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Pergamino

La comunidad sorda presentará un proyecto para romper barreras de comunicación

La lengua de señas en la “lengua madre” de las personas sordas, y constituye su modo de comunicarse.  (DEFENSA DEL PÚBLICO) La lengua de señas en la “lengua madre” de las personas sordas, y constituye su modo de comunicarse. (DEFENSA DEL PÚBLICO)

Padres de personas con limitación auditiva y referentes de la Asociación de Lengua de Señas,  trabajan en la confección de una propuesta que en algún caso ponga fin y en otros morigere los obstáculos comunicacionales que les impide a los sordos tener una vida plena. La historia de Thiago y su familia.


La comunidad sorda está constituida (es decir que se conocen entre sí y se sostienen y acompañan) en nuestra ciudad desde hace muchos años pero en el último tiempo ha logrado hacerse más visible a través de los pañuelazos azules, una movida mediante la que solicitan ser tratados y respetados como cualquier ciudadano.
Se considera barrera de comunicación a cualquier obstáculo que dificulte o limite la libertad de acceso y entendimiento de las personas que tienen limitada su capacidad de relacionarse con el entorno mediante la audición y la lengua oral.
Hay que tener en cuenta que cuando alguien se comunica con una persona sorda debe ser consciente de que se trata de una persona igual que las demás, aunque en la mayoría de las ocasiones con un código lingüístico y un canal comunicativo diferente: el visual. Por esta razón, se considera que cuando una persona oyente entabla conversación con una persona sorda, el problema de comunicación lo tienen ambas, no solo la persona sorda.

Barrera comunicacional
La sociedad en la que vivimos es mayoritariamente oyente, de manera que gran parte de los canales de transmisión de información son auditivos. Estos se traducen en limitaciones o barreras de comunicación cuando es una persona sorda la que se enfrenta a ellos. La conclusión es que la información que reciben las personas sordas es mínima.
Estos obstáculos en la comunicación impiden la accesibilidad y autonomía de las personas sordas.
Atendiendo esta problemática “madre” y con propósito de que se realicen las adaptaciones necesarias para incluir a las personas sordas, un grupo de padres de sordos y los referentes locales de la Asociación Argentina de Lengua de Señas (Alas) se encuentran trabajando en la elaboración de un proyecto de ordenanza que empiece a destrabar de una vez por todas las dificultades de las que son víctimas los sordos.

Proyecto de ordenanza
LA OPINION dialogó con Federico Luca, papá de Thiago un niño sordo; y con Valeria Lavezzari, referente de Alas Pergamino.
“La sordera es una de las discapacidades menos visibles y la más olvidada”, coincidieron los entrevistados, lo que para ellos hace más necesarias las movidas como los pañuelazos, de modo que de la sociedad advierta lo importante que es la búsqueda de soluciones a las problemáticas que atraviesan los integrantes de la comunidad sorda para incluirse en la sociedad.
Si bien existía un proyecto de ley en la provincia de Buenos Aires, que contaba con media sanción por parte de la Cámara de Diputados, su no tratamiento hizo que caducara.
Contemplando esta situación, en primer lugar, desde Alas se comenzó a confeccionar
un proyecto para tener intérpretes en las escuelas, y para que la comunidad sorda pueda contar con intérpretes cuando necesite el acompañamiento a algún lado específico. “Como este proyecto se debía direccionar a diferentes ministerios (Educación, Salud), se cree que es muy difícil que se apruebe en su totalidad por eso se nos sugirió que hiciéramos algo bien específico sobre la base de la necesidad que nosotros consideráramos más importantes a resolver”, explicó Valeria Lavezzari.
“Por ello, de común acuerdo, se nos ocurrió la idea de considerar las diferentes problemáticas y la posible resolución de cada una de ellas y elaborar un proyecto de ordenanza distinto que presentaremos como ciudadanos en la Secretaría del Concejo Deliberante, sobre todo teniendo en cuenta que la comunidad sorda está encontrando serias dificultades para insertarse en las escuelas secundarias ya que no cuentan con intérpretes, que es lo que necesitan para poder acceder a la información que les brindan los profesores”, señaló Federico Luca.

A qué apunta
Como se mencionara anteriormente, la problemática principal del sordo es la comunicación, incluyendo en ella el acceso a la información. A modo de ejemplo, Luca contó que “una persona sorda debe ir al médico, por ejemplo, acompañado de un familiar y ejemplos de estas características hay muchos más, lo que hace pensar que los sordos son ciudadanos de segunda”.
En este marco es que el espíritu del proyecto de ordenanza es suplir los derechos perdidos por la comunidad sorda, buscando la generación de un banco de intérpretes.
Sobre la dinámica que ofrece esta propuesta, Luca indicó: “La idea es que el sordo se remita al Municipio para requerir un intérprete especificando la realización de que trámite o para qué actividad lo necesita. El Municipio se comunica con Alas para que desde esta organización podamos enviar a alguien idóneo que pueda cumplir con esta función. Pensamos en Alas, primero por la experiencia que tiene en la formación de intérpretes y segundo porque conoce a cada una de las personas que prepara y sabe quién puede estar capacitado para hacer tal o cual cosa”.

Valeria y Federico brindaron detalles sobre el proyecto de ordenanza que preparan para presentar en el HCD. (LA OPINION)

Cadena de falencias
De la dificultad en la comunicación surgen muchas otras, relacionadas con diferentes ámbitos de la vida. Así lo explicó Valera Lavezzari: “Hoy un sordo quiere ir a la universidad y no puede porque no existe nadie que pueda hacer el pasaje de una lengua a la otra. Hasta si quisieran aprender un oficio no pueden por la barrera comunicacional ya que no tienen la oportunidad de capacitarse en este sentido. Entonces los chicos sordos no estudian, tampoco pueden conseguir trabajo, y quedan estancados en su vida, con una pobre pensión que les otorga el Estado pero abandonados, sin ser tenidos en cuenta.
“Vienen las elecciones y los sordos no tienen ni idea, no tienen la capacidad de elegir a menos que alguien en sus casas les explique para que puedan discernir sino ni van”, agrega la docente, poniendo una pizca de actualidad al drama cotidiano.
En este sentido, quienes están al frente de esta lucha a nivel local piensan en la posibilidad de hacer una cooperativa de trabajo. Sin embargo: “Entendemos que con esta propuesta lo que estamos haciendo es darle un sentido de utilidad a la vida del sordo pero con el dinero que éste gane en la cooperativa no va a poder costear los gastos que tenga, además cuando empiece a percibir dinero por una actividad rentada se le quitará automáticamente la pensión y con ellos deja de obtener los beneficios de la obra social”.

Empatizar
Los sordos son personas que no tienen dificultades cognitivas, son seres inteligentes y, lo más importante, están capacitados para transmitir su propia lengua. Por ello, los entrevistados ven con buenos ojos que en las escuelas los alumnos aprendan esto de interpretar el himno en lengua de seña, y que sean los sordos mismos los convocados para enseñarles a los alumnos este tipo de interpretaciones. Lo importante es darles a los sordos el lugar para que ellos se puedan empezar a sentirse útiles”.
Con el objetivo de que los adolescentes alumnos de las instituciones educativas sepan que hay una comunidad sorda y qué significa la lengua de señas se han empezado a dictar charlas en los distintos colegios secundarios. “Además se explica el significado del pañuelo azul que nosotros usamos, explicando por qué no se deben utilizar guantes blancos ya que la lengua de señas es una como cualquier otra, y abordando la importancia de la inclusión. Por ello quienes estén interesados en que brindemos esta charla que se comuniquen con nosotros”, explicaron los entrevistados.

Pañuelo azul
Consultados sobre por qué se eligió el pañuelo azul para identificar a esta lucha, indicaron que “en las épocas del nazismo a los sordos se los identificaba con el color azul y en nuestros tiempos se retoma ese color en formato de pañuelo para reivindicar los derechos de las personas sordas”. También adelantaron que se realizará un nuevo pañuelazo azul en el momento en que se presente el proyecto de ordenanza. Y agradecieron el acompañamiento de la sociedad: “Ha quedado en evidencia el respaldo de los ciudadanos en cada uno de los pañuelazos, los pergaminenses están haciéndose eco de nuestras luchas y esto nos llena de satisfacción”.

Thiago asiste a las Escuela Primaria Nº 22 a la que asiste con una intérprete. (GISELA GENITRINI)

La historia de Thiago y su familia

Thiago es un niño sordo que gracias a la ayuda de la Asociación Alas ha podido aprender a comunicarse con lengua de señas con sus padres Federico y Gisela. Ambos son activos militantes de la causa de inclusión de los sordos.
En diálogo con LA OPINION, ambos progenitores afirman que el rol de las familias es fundamental a la hora de saber entender a sus hijos.
“Cuando descubrimos la sordera de Thiago nos dimos cuenta que nos dejó de alcanzar con señalar todo con un dedo para entendernos porque empezamos a notar que no podíamos saber qué estaba sintiendo Thiago, qué le estaba pasando”, contó Federico.

Herramientas
Con esta dificultad y en búsqueda de una solución para ella, los padres llegaron a Alas: querían aprender a comunicarse con su hijo. “Gracias a Valeria Lavezzari, ahora contamos con herramientas para aprender a interpretar las palabras que más se utilizan en la vida cotidiana. Esto nos permitió no solo agilizar la comunicación con Thiago, que también tuvo que aprender a interpretar, sino que tuvimos un crecimiento hermoso como familia”, señaló Federico, y agregó: “Hoy Thiago cuenta qué le pasa, podemos saber como padres qué le gusta, qué necesita”.

Descubrir un nuevo mundo
“Como papás fue muy difícil descubrir un mundo que era totalmente desconocido”, reconoció Federico y lamentó que haya familias con integrantes sordos que no quieran atravesar este proceso: “Hay muchas que se niegan a la lengua de señas porque quieren que sus hijos aprendan a hablar pero deben entender que las señas es la lengua natural del sordo, y que la necesitan para poder comprender un montón de cosas que son abstractas para ellos, es su lengua madre”.
Con el paso del tiempo son los propios sordos quienes, en la medida de sus posibilidades, maduran su lenguaje en búsqueda de suplir las necesidades que se les presenta. No obstante es dable entender que “no todos los sordos están bien oralizados, no todos tienen lectura labial y no todos saben lengua de señas”.

En la escuela
En la actualidad son tres los establecimientos educativos que en nuestra ciudad imparten enseñanza en lengua de señas: el Colegio San Agustín, la Escuela Nº 22 y el Jardín de Infantes San Gabriel. Thiago asiste a la Escuela Primaria Nº 22 y cuenta con la ayuda de una intérprete que es quien hace la adaptación sobre los contenidos curriculares.

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