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Pergamino

Lomos de burro y reductores de velocidad, una salida al problema de la alta velocidad

La construcción de los lomos de burro o bien reductores de velocidad, se hace para que se respeten las velocidades máximas permitidas. (ARCHIVO) La construcción de los lomos de burro o bien reductores de velocidad, se hace para que se respeten las velocidades máximas permitidas. (ARCHIVO)

La construcción de estos elementos no es lo más apropiado en materia de seguridad vial, pero es innegable que logran disminuir la rapidez con la que muchos automovilistas transitan por algunas calles y avenidas. Recientemente ingresó un pedido de informe al Concejo Deliberante para conocer detalles sobre su construcción. 


El área municipal de Tránsito está trabajando en diferentes zona de las ciudad con la construcción de lomos de burro y reductores de velocidad que son hechos por la Secretaría de Servicios Públicos a través de una cuadrilla que tiene una lista de barrios en los cuales deben intervenir. Con relación a esto, se informó a los automovilistas sobre su concreción respondiendo a la solicitud de algunos vecinos elevadas a la Municipalidad como sistema moderador al exceso de velocidad que infringen algunos conductores.

De acuerdo a lo que explicaron ante la consulta de LA OPINION, se hacen con asfalto caliente y luego se señalizan para que los conductores adviertan su presencia dado que tomarlos a una velocidad alta puede general desperfectos mecánicos en el vehículo. “Hicimos el pedido correspondiente al Municipio porque nadie respeta nada, pasan rápido y pueden atropellas a alguien”, contó una de las vecinas consultadas por LA OPINION en uno de los sectores donde esta semana se hicieron trabajos de estas características.

“El trabajo realizado es en respuesta a distintos grupos de vecinos de los lugares donde se hicieron, dado que están preocupados por la desaprensión de algunos automovilistas y motoqueros que utilizan ciertas calles para aumentar la velocidad en distintos tramos de la ciudad”, señalaron fuentes municipales ante la pregunta que hizo LA OPINION sobre estos reductores que en muchos casos no son aceptados por la población, pero es una de las pocas herramientas que sirven para controlar que no se circule fuerte.

Pedidos puntuales

Teniendo en cuenta lo que señalan, hay directivas claras para dar inmediata respuesta al reclamo vecinal y es por eso que se interactúa con la Secretaría de Servicios Públicos para colocar los reductores de velocidad. “Hay zonas en las que son permanentes los controles que realizamos con inspectores municipales y personal policial, hay puntos fundamentales con mucha circulación para acceder a distintos sectores de la ciudad, por eso los reductores pueden ayudar a evitar algunas aceleradas o las clásicas ‘picadas’”, le dijeron a LA OPINION.

Con relación a esto aseguraron que la idea no es construir un “lomo de burro” en cada esquina conflictiva, “pero son acciones que nos demandan los vecinos, a esos reclamos los analizamos y siendo viables los llevamos a los hechos. Sabemos que la solución más conveniente es adoptar una conducción responsable cada vez que nos subimos a un vehículo y eso es lo que instamos permanentemente desde el Municipio”, explicaron a LA OPINION.

Hay diferentes formas

Los reductores de velocidad que se están colocando son de dos clases diferentes: los de material asfáltico, que tienen una base que se extiende de cordón a cordón, con una pendiente ascendente y descendente suave, en cuyo caso la velocidad máxima permitida es de 20 kilómetros; o limitadores plásticos que permiten una máxima de 10 kilómetros y son de color amarillo.

“El propósito de todo esto es prevenir accidentes y creo que paulatinamente se está logrando; en los últimos meses notamos los vecinos aseguraron que bajaron la cantidad de siniestros en el radio donde se construyeron, sobre todo durante la noche.

“La prueba de que los reductores de velocidad funcionan está en la zona de avenida Alsina, o bien Florencio Sánchez y también en algunos accesos donde todos los fines de semana había reclamos de los vecinos”, se señaló.

Pedido de informe

“En el último tiempo, se ha observado en nuestra ciudad la instalación de un gran número de reductores de velocidad en diferentes puntos de la misma. Se conoce que una de las mayores problemáticas que sufre la localidad es el ordenamiento del tránsito y que lamentablemente la tasa de accidentes viales en Pergamino es elevada. Por lo que resulta imprescindible aplicar políticas viales que tiendan a reducir la tasa de los siniestros y por lo tanto al ordenamiento vehicular”, dijo el concejal Alvaro Reynoso, del bloque Unidad Ciudadana-Partido Justicialista.

“Si bien los reductores de velocidad representan una herramienta válida para la prevención de accidentes viales hemos notado, en los últimos dos años, la instalación masiva de los mismos y que si esta decisión no se acompaña con otras políticas referidas al tránsito, pueden no solo resultar poco efectivas, sino que pueden perjudicar el normal desarrollo del tránsito”, agregó el edil. En este sentido Reynoso manifestó en su pedido que “el año pasado ya habíamos solicitado su correcta señalización porque habíamos detectado que muchos de los reductores instalados no la tenían y se corría el riesgo que se produjeran accidentes al no poder visualizarlos correctamente”.

En consecuencia presentó un pedido de informes, en la sesión del martes 27 de agosto, al Ejecutivo para que se expliquen algunos puntos: si los reductores instalados cumplen con la normativa provincial en cuanto a sus diseños, si están todos debidamente señalizados, si se han acoplado otras políticas viales para reducir la tasa de accidentes y por último, si estadísticamente, se ha registrado una reducción de los siniestros en las arterias donde se instalaron los reductores. El proyecto fue aprobado el cuerpo legislativo y se espera el informe por parte de los funcionarios municipales.

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