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Pergamino

Referentes científicos de varios países se capacitaron en el Instituto Maiztegui

La mayoría de los participantes fueron investigadores, profesionales de la salud de laboratorios de referencia de sus países, (LA OPINION) La mayoría de los participantes fueron investigadores, profesionales de la salud de laboratorios de referencia de sus países, (LA OPINION)

Asistieron a un curso internacional sobre Aislamientos Virales y Cultivos Celulares dictado esta semana. Hubo aportes de destacados profesionales. El objetivo: fortalecer conocimientos para el reconocimiento de enfermedades emergentes o reemergentes en la región.


Durante la semana el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Doctor Julio Maiztegui” (Inevh) fue escenario de la realización de un curso sobre Aislamientos Virales del que participaron referentes de laboratorios y profesionales de varios países de América Latina. La actividad puso al Inevh en un lugar de alta visibilidad que le permitió desplegar la larga trayectoria que tienen los equipos de trabajo de la institución con sede en Pergamino para el estudio, diagnóstico y control de fiebres hemorrágicas virales.
Alejandra Morales, jefa de la División Arbovirus del Departamento de Diagnóstico Laboratorial y Referencial del Instituto Maiztegui, brindó detalles de esta actividad que convocó en el Inevh a técnicos y científicos de instituciones de distintos países, además de reunir a calificados docentes de otros centros que conforman la red de la Administración de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) y de la Universidad Nacional de Quilmes.
Con instancias teóricas y prácticas que se desarrollaron desde el martes hasta el viernes, los participantes trabajaron sobre la utilización de metodologías clásicas que permiten llegar al reconocimiento de enfermedades emergentes o reemergentes en la región.
-¿En qué consistió la capacitación dictada en el Instituto?
-Se dictó un curso sobre aislamientos virales en diferentes huéspedes con el foco en el uso de cultivos celulares. La capacitación surgió a raíz de un pedido de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este año tuvimos una reunión en la que se planificaron las actividades del Inevh, en su rol de centro colaborador en fiebres hemorrágicas virales y arbovirus.
-¿El curso fue dictado por profesionales del Inevh?
-El dictado estuvo mayoritariamente por todo el equipo del Instituto Maiztegui. Desde las distintas áreas han contribuido con las fortalezas y experiencias que realmente son muy amplias e importantes. Aquí hay una trayectoria de trabajo con agentes virales, además en condiciones de bioseguridad y gestión de la calidad, lo cual hace que la robustez de esta tarea pueda servir de enriquecimiento hacia otros países que puedan tener en algunos aspectos un desarrollo menor.
También tuvimos docentes de la Universidad Nacional de Quilmes, con quienes desarrollamos trabajos en conjunto. Y contamos con el aporte de especialistas de institutos que forman parte de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) con los que también estamos interactuando y fortaleciendo capacidades.
Como parte del programa, también realizamos videoconferencias con los centros de control de enfermedades. Una de ellas, a cargo del doctor Jorge Muñoz, coordinador de la Red Americana de Laboratorios de Arbovirus (Relda).
Las instancias teóricas se concretaron en el auditorio del Inevh y para el desarrollo de las actividades prácticas se pudo trabajar en los laboratorios de nivel 2 y 3 de bioseguridad, lo que nos dio la posibilidad de trabajar en distintos entornos y discutir cuales son los requerimientos de bioseguridad para cada actividad.
-¿Quiénes participaron de esta experiencia?
-Este fue un curso internacional organizado en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud y los centros de control de enfermedades. La mayoría de los participantes fueron investigadores, profesionales de la salud de laboratorios de referencia de sus países, es decir quienes realizan actividades parecidas a las nuestras en sus lugares de origen. Hubo participantes de varios países de América: Perú, Paraguay, Cuba, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Brasil. Ecuador y El Salvador.
Participó del curso la jefa de la sección Arbovirus del Instituto Envrando Chagas de Belém do Pará, Brasil, que es el centro nacional de referencia de arbovirus de Brasil y una institución que es cuna de la arbovirología en el mundo. Así que la posibilidad de intercambiar experiencias ha sido muy buena.
Una estrategia global
Alejandra Morales destacó que este trabajo es parte de una estrategia global que desarrollan la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) considerando que cuando se tiene una situación de un brote o epidemia en un lugar, no importa el sitio en el que eso ocurre porque hay una consecuencia y puede constituir una emergencia y una amenaza que pone en riesgo la salud nacional e internacional.
-¿Sobre qué enfermedades está puesta la mirada y cuál es el contexto general para estas patologías en la región?
-A nivel internacional se realizan estudios que determinan por diferentes condiciones, por el tipo de patógenos y la forma en que se contagian cuáles son los agentes virales que pueden tener mayor posibilidades de hacer su diseminación geográfica en nuevas áreas o de aparecer y causar por ejemplo pandemias. La idea es trabajar por delante de la situación y tener las herramientas para poder detectar ese tipo de agentes. Particularmente los agentes que estamos trabajando tienen que ver con aquellos que producen fiebres hemorrágicas virales como son los arenavirus, donde está el virus Junín- este Instituto ha surgido por la necesidad de estudiar este tipo de agentes- por los hantavirus. También por los arbovirus, que son los transmitidos por mosquitos y otros vectores, que tienen una capacidad de diseminación muy amplia. Particularmente en el continente americano en los últimos años hemos tenido la introducción y diseminación de varios virus como por ejemplo Zika y Chikungunya y anteriormente la reemergencia de casos de Fiebre Amarilla como en Brasil. Estas situaciones requieren que todos los países estemos muy bien preparados y alertas para poder dar respuestas frente a la aparición de algún caso sospechoso, un caso clínico compatible con estas enfermedades.
-¿Se incursiona en nuevas metodologías para el diagnóstico de estas patologías o se siguen utilizando técnicas tradicionales?
-En los últimos tiempos ha habido un gran avance en muchas metodologías, fundamentalmente las que son de tipo genéticos y tienden a detectar el genoma de los virus. Actualmente hay un desbalance en la utilización y aunque resultan de mucha utilidad para realizar el diagnóstico, se sigue necesitando mantener las técnicas clásicas que permiten obtener las cepas virales de manera completa y efectiva y eso es un punto de partida para poder avanzar en el desarrollo del conocimiento para entender la patogenia de una enfermedad, desarrollar vacunas y poder tener más cantidad de métodos de diagnóstico. También para los países es una oportunidad muy importante para poder contar con las cepas virales que están circulando en su área y es también una preservación de la biodiversidad.

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