontecimiento como el más importante a evocar es que hicimos de la antigua puerta de ingreso y su distinguido hall, el punto de contacto y de intersección, de superposición ente lo existente y lo propuesto, entre el pasado y el presente. El antiguo zaguán y hall de ingreso van a quedar prácticamente intactos y serán visibles tanto desde el exterior como desde el interior de la nueva construcción. Iniciada ya la obra les propuse a las autoridades del Consejo destinar ese sector para ubicar allí algún elemento de carácter escultórico que tenga que ver con la historia de la casa. Generosamente accedieron, así que le trasladé la inquietud al Instituto de estudios patrimoniales del Colegio de Arquitectos, con quienes estamos buscando darle forma a la iniciativa. La idea es realizar una convocatoria a artistas locales.

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