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Pergamino

La historia de Stefano, o cuando la estimulación y el amor son determinantes para la inclusión

Stefano a días de nacer junto a Lilí, su estimuladora. Al comenzar el Jardín de Infantes. (FAMILIA STERLICCHIO) Stefano a días de nacer junto a Lilí, su estimuladora. Al comenzar el Jardín de Infantes. (FAMILIA STERLICCHIO)

Nacido en 1999, el joven con síndrome de Down egresó en diciembre del Colegio San José de los Hermanos Maristas y de la Escuela Los Buenos Hijos, cumpliéndose en él un ideal de integración. Su mamá, María Inés, destacó la importancia de estimular desde los primeros días al pequeño. También reconoció el compañerismo de quienes rodean a Stefano.


Stefano Sterlicchio es hijo de una reconocida familia de pergaminenses. No es la intención de esta nota hacer foco en el renombre de este grupo familiar sino poner la mirada en la historia de vida, de inclusión, de amor que tiene a Stefano como protagonista y a sus familiares, amigos y seres queridos como partícipes necesarios e indispensables.

Su nacimiento
Nacido el 18 de junio de 1999, Stefano tiene síndrome de Down. Es el hermano del medio entre Sol que actualmente tiene 21 años e Inés de 18.
En un ameno y distendido diálogo con LA OPINION, la mamá de Stefano, María Inés Pereyra Duarte contó que durante el embarazo no se realizó ningún estudio genético “pero la intuición materna hizo que me diera cuenta, apenas lo vi, que tenía síndrome de Down aunque recién al mes los médicos confirmaron mi sospecha”.
Con amor maternal recuerda: “Bastó mirarlo una vez para quedar completamente enamorada de Stefano”.
Cuenta Inés que para la familia enterarse de que Stefano tenía síndrome de Down no fue un golpe duro, por el contrario “lo asumimos rápidamente y esto nos permitió actuar desde el primer momento”.

Estimulación rápida
En los chicos que tienen este síndrome es fundamental la estimulación, entendiendo el concepto en su totalidad. Es por eso que la familia Sterlicchio apeló, desde los primeros días de vida del niño, a un equipo profesional conformado por fonoaudiólogos, estimuladores, terapistas ocupacionales, que se sumaban a la labor de quienes se desempeñan en el Centro de Estimulación Temprana de nuestra ciudad, el primer lugar al que acudió Stefano.
No es poco común que el niño con síndrome de Down tenga alguna cardiopatía congénita. En el caso se Stefano, le fue diagnosticada una severa por lo que a los cuatro meses tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. “Estuvieron siete horas operando a Stefano pero la intervención fue exitosa”, recuerda su mamá.

Los inicios en el Jardín
Si bien el joven fue estimulado desde sus primeros días de vida, el desafío personal de Stefano y el de su familia comenzó ante el inicio de la educación formal, con el jardín de infantes. En este punto es preciso aclarar que Stefano es contemporáneo de Inés ya que entre ambos se llevan un año de diferencia.
Cuando llevaba a su hija mayor al Jardín del Colegio Hermanos Maristas, las docentes instaban a María Inés a llevar a Stefano a la institución, así fue que comenzó en Sala Maternal junto a su hermana a la par acudía a la Escuela Nº 502 porque para poder asistir a una escuela convencional debe estar integrado también en una escuela de educación especial. Esto le permitiría ir aprendiendo los contenidos educativos en ambas escuelas ya que “si bien Stefano iba a Maristas para integrarse socialmente, nos dimos cuenta que algunos contenidos de la escuela convencional podía hacer por lo que se fueron incorporando contenidos de progresivamente. A la par Stefano se había hecho muy amigo de tres niños lo que hizo amena su estadía en el Colegio”.

La felicidad por sobre todo
Cuando comenzó la escuela primaria muchas personas aconsejaban a María Inés llevar su hijo a una escuela con pocos alumnos ya que los cursos en Maristas son muy numerosos. No obstante, la felicidad de Stefano al asistir cada mañana a ese colegio fue gravitante y su mamá decidió dejarlo allí. “En ese momento lo único que me importaba era que Stefano fuera feliz”. No obstante, a la par que iba a Maristas, acompañado algunas veces por semana de una maestra integradora que adaptaba los contenidos de la escuela convencional a lo que pudiera hacer Stefano, su educación curricular también transcurría en la Escuela “Los Buenos Hijos”.
El paso del tiempo hizo que Stefano afianzara su amistad con muchos niños; cuenta su madre: “Nunca sentí que discriminaran a Stefano, por el contrario hizo muchas amistades y los niños lo protegían. El hecho de que mi hijo estuviera en un lugar cómodo, contento y feliz era lo más importante”.

Llegar a la cima
Fue tal la inclusión de Stefano entre su grupo de compañeros que participó de los viajes que los establecimientos educativos organizan. “Viajó con sus compañeros y docentes a Tandil, participó de los viajes de egresados durante la primaria y la secundaria, el hecho de que siempre estuviera acompañado por su hermana me hizo sentir muy segura”, sostuvo María Inés.
Uno de los logros más importantes para Stefano y su familia fue haber podido escalar el cerro Champaquí con sus compañeros. María Inés confiesa: “Nos daba mucho miedo exponerlo a esa situación pero los profesores nos convencieron y así fue que Stefano no solo que hizo el viaje sino que también pudo llegar a la cima, algo que nos emocionó muchísimo”.
Como en un segundo hogar, en el colegio Stefano aprendió y se sintió incluido en todo sentido por sus compañeros, lo que le permitió disfrutar de momentos de ocio, juegos y diversión junto a ellos. Poniendo en valor esto Inés expresó: “Nunca voy a dejar de agradecer el grupo de compañeros que le tocó a Stefano, especialmente a tres amigos de él que, amén del colegio, cuando llegaba el fin de semana organizaban actividades y lo incluían”.

Uno de sus máximos logros, llegar a la cima del Champaquí. (FAMILIA STERLICCHIO)

Tiempo de ocio
Además de asistir al Colegio, Stefano ha practicado diferentes deportes; primero en el Club Gimnasia y luego en el Club Sirio. Pasó por natación en Davreux, basquetbol, fútbol, tenis, entre otros. “Cuando Stefano iba a hacer deportes, los profesores en muchas oportunidades lo colocaban en un nivel inferior para que esté más acorde pero a él no le gustaba porque quería estar con sus amigos, por eso les pedí a los profesores que le dieran la posibilidad de incluirlo en el grupo de sus amigos”, contó María Inés.
Conforme avanzaba el tiempo Stefano también disfrutaba de los momentos que todo adolescente goza, así compartió algunas salidas junto a sus compañeros a boliches y bares nocturnos. También asistió a las reuniones que organizaban sus amigos. “La docilidad y bondad hace que Stefano no sea un chico rebelde, por el contrario es fácil de tratar”, agregó su mamá.

Stefano en su viaje a Bariloche, en la cabina de DJ. (FAMILIA STERLICCHIO)

Fin de una etapa
En diciembre pasado Stefano junto a su hermana Inés y un numeroso grupo de estudiantes culminaron la secundaria en el Colegio San José Hermanos Maristas, institución que le dio la posibilidad de estar desde los inicios del la etapa formativa. El recibir el diploma fue un corolario de una etapa, signada en su mayoría por buenos momentos.
Visiblemente emocionada, María Inés expresa: “Que Stefano haya logrado cumplimentar sus estudios fue una emoción muy grande, un hecho muy importante, el corolario de una etapa que si bien no fue fácil nos sentimos muy acompañados y ayudados por diferentes personas, desde los compañeros de Stefano, pasando por los docentes, profesores, directivos de los establecimientos educativos ya que también se egresó de la Escuela ‘Los Buenos Hijos’”.

En diciembre recibió el diploma de egreso del Colegio Marista y de la Escuela “Los Buenos Hijos”. (FAMILIA STERLICCHIO)

La música, su pasión
Terminada la etapa de estudios secundarios, por estos días la familia de Stefano analiza los pasos a seguir, considerando los gustos e inclinaciones del joven. “Le fascina la música por lo que estamos averiguando si será posible que haga algún curso o carrera afín a la música, específicamente DJ que es lo que más le gusta”.
Además el joven gusta mucho de trabajar por lo que ya ha desarrollado varias labores en la fábrica de su familia, por ejemplo participa en la selección de prendas por color y talle. También cuando vacaciona en Mar del Plata le encanta trabajar en el hotel familiar, asumiendo responsabilidades en la cocina. Lo mismo hace en un salón de eventos de Pergamino, donde también musicaliza los cumpleaños y hasta coordina las coreografías con los más chicos.
Consultada sobre cuándo comenzó la pasión de Stefano por la música, María Inés recuerda que “de chico un profesor particular le daba clases de guitarra, también hizo batería y órgano mientras que en la actualidad toca el cajón peruano que le regalamos para Navidad”.
Su avidez por la música hace que Stefano sea quien musicaliza los eventos de sus familiares y conocidos. Y no pudo evitar en su viaje de egresados a Bariloche, donde todas las noches hay baile, visitar cada cabina de DJ.

“Alegría de la casa”
En una síntesis amorosa de quién es Stefano, María Inés expresa que “es la alegría de la casa”, pero las síntesis no siempre alcanzar para definir una persona o un sentimiento, por eso su mamá agrega: “Siempre está contento, con una sonrisa dibujada en su rostro y tiene la particularidad de ser muy cariñoso. Además es muy agradecido”. Y agrega que “la relación con sus hermanas es genial, a Sol que es la mayor la respeta mucho mientras que con Inés, al tener poca diferencia de edad, asistir al mismo colegio en el mismo curso y haciendo numerosas actividades a la par, se ha generado una relación de complicidad”.

Junto a sus padres, María Inés y “Beto” y sus hermanas, Sol e Inés. (FAMILIA STERLICCHIO)

Sin perder tiempo
Por último y a modo de consejo a los padres que tienen hijos con alguna discapacidad, la entrevistada enfatizó: “Les sugiero a los padres que no pierdan tiempo, cuanto antes comience el trabajo de estimulación será mejor ya que los niños podrán incluirse más rápidamente. Por otro lado recomiendo que no dejen de integrar a su hijo en una escuela convencional sabiendo que a la par debe asistir a un establecimiento educativo especial”.
Y culminó diciendo: “Sentimos que todo lo que hicimos por y para Stefano nos los retribuye de una manera muy especial porque no deja de ser motivo de satisfacción”.

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