Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

Pergamino cuenta con los primeros enfermeros especializados en el área de Terapia Intensiva

En diálogo con LA OPINION los profesionales, acompañados por Nora Pomar, relataron su experiencia. (LA OPINION) En diálogo con LA OPINION los profesionales, acompañados por Nora Pomar, relataron su experiencia. (LA OPINION)

Realizaron el curso de especialización que brinda la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva. La iniciativa surgió por inquietud de los propios profesionales, fue acompañada institucionalmente por la Clínica Pergamino y se hizo extensiva a enfermeros del Hospital.


La pandemia mostró como pocas situaciones lo esenciales que resultan los recursos humanos en salud y exhibió de manera superlativa cuál es la importancia de su formación.
En este contexto, también evidenció lo que muchas veces pasa desapercibido: cuál es el rol de la enfermería y la pericia que se requiere por parte de estos profesionales en cualquier servicio en el que se desempeñen, pero fundamentalmente en las unidades de terapia intensiva, donde se asiste la gravedad y complejidad de todas las especialidades médicas.
Desde hace unos días Pergamino cuenta con los primeros enfermeros especializados en Terapia Intensiva. Se trata de profesionales que se desempeñan en la Clínica Pergamino y algunos en el Hospital Interzonal General de Agudos San José, que por una inquietud que fue acompañada por las autoridades de la Clínica Pergamino y por la médica terapista Nora Pomar, pudieron realizar el curso de especialización con aval universitario que brinda la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (Sati).
En diálogo con LA OPINION los integrantes del grupo que se transformó en el primero en llevar adelante esta iniciativa de formación que demandó más de dos años de cursada y rigurosos exámenes, comentaron cómo surgió en ellos la inquietud y contaron de qué modo fue posible realizar este curso sin necesidad de trasladarse a otros centros urbanos.
En primera persona los testimonios remiten a una tarea esencial que muchas veces pasa inadvertida cuando se piensa en el sector salud y que sin embargo, desde siempre tiene una importancia vital.
Nora Pomar, médica especialista en Terapia Intensiva que forma parte del equipo de trabajo de ese servicio en la Clínica Pergamino comentó: “La iniciativa surgió a partir de una idea del personal de Enfermería de Terapia Intensiva de la Clínica Pergamino. El grupo de enfermeros nos planteó que querían saber algo más y capacitarse. Me lo comentaron y les dije que para hacer cursos sencillos, siempre iban a tener tiempo. Que entendía, podían realizar el curso de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva que les iba a dar las herramientas de formación que estaban buscando y que lo iban a hacer con la rigurosidad que exige esta especialidad”.
La profesional destacó que “la posibilidad de acceder a un título de especialistas- algo que brinda el curso de la Sati- significó un plus. “Así fue que comenzamos a madurar la idea, presentamos la inquietud al coordinador del Servicio de Terapia Intensiva de la Clínica Pergamino, el doctor Benjamín Bianchi y comenzamos las gestiones para poder abrir una sede de docencia en la Clínica Pergamino para poder dictar el curso en la ciudad”.
En este punto Nora Pomar agradeció la disposición de la institución para facilitar todos los instrumentos que posibilitaron el dictado del curso que se inició con una modalidad presencial y encuentros virtuales y que sobre el final fue migrando a la virtualidad por la pandemia.
Según comentó la profesional, doce enfermeros comenzaron el curso y finalizaron más de la mitad, lo que marca el carácter intensivo de la capacitación que requirió para los participantes “muchas horas de estudio”.
“Quienes lo realizaron, lo hicieron compatibilizando horarios laborales. La mayoría de los enfermeros y enfermeras tienen dos trabajos, lo que les demanda catorce o dieciséis horas realizando una tarea asistencial”, resaltó Nora Pomar. Y destacó el compromiso demostrado por los profesionales que participaron del curso- siete que consolidaron el grupo inicial-.
Esta iniciativa comenzó en 2018 y la capacitación finalizó hace unos días- solo una alumna tiene un año más de actividad académica-. Y la intención es que la sede de docencia para el dictado del curso pueda establecerse en forma permanente para dictar otras ediciones del curso en el futuro. “Esto hoy por hoy está un poco condicionado por la pandemia, ya que la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva está abocada de lleno a las capacitaciones de Covid-19, pero en el futuro la idea es poder volver a dictar el curso, una vez que puedan retomarse actividades en forma presencial”, señaló Nora Pomar.
“Siento mucho orgullo por quienes llegaron al final de este curso de especialización, por el esfuerzo y compromiso que demostraron. Y lo que aprendieron lo vuelcan en su actividad laboral”.
Con respecto a qué herramientas les aportó esta capacitación en términos de conocimiento, la médica especialista reconoció que “antes hacían las cosas porque un médico les indicaba cómo hacerlo, aprendían en forma empírica muchos conceptos vinculados al manejo del paciente. Hoy cada procedimiento va acompañado de saber el porqué de cada decisión que se toma en una unidad de terapia intensiva. Eso representa un cambio sustantivo para cada uno de ellos”.
Asimismo, valoró la construcción colectiva del conocimiento que logró el grupo, algo que contribuyó a que pudieran cumplir con todos los requerimientos de la capacitación.

La motivación
En una entrevista realizada en entorno virtual, los participantes del curso que ya han comenzado a gestionar el título que certifica que son enfermeros especialistas en Terapia Intensiva- para aquellos que cuentan con título previo de licenciados- y de enfermeros con orientación en Terapia Intensiva- para quienes tienen la licenciatura incompleta- relataron su experiencia y hablaron de sus motivaciones.
Antes de comenzar a trabajar en una Terapia Intensiva, varios habían pasado por servicios de Clínica Médica y rotando por distintas unidades asistenciales en función de necesidades de las propias instituciones. Todos encontraron en la unidad de cuidados intensivos una atracción particular que les llamó la atención y los motivó a querer conocer más de cómo es el manejo de los pacientes que deben ser internados allí por la complejidad de sus patologías. Todos reconocen haberse sentido interesados en saber cómo se lleva adelante el trabajo minucioso que requiere el cuidado intensivo de un paciente. “No se trata de administrar una medicación y ya. Cada decisión que se toma en una sala de Terapia Intensiva es la consecuencia de un proceso y para los enfermeros es muy importante tener un entendimiento cabal de cada determinación que se toma”, resaltan.
Otros aseguran que es de suma utilidad conocer el vocabulario que se utiliza y valoraron los elementos que les aportó el curso en materia de conocimientos que les permiten “pararse frente a los médicos y entender de lo que están hablando, comprender cada procedimiento y funcionar mejor como parte de un equipo
Con la particularidad de la experiencia personal, refieren que muchos de los contenidos aprendidos refieren a procesos que antes realizaban de manera empírica. “Los enfermeros que trabajamos en Terapia Intensiva aprendemos mucho de los médicos y de nuestros propios compañeros. El curso sistematizó muchos de nuestros conocimientos”, resaltan.
“Antes de haber hecho el curso de especialización, muchos de nosotros realizamos cursos más cortos sobre temáticas específicas, eso nos dio una base. Este curso de algún modo es el toque final que necesitaba nuestra formación que igualmente es permanente porque los cambios que se producen en salud son vertiginosos y hay que estar siempre actualizados”, dice uno de ellos, en una apreciación compartida con sus pares.
Asimismo destacan que en las instituciones en las que trabajan “hay un grupo de médicos muy colaborativos y eso ayuda muchísimo. Nos han acompañado en el proceso de nuestra formación y este curso nos brindó la posibilidad de acreditar nuestros conocimientos y validarlos”.
Vale recordar que estos profesionales obtendrán un título que los habilita de por vida en esta especialidad ya que para enfermería no se requiere la recertificación que los médicos deben validar cada cinco años. También mencionar que a quienes trabajan en la Terapia Intensiva de la Clínica Pergamino, el sanatorio les otorgó media beca para que pudieran costar los gastos del curso.
Los enfermeros que realizaron el curso de especialización en Terapia Intensiva de la Sati son: Liliana Godoy, Florencia Pulido, Evangelina Chavero del Hospital San José; Macarena Boaglio, Sebastián López; Leonel Santa Cruz y Marcela Colfo de la Clínica Pergamino, varios de los cuales participaron de la entrevista con LA OPINION para la producción de este informe.