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Pergamino

Nuevos reclamos por la presencia de animales en la ruta Nº 178

No se trata solamente de equinos que se acercan a las rutas a pastar sino también ganado bovino. (LA OPINION) No se trata solamente de equinos que se acercan a las rutas a pastar sino también ganado bovino. (LA OPINION)

La mayor cantidad de quejas se produce en el tramo final de avenida Rodríguez Jáuregui y en los primeros kilómetros de la ruta bonaerense. La existencia de ganado errante es frecuente y muchas veces está en la habilidad de los conductores evitar una tragedia.


La presencia de caballos sueltos en las carreteras de la región y particularmente en un sector de la ruta bonaerense que conduce a la localidad de Bigand, constituye un serio riesgo vial.

Como hemos advertido en varias ocasiones, la mayor cantidad de reclamos está concentrada en el tramo final de avenida Rodríguez Jáuregui y el comienzo de la ruta provincial Nº 178, pero existen otros casos.

Teniendo en cuenta las innumerables veces que dicha situación se repite, todo indica que los accidentes de tránsito van a seguir ocurriendo y solo queda en la habilidad de los conductores evitar una tragedia.

No se trata solamente de equinos que se acercan a las rutas en busca de pasto para alimentarse sino también ganado bovino.

La ley dice que los animales deben tener una marca para identificar al dueño, pero muchos no la poseen e imposibilitan la detección sobre la responsabilidad civil en caso de colisiones. Muchos responsabilizan en primera instancia a los propietarios, pero la falta de sanciones permite que esta situación se siga produciendo.

No necesariamente el propietario vive en la zona donde se puede ver pastando a los animales a la vera de rutas y calles. Los caballos suelen caminar en busca de alimento y, no encontrándolo en los caminos secundarios, terminan por las rutas principales, mejor mantenidas y que tienen pastos más tiernos por su corte más frecuente.

Cuando se produce el accidente, habitualmente no existe forma de demostrar la propiedad o la tenencia del animal, a fin de imputar la responsabilidad que define el Código Civil. En aquellos casos en los que sí es posible, por lo general resulta que el propietario o tenedor es insolvente.

Sin embargo, la solución de fondo no pasa por saber a quién hay que reclamar las pérdidas humanas y económicas generadas por el choque de un vehículo contra un animal suelto. Para encontrar la solución al problema es necesario conocer cuáles son las causas de la existencia y persistencia de los animales sueltos en las rutas.