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Pergamino

Pediatras y neonatólogos, actores esenciales en falta en el sistema sanitario

Yolanda Martínez, Silvina Rocha y María Marta Rottini, dialogaron con LA OPINION. (LA OPINION) Yolanda Martínez, Silvina Rocha y María Marta Rottini, dialogaron con LA OPINION. (LA OPINION)

Cada vez cuesta más cubrir los cupos de residencia que se abren anualmente para la formación en la especialidad y esto impacta en los servicios que se apoyan en los residentes para funcionar. Referentes de ambas especialidades en el Hospital San José dialogaron con LA OPINION sobre este tema.


En el transcurso de la semana cerró una nueva convocatoria para la cobertura de los cupos de residencias para el ingreso al sistema de formación en el ámbito de la provincia de Buenos Aires y como viene sucediendo desde hace unos años, se observa que cada vez son menos los profesionales que eligen formarse en especialidades que tienen un carácter intensivo y que resultan esenciales para el funcionamiento del sistema de salud.
Dos de ellas son Pediatría y Neonatología. Por diversos factores son menos los egresados de las facultades de Medicina que se inclinan por este tipo de especialidades o por lo menos por este sistema de formación en servicio. Algunos optan por obtener el título a través de cursos de posgrado que no demandan ni la carga horaria ni la exigencia que supone la residencia. Este fenómeno no es privativo del Hospital San José ni de la provincia de Buenos Aires sino que se da a nivel nacional, en un sistema público de salud que desde hace mucho tiempo viene advirtiendo sobre la falta de pediatras y neonatólogos.
En el caso de Pergamino, sobre fines de 2018 desde el propio nosocomio se lanzó una convocatoria a través de las redes sociales para buscar neonatólogo. Así de crítica es la situación en el servicio que es modelo en la Provincia de Buenos Aires, por lo que se tuvo que recurrir a estrategias para limitar la internación a la capacidad disponible en materia de recursos humanos.
Para desentrañar la complejidad de este panorama, y en el marco de una serie de informes producidos por LA OPINION para describir la realidad de cada una de las unidades de residencia que funcionan en el Hospital San José en un período en el que estuvo abierta la convocatoria para sumarse al sistema, LA OPINION dialogó con las doctoras Yolanda Martínez, jefa de Sala de Neonatología; María Marta Rottini, jefa de Servicio de Clínica Pediátrica y Silvina Rocha, jefa de Sala de Internación de Pediatría e instructora de residentes.
En forma coincidente remarcaron que desde hace unos años se observa una disminución del número de profesionales médicos que al egresar de la facultad optan por hacer la especialidad de Pediatría y Neonatología dentro del sistema de residencias y reconocieron que varios de los cupos que se ofrecen anualmente en el nosocomio para la formación quedan vacantes.
“En Neonatología brindamos la residencia desde hace unos años. Se trata de una residencia articulada con Pediatría y tiene una duración de dos años. El entrenamiento es académico y asistencial y quienes se forman lo hacen con un instructor y guiados por los médicos de Internación, cumpliendo tareas en consultorio de alto riesgo, Internación y Maternidad”, describió Yolanda Martínez y mencionó que de los dos cupos que se ofrecen anualmente, en general se logra cubrir solo uno.
En el caso de Pediatría pueden ingresar tres residentes por año, pero estas vacantes tampoco se completan desde hace unos años. “En 2018 ingresó una sola residente para la residencia articulada de Neonatología y para Pediatría los cupos quedaron vacantes”, señaló la pediatra María Marta Rottini.
Silvina Rocha, instructora de residentes de Pediatría, opinó que esto se atribuye a múltiples factores: “Por un lado el económico, ya que los jóvenes al salir de la facultad prefieren hacer guardias o trabajar en algún servicio de emergencia porque les resulta más rentable que la residencia; el problema es que lo hacen sin tener la debida formación”.

Beneficios no vistos
Las profesionales remarcaron que, como sucede en otras especialidades, la residencia es un sistema intensivista en el marco del cual los residentes cumplen un horario, realizan guardias y perciben un sueldo por tener dedicación exclusiva a su formación. “En términos de dinero, en relación a la exigencia que tienen lo que perciben resulta bajo, pero lo que el residente algunas veces no alcanza a ver es que la residencia les da la posibilidad de formarse de una manera integral y que además el sistema de salud les paga para aprender”.
En relación a la inserción laboral, destacaron que desde hace unos años quienes egresan del sistema tienen la posibilidad de quedarse trabajando en el Hospital con cargos asignados y refirieron que, en general, los que son de Pergamino o de ciudades cercanas, al recibir esta propuesta optan por permanecer en el sistema hospitalario. “Esto antes no pasaba y es una ventaja porque salen de la residencia con un cargo y con un título ya que no tienen que rendir para recibir la certificación que los acredita como especialistas”, añadió Silvina Rocha.

Un problema para los servicios
El hecho de que año a año sean menos los residentes que ingresan- no por falta de cupos sino por falta de aspirantes a cubrirlos- es algo que termina impactando sobre el funcionamiento de los servicios y esto preocupa. “El objetivo y lo ideal es que haya un sistema hospitalario y un sistema de residencias en paralelo y que el residente se apoye en el sistema para aprender. Pero la realidad en la provincia es que el sistema asistencial se apoya mucho en la Residencia porque de algún modo está todo el día en el Hospital y cubre determinadas carencias en materia de recurso humano”, describieron y con alarma advirtieron que “esta es la ecuación que hay que invertir”.
“Que el sistema se apoye mucho en las residencias para funcionar no es bien visto. Estamos fortaleciendo la formación académica y que el residente se apoye en un sistema que ya funcione. Que el aprendizaje no se vea afectado por la sobrecarga que supone la atención, ni que los servicios se vean afectados por la falta de residentes”, plantearon.
En este punto remarcaron que cambiar esto “es una decisión de política sanitaria” y aclararon que esto no es privativo del Hospital ni de la provincia de Buenos Aires. “Es una realidad que se vive en todo el país” porque el sistema de salud “se apoya en las residencias”.
“Que los exresidentes vayan pudiendo quedarse en la plata hospitalaria es muy auspicioso y es un paso para poder transformar la realidad porque ese recurso humano formado fortalece los servicios”, apuntaron.

La Neo
El servicio de Neonatología del Hospital San José es referencia en la zona para la atención de bebés que requieren de la alta complejidad. La terapia intensiva neonatal del Hospital San José es valorada por su tarea y recibe pacientes de distintos lugares. Consultada sobre la realidad del servicio, Yolanda Martínez lamentó que sean pocos los profesionales en el área y que en función de ello solo admiten una ocupación de camas acorde. “Tratamos de que sean 10 en la medida de las posibilidades pero a veces contamos con algunos pacientes más porque recibimos de toda la zona”, comentó.
“En la actualidad somos siete médicos, contamos con la colaboración de la doctora Rottini para la atención del consultorio de alto riesgo y tenemos internación conjunta con la mamá algo, que nos organiza bastante”, comentó y refirió que el plantel de Enfermería está conformado por 13 enfermeras y dos que sumarán quince a partir del mes próximo.
“El recurso humano escaso obliga a restringir la internación, porque son pacientes de mucha complejidad que requieren de una atención intensiva”, reconoció y recordó que el Servicio de Neonatología del Hospital San José además de los pacientes propios recibe de ciudades de una amplia región y de dos de los efectores del sistema privado de salud local que no cuentan con Neonatología. “Tratamos de recibir a todos los que podemos y en aquellos casos en que resulta necesario, se los deriva a San Nicolás o Junín”, añadió destacando el esfuerzo que se hace desde el nosocomio para no resentir la atención que requiere una terapia intensiva neonatal.


Pediatría
En el caso del Servicio de Pediatría se cuenta con una sala de internación de 28 camas, más los consultorios externos y la guardia que funciona con 12 médicos. “La idea es tener dos médicos de guardia por día, y para ello deberían ser 14”, señaló María Marta Rottini, aunque aclaró que “en materia de recursos humanos estamos mucho mejor que antes porque en el caso de Pediatría los residentes que egresaron el año pasado se sumaron al plantel”.
Con respecto al personal de Enfermería, mencionó que la sala cuenta con 11 enfermeros y anticipó que se sumarán dos más. “Lo ideal sería tener por lo menos tres por turno”, planteó Silvina Rocha, que como sus pares destacó el esfuerzo que hacen tanto los integrantes del plantel médico como de enfermería para sostener servicios que requieren de una atención personalizada.

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