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Pergamino

Numerosos fieles participaron de la fiesta a San Ramón

La procesión se llevó adelante con la imagen del santo por las calles del barrio Cueto.  (NELSON GUZMAN) La procesión se llevó adelante con la imagen del santo por las calles del barrio Cueto. (NELSON GUZMAN)

Las calles del barrio Cueto fueron testigos de la procesión que se desarrolló con la imagen del santo. En el templo de Lavalle y 25 de Mayo el padre Walter Basile celebró la misa en la que se bendijo a embarazadas, mujeres que desean tener un hijo y a los niños.


Una significativa cantidad de fieles participaron el sábado de una nueva fiesta patronal en honor a San Ramón Nonato, patrono de las embarazadas y las obstetras.
Las calles del barrio Cueto fueron testigos de los pergaminenses que decidieron participar, en primer lugar, de la procesión que estuvo presidida por la imagen del santo.
A posteriori, ante un templo copado por fieles, el padre Walter Basile celebró la misa en la que se advirtió la presencia de numerosas embarazadas, mujeres con bebes y niños y matrimonios que pidieron al santo su intercesión para convertirse en padres.

Humildes de corazón
Durante la celebración de la Eucaristía, el sacerdote, después de dar lectura al Evangelio, instó a los fieles a ser humildes de corazón, dejando de lado la soberbia.
Precisamente porque el humilde mantiene para con Dios una actitud de hijo, lo que hace comprender lo que la misma Escritura asegura: "Dios resiste a los soberbios, pero a los humildes les otorga su favor".
El soberbio busca agradarse a sí mismo, incluso a costa de Dios, mientras que el humilde busca agradar a Dios, incluso a costa de sí mismo.

Bendición
Luego del momento de la consagración y antes de despedir a los fieles, el padre Walter llamó a las mujeres que tienen deseos de ser madre, a las embarazadas y a las mamás con sus bebes para, primero hacer un bendición generalizada con agua bendita. Por último bendijo con imposición de manos a las embarazadas a quienes se les obsequió también un par de escarpines con la estampa de San Ramón y de la Virgen de la Dulce Espera.
A la salida del templo los integrantes de la comunidad repartieron agua bendita y ofrecieron una merienda a los presentes.

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