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Pergamino

Mortalidad infantil: ¿Cuáles fueron las acciones que permitieron su marcado descenso?

Conocidos los datos de este indicador, LA OPINION dialogó con autoridades de la Región Sanitaria IV para abundar en las estrategias implementadas en los municipios. También para reflexionar sobre lo que esta tasa dice respecto del estado general de la salud en una determinada comunidad.


En los últimos días se oficializaron las cifras que indican que Pergamino y los demás Partidos que conforman la Región Sanitaria IV han logrado índices de mortalidad infantil significativamente inferiores a los de años anteriores y esta noticia fue recibida positivamente por todos los actores sociales en virtud de que se trata de un indicador de salud sumamente sensible, que dice mucho respecto del estado general de una población.

Tal como fue informado oportunamente por LA OPINION, a nivel regional la tasa en 2018 fue del 6,9 por mil y en Pergamino, del 5,9 por mil, lo que marca un registro histórico y modifica una realidad: esta zona ostentaba el triste privilegio de tener un índice de mortalidad infantil superior a la media provincial y significativamente elevada en relación a otros distritos. Atribuible a múltiples factores, refiere a uno de los indicadores más sensibles del sistema sanitario por cuanto habla del fallecimiento de chicos de 0 a 12 meses, muchos de ellos por causas evitables.

Para desentrañar cuáles han sido las estrategias implementadas para el logro de este objetivo y abundar un poco más en lo que representa el índice de mortalidad infantil para la política de salud, LA OPINION dialogó con las autoridades de la Región Sanitaria IV, organismo que tiene a su cargo la implementación de las políticas provinciales en materia de salud pública y que sigue de cerca este indicador desde el punto de vista epidemiológico para sugerir a los efectores de salud y a los gobiernos locales las estrategias que pueden ponerse en marcha.

En una entrevista concedida a LA OPINION, la doctora Adriana Torriggino, directora ejecutiva de la Región Sanitaria IV, y Carina Bonacalza, directora asociada y referente del Programa Materno Infantil, señalaron que el índice alcanzado es “histórico” para la región y la consecuencia de una serie de acciones que se han implementado bajo el eje rector de las políticas en materia de salud materno infantil y otros programas asociados.

“La mortalidad infantil es quizás el indicador sanitario más sensible por lo que representa. Refiere a los fallecimientos de bebés de 0 a 12 meses y aporta mucha información sobre el estado general de una población determinada”, remarcó Adriana Torriggino reconociendo que tanto el país como la región están atravesando una “transición epidemiológica” marcada por el envejecimiento poblacional y una tasa de natalidad sensiblemente menor a la de años anteriores. “Los sistemas de salud deben adecuarse a esta realidad porque el aumento de la edad de la población general es un dato y los servicios de salud deben adecuarse a esa circunstancia”, sostuvo. Igualmente enfatizó la importancia que tiene la tasa de mortalidad infantil en tanto “indicador que permite compararnos desde el punto de vista epidemiológico con lo que está sucediendo dentro de la Región Sanitaria IV, entre los partidos que la integran; dentro de la provincia entre las regiones sanitarias; dentro del país entre las distintas provincias; y a nivel internacional con otros países que tienen circunstancias similares a las nuestras”.

En relación con las estrategias implementadas a nivel de la Provincia de Buenos Aires y de la Región Sanitaria IV para haber logrado reducir la tasa de mortalidad infantil, la directora ejecutiva mencionó una serie de acciones que se tomaron tanto desde el Programa Materno Infantil como desde otros subprogramas, como el de Inmunizaciones. Asimismo refirió la insistencia sobre algunas acciones que tienen que ver con la prevención de enfermedades y con la adopción de determinados hábitos como evitar el humo de tabaco en el interior de los hogares donde viven bebés y niños pequeños, evitar el uso de combustibles fósiles y adoptar medidas de higiene como el lavado frecuente de manos.

“Todas estas acciones que parecen pequeñas tienen un fuerte impacto en la reducción de la mortalidad infantil, lo mismo que el trabajo en terreno que se realiza desde la atención primaria y que tiene que ver con la captación temprana de las embarazadas, los controles de embarazo y la atención de los bebés nacidos en servicios de salud dotados de los recursos necesarios”.

“Se han tomado medidas en relación a la educación de la población que han rendido sus frutos y también se han reforzado los servicios de salud con el objetivo de disminuir la mortalidad infantil. Estas acciones, bajo el paraguas del Programa Materno Infantil, se han articulado para alcanzar este logro”, marcó Torriggino.

Adriana Torriggino y Carina Bonacalza. (LA OPINION)

Hacia el interior de la región

- Se ha conseguido un descenso significativo de los índices de mortalidad infantil, ¿cómo ha sido el comportamiento de este indicador hacia el interior de los Partidos que conforman la Región Sanitaria IV?

Carina Bonacalza: Nosotros hemos alcanzado una tasa del 6,9 por mil y esto responde en parte a que los Partidos grandes que conforman la Región Sanitaria respondieron muy bien al trabajo que se hace en terreno, a la búsqueda de embarazadas, a las prevenciones que se realizan con el área de Inmunizaciones. Es muy importante también el trabajo en el campo de la salud sexual y reproductiva. Es vital la tarea de los obstetras y obstétricas que trabajan con embarazadas y la labor que despliegan los servicios hospitalarios tanto en la atención de la mujer como del recién nacido, porque todo esto contribuye a reducir los índices de mortalidad infantil. Es un trabajo titánico y muchas veces anónimo que cada partido realiza desde que se capta a la embarazada hasta que nace el bebé.

Hacia el interior de la Región Sanitaria IV la realidad de los Partidos es diversa. La situación de ciudades como San Nicolás, Pergamino y San Pedro es muy buena. Cuando observamos las tasas por Partido, lo que vemos como dificultad es que en las ciudades más pequeñas, que tienen una baja tasa de natalidad, se ven afectadas porque si tienen dos o tres fallecidos, esto en números absolutos les dispara la tasa de mortalidad infantil. Es un indicador muy sensible. Lo que evaluamos cuando trabajamos con mortalidad infantil son los números absolutos y en función de ello podemos decir que en 2017 y 2018 fueron 19 menos los fallecidos que tuvimos dentro de la Región Sanitaria IV. Pero es muy importante evaluar los nacidos vivos porque este es un indicador que se calcula sobre la tasa de natalidad.

-Además de las cifras en términos absolutos, ¿qué otras cosas se analizan cuando se reportan los datos estadísticos?

Carina Bonacalza: Lo que se evalúa también es cuántos fallecidos fueron bebés de 0 a 28 días; cuántas muertes se dieron en la instancia post natal, es decir en bebés de más de 28 días y cuántas muertes fueron domiciliarias. También se indaga sobre las causas, para poder evaluar las estrategias y determinar si la problemática se da a nivel de la embarazada, a nivel hospitalario o por factores de índole social.

-¿Qué arrojan esas evaluaciones a nivel regional?

Carina Bonacalza: A nivel de la Región observamos que tenemos un número importante de chicos que fallecen en domicilio. Es importante este dato y nos obliga a seguir trabajando. Generalmente estas muertes se dan en la época invernal y son bebés mayores de 28 días. Son fallecimientos que se producen no a causa de una patología de base sino por situaciones fundamentalmente asociadas a lo social. Algunos mueren a causa de una intoxicación por monóxido de carbono, o ahogados porque la mamá practica colecho. Cada caso particular se evalúa y se atiende la circunstancia social en el que ese hecho ocurre. En este aspecto es clave el rol de las asistentes sociales que trabajan en el sistema de atención primaria de la salud de los distintos municipios y que tiene que ver con la prevención. En el descenso de la tasa de mortalidad infantil que logramos, fue uno de los trabajos más importantes el que se hizo en terreno. También fue fundamental la referencia y contrarreferencia que manejan el Hospital con los Centros de Atención Primaria de la Salud porque permiten el seguimiento y el conocimiento, no solo de una historia clínica sino de una situación social particular que merezca ser atendida. Es un seguimiento muy arduo el que se hace y un trabajo que llevan a cabo las secretarías de Salud de cada municipio.

En el contexto provincial

Consultadas respecto de en qué posición se encuentra la Región Sanitaria IV -a la que pertenece Pergamino- en el contexto de las demás regiones que conforman el territorio provincial, tanto Torriggino como Bonacalza señalaron: “Estamos muy bien. A nivel provincial la Región Sanitaria I -con cabecera en Bahía Blanca- es la que tiene la tasa de mortalidad infantil más baja y en segundo lugar estamos nosotros”.

-¿Este posicionamiento también es histórico?

Adriana Torriggino: Sí. A lo largo de los años el comportamiento de esta tasa ha sido variable. Históricamente ha habido altibajos. Pero paulatinamente en la Región fue descendiendo la mortalidad infantil.

Carina Bonacalza: En 2015, la tasa fue del 10, 2 por mil; en 2016, 8,3 por mil; en 2017, 8,8 por mil; y en 2018, 6,9 por mil. Lo importante es leer estas cifras en contexto y observar que la mortalidad ha venido descendiendo año a año. Esto quiere decir que se ha ido evolucionando en la aplicación de las estrategias y trabajando sobre cada circunstancia en particular.

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