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Pergamino

Otra trampa mortal: la “T” de las rutas Nº 188 y 32

Evidente falta de señalización pone en riesgo de manera constante a los automovilistas. (LA OPINION) Evidente falta de señalización pone en riesgo de manera constante a los automovilistas. (LA OPINION)

Una situación similar al Segundo Cruce, que aunque precarios recibió algunos “parches”, se da en este enclave de Pergamino hacia San Nicolás y Rosario. El crecimiento demográfico ha convertido en tránsito urbano el movimiento de la zona. Es imperiosa la necesidad de una nueva dársena de giro y señalización como mínimo. Sin estas intervenciones, que no haya una tragedia es cosa de suerte. 


Después de haberse llevado a cabo la demarcación en distintas zonas del Segundo Cruce con el fin de mejorar la seguridad vial en el sector, ahora es el momento de ponerse a elaborar un programa similar para la intersección de las rutas nacional Nº 188 y provincial Nº 32. En este lugar de Pergamino el movimiento de los vehículos creció de manera exponencial por la gran cantidad de pergaminenses que están viviendo en nuevos barrios privados y loteos que se levantaron en la zona –sobre ambas rutas-, sumando además la población permanente de La Guarida y Luar Kayad y la que se radica en Peña, que vienen reclamando desde hace años obras para este cruce.
De acuerdo a lo que pudo hablar ayer a la mañana LA OPINION con algunos residentes de esta zona, hay momento en los cuales se dificulta muchísimo poder girar sentido a Rosario por ruta Nº 32; y lo mismo le sucede a los automovilistas que circulan por la carretera Nº 188 ya que tienen que frenar rápido porque las dársenas están sin demarcación y son muy angostas; “es un peligro constante porque hay que detenerse sobre la ruta antes de doblar, los camiones vienen a alta velocidad y no tenemos más accidentes de ‘milagro’”, contó una de las personas que se comunicó con el Diario.

Complicaciones diarias
Tal como cuentan los usuarios, las cosas se vuelven más complicadas aun cuando se forman colas de vehículos que quieren seguir por la ruta Nº 188, mientras que otros desean continuar por la cinta asfáltica de la Nº 32 en sentido este – oeste y el apuro de algunos conductores hace poner nerviosos a todos a fuerza de bocinazos.
Muchas veces la decisión de continuar hacia la zona del barrio General San Martín o bien rumbo a Luar Kayad no está exenta de audacia e incluso de temeridad; “la ley del azar pareciera ser la única vigente y la que determina el destino del tránsito, en espera de tiempos mejores en que el cruce se regule mejor. Mientras, las posibilidades de nuevos accidentes se mantienen elevadas”, resaltaron en una nota que enviaron los vecinos a la redacción luego de observar el móvil de LA OPINION tomando registros fotográficos en el lugar.
Una intersección de rutas requiere siempre de la máxima prudencia de los conductores tomando como referencia la atribución a fallas humanas en algunos accidentes puesto que la visibilidad o la falta de señalización es pertinente en varios de los casos.

Más seguridad vial
A su vez, la falta de educación vial y la imprudencia se aúnan para generar este tipo de situaciones dolorosas. Sin embargo, algunos diseños de cruces son un quebradero de cabeza para los conductores. Salvo quienes transitan a diario por ellos, la incertidumbre alcanza picos máximos cuando un vehículo se acerca y quien lo guía no acierta a comprender cuál es el camino que debe tomar.
A veces, un automovilista preocupado por no tener en claro la dirección que debe seguir, pierde noción de la peligrosidad del cruce, tal como se vino dando con algunos siniestros en esta zona de Pergamino donde camiones siguieron de largo y terminaron en la cuneta paralela a la ruta nacional Nº 188.
De todos modos, es verdad que la responsabilidad de conductores es evidente en ciertos accidentes, pero esto no quita la necesidad minimizar los riesgos con correcta infraestructura y señalización, para que los conductores prudentes puedan avenirse a hacer bien las cosas. Hoy, en la “T” de las rutas Nº 32 y Nº 188, es imposible hacer las cosas bien. “En este cruce de rutas hay una evidente falta de señales que avisen de su existencia y de su peligrosidad”, se quejan los vecinos de los barrios emergentes en este sector de la ciudad.
En un país con la infraestructura vial obsoleta como el nuestro, es inevitable que existan intersecciones de rutas a nivel, aunque algunas son verdaderas trampas por su diseño intrincado y confuso, lo que pone en peligro a quien lo enfrentan.
La recurrencia de accidentes, afortunadamente en esta zona sin víctimas fatales, obliga a la acción de los organismos de vialidad a tomar medidas; y mucho más ahora con la presencia de dos predios deportivos como Empleados de Comercio y el próximo a inaugurarse de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), a la vera de la ruta nacional Nº 188, donde antiguamente estaba la quinta del Sindicato de Canillitas.
Es por eso que la seguridad en esta zona de ambas carreteras dista mucho de ser la ideal, por lo que se impone una tarea intensa de prevención.

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