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Pergamino

Por acogerse a la jubilación, la doctora Adriana Torriggino deja la Región Sanitaria IV

Adriana Torriggino recibió a LA OPINION en el despacho de la Región Sanitaria, en su último día de gestión. (LA OPINION) Adriana Torriggino recibió a LA OPINION en el despacho de la Región Sanitaria, en su último día de gestión. (LA OPINION)

El 30 de septiembre fue el último día a cargo de la dirección ejecutiva del organismo que articula en el territorio las políticas del Ministerio de Salud. En una entrevista concedida a LA OPINION hizo un recorrido por la gestión y por su trayectoria en distintos ámbitos.


El 30 de septiembre fue el último día que la doctora Adriana Torriggino estuvo a cargo de la dirección ejecutiva de la Región Sanitaria IV. Tras acogerse al beneficio jubilatorio, dejó la conducción de este organismo que baja a los 13 municipios que conforman la Región Sanitaria IV las políticas del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. En una entrevista concedida a LA OPINION efectuó un balance de su gestión e hizo un recorrido por casi tres décadas de trabajo en el campo de la salud pública, por cuanto se desempeñó como directora de Salud del Municipio y durante mucho tiempo estuvo a cargo de la Dirección de Epidemiología dentro de la estructura sanitaria local.
-¿Qué significó como desafío haberse desempeñado como directora ejecutiva de la Región Sanitaria IV?
-Creo que lo más importante ha sido dejar la atención para pasar a hacer exclusivamente gestión. A pesar de que durante varios años en la Secretaría de Salud del Municipio hice gestión, esta estaba orientada fundamentalmente a la cuestión epidemiológica y de inmunizaciones. En la Región Sanitaria el desafío fue diferente y el alcance de la tarea mucho más amplio porque hay 13 partidos que dependen del trabajo y la gestión que se realiza desde el organismo que articula las políticas públicas provinciales en materia de salud y las acerca a cada lugar.
Esta tarea importa cierta complejidad porque en los partidos más grandes, los municipios pueden tener una organización más completa porque tienen mayores recursos. Los partidos más pequeños tienen una estructura mucho menor. En función de ello, desde la Región Sanitaria IV lo que uno hace es tratar de llegar a un equilibrio a través de la equidad. Ello implica atender algunas cuestiones básicas para la asignación de insumos y una mirada muy atenta de la realidad de cada lugar para responder a las necesidades. Esto enriqueció mi mirada.
-¿Cuántos años estuvo a cargo de la Región Sanitaria IV?
-Un poco más de tres años y medio. Llegué a la Región el 26 de enero de 2016, mi nombramiento salió el 1º de marzo de ese año, y desde entonces trabajé ininterrumpidamente en este espacio hasta el 30 de septiembre que me jubilé.
-¿Cuáles fueron las coyunturas más complejas que hubo que abordar en ese período?
-Hubo muchas situaciones. A fines del primer año de gestión y el principio del segundo tuvimos las inundaciones que afectaron a varias ciudades de la Región Sanitaria IV e importaron una ardua e intensiva tarea. Fue un fenómeno severo y afectó a muchos de nuestros partidos. Fueron horas de mucha zozobra y contamos con un gran apoyo de la Provincia de Buenos Aires.
Otra cuestión que marcó un hito fue la aparición del primer caso de Zika en Pergamino, que fue el primero reportado en la provincia de Buenos Aires. Apenas asumimos el registro de este caso generó que desde aquí se establecieran los protocolos de trabajo que posibilitaron los consensos para el manejo del diagnóstico, el seguimiento y la vigilancia epidemiológica, cuestiones que no estaban aún establecidas.
Ese fue el hallazgo más importante dentro de la gestión. Se armó una sala de situación, se trabajó en forma articulada con el área de Salud del Municipio y técnicos del Ministerio de Salud para realizar el trabajo en terreno. También se convocó a los efectores del subsector privado y entidades profesionales para acordar criterios de derivación de muestras de diagnóstico.
-¿Cómo ha sido la relación con el Ministerio de Salud?
-No hemos encontrado inconvenientes. Durante la gestión pasaron tres funcionarios provinciales que fueron nuestro nexo directo con el Ministerio de Salud. Siempre encontramos buenas respuestas. Tuvimos una línea de gestión que mantuvimos a lo largo de los años. En estos años hubo transformaciones, muchas de ellas de tipo administrativas que agilizaron la gestión. Por ejemplo, pasamos de trabajar con expedientes en papel a trabajar con expediente electrónico. Las solicitudes de determinadas prácticas e insumos pasaron a hacerse en forma digital. Todo esto impactó en la gestión y la hizo más eficiente porque las auditorías son más rápidas. Todas estas acciones acortaron los tiempos de respuesta. Esto se vio claramente en la entrega de medicamentos oncológicos. Al cargarse a través de un sistema on line, ingresa el trámite y en diez días está la respuesta.
-¿Los objetivos de la gestión están cubiertos?
-En líneas generales sí. Siempre hay objetivos por cumplir, pero las metas que nos trazamos en el inicio de la gestión fueron alcanzadas. Por mencionar solo algunas, desde el punto de vista estructural recibimos recursos para poner en valor la infraestructura de la región.
-Y desde el punto de vista de los indicadores sanitarios, ¿cuál evalúa como el principal logro de la gestión?
-Sin lugar a dudas el descenso del índice de mortalidad infantil, que fue la resultante de un trabajo de gestión sostenido y del compromiso puesto por los integrantes de los equipos de salud de cada municipio.
-¿Qué significa retirarse para alguien que durante muchos años estuvo abocada al trabajo en el terreno de la salud pública?
-Fueron 28 años de trabajo en la salud pública de Pergamino. Retirarse significa dar lugar a las nuevas generaciones. Todos tenemos que renovarnos.
-¿Qué balance hace de esa trayectoria?
-Mi vida en la salud pública se divide en dos etapas: los primeros 10años y los últimos 18. En el año 1999 asumí como directora de Salud de Pergamino. Los primeros diez años tuvieron que ver con un trabajo asistencial que tenía que ver con la toxicología. Perteneciendo a la Municipalidad trabajé en el Hospital en comisión. Participé en el primer grupo de atención de adolescentes con la doctora Susana Vázquez de la que aprendí mucho. Y comencé a pensar en la cuestión epidemiológica y en lo que le ocurría a la población a través de la atención de las tentativas de suicidio por el consumo de sustancias.
Cuando me hice cargo de la Dirección de Salud empecé a tener otra mirada. Tanto es así que en 2009 hice la especialización en epidemiología porque ya empecé a sentir que necesitaba más herramientas que las que podía obtener por autogestión. Eso enriqueció mi perspectiva y la visión que uno tiene de la salud pública y lo pude ir transmitiendo dentro de la Secretaría de Salud. De hecho no es casualidad que el único Partido de la Región Sanitaria que tiene una Dirección de Epidemiología es Pergamino, algo que cambió la mirada de la atención primaria. 28 años implican una trayectoria, y creo que no he sido una mala maestra y ha quedado gente con una formación suficiente y comprometida como para tomar la posta y seguir el camino. En lo personal no creo que vuelva a ejercer en lo asistencial. Seguiré en la docencia universitaria, pero como médica difícilmente retome.

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