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Pergamino

Respeto a la ley vigente y pensar en nuevas, claves para que todos puedan usar el Parque

Las discusiones entre ciclistas y pedestres en el anillo del Parque Municipal son diarias. (LA OPINION) Las discusiones entre ciclistas y pedestres en el anillo del Parque Municipal son diarias. (LA OPINION)

Con temperaturas agradables es propicio el desarrollo de actividades al aire libre en este espacio de excelencia que tiene Pergamino. Cada ciudadano llega con un plan y en la superposición de ellos se suscitan los inconvenientes entre paseantes, atletas y ciclistas. Hay indicaciones no que siempre son respetadas, lo que deriva en molestias y peligros.


Cuando las temperaturas comienzan a ser agradables, resurgen los problemas entre los usuarios frecuentes y esporádicos del Parque Municipal “General San Martín” por el poco –casi nulo- respeto que existe entre aquellos que utilizan el predio para entrenar y los otros que concurren a pasar un momento agradable, haciendo actividad física al aire libre o simplemente jugando en familia. Este enorme espacio de excelencia, privilegiado por su ubicación, con que cuenta nuestras ciudad, por momentos pareciera quedar chico.
Son habituales los “encontronazos” entre atletas y ciclistas que circulan por el anillo perimetral; entre ciclistas y paseantes; entre los propios ciclistas, ya que algunos se mueven en pelotones ocupando gran parte de la cinta asfáltico y ello molesta el resto. Además de las molestias, está latente el peligro debido a que no todos respetan las velocidades máximas. Entonces se empieza a escuchar un mismo grito en muchas voces: “¡Vayan a El Panorámico!”.
LA OPINION dialogó con concurrentes al Parque; entre los habituales, se identifican perfectamente quién es quién en este concurrido escenario. “Los que vienen a andar rápido son los que no corren, los que se quieren hacer ver”, resalta una de las fuentes consultadas por LA OPINION en la tarde del viernes. Otra persona, que practica el pedestrismo se sumó para explicar que “quienes verdaderamente compiten no vienen al Parque, y cuando lo hacen son los más respetuosos porque saben que pueden provocar un accidente”.
Legítimos usuarios del Parque somos todos los ciudadanos, pero algunos –los que hacen uso recreativo principalmente- consideran que no es el lugar propicio para ciertas actividades, particularmente el ciclismo deportivo, debido a que implica un peligro. Si bien el anillo de asfalto de 1.500 metros tiene correctamente delimitados los espacios para peatones y para ciclistas, la cantidad de éstos últimos, la velocidad que levantan y la modalidad de pelotón generan el oprobio del resto.

Derechos convivientes
Además de quienes practican el ciclismo deportivo, también hacen uso de su espacio exclusivo (porque no hay autos entresemana) otros ciclistas: los que pasean, los ejercitan y los niños ya que, huelga decir, también se puede andar en “bici” sobre el anillo porque sí, no hay normativa que establezca un uso deportivo privativo. El tema es que desde la finalidad hasta la modalidad pasando por el tipo de rodado, son muy diferentes las formas de montar en bici que se superponen en este circuito. Y todas están permitidas.
Salvo cuando excede la velocidad, no es ilegal lo que hace un ciclista. Es decir, mientras se mantenga en el carril indicado y vaya a la velocidad permitida, está en su derecho. Nada dice la normativa vigente sobre los pelotones, como tampoco respecto de los grupos de corredores. Son nuevas modalidades que fueron consideradas cuando se redactó la ordenanza y que hoy están siendo el foco de las quejas. Pero, en términos legales, nadie está haciendo nada indebido. Ahora, en términos de una sana convivencia y de cuidarnos entre todos ¿no se estaría haciendo algo indebido? Como se ha planteado en relación con otros temas, no siempre lo que es legal es legítimo. Y las leyes siempre llegan más tarde que la acción del ciudadano. En este punto algo deberá hacerse desde el Concejo Deliberante, pero mientras tanto hay que apelar al respecto y al sentido común del ciudadano.

Mea culpa
Los usuarios habituales, que son el principal blanco de las quejas, reconocen que la situación es urticante por momentos en el Parque. “Creo que tanto corredores como ciclistas somos conscientes de que nuestra relación es francamente mejorable pero tenemos que respetarnos, no insultar cuando se pasa por al lado del otro y si quieren ir rápido el Parque no es el lugar indicado”, reconocieron los que hablaron con el Diario y habitualmente van a la ruta a entrenar.
Aunque parezca mentira, las experiencias y testimonios de corredores pedestres y ciclistas son idénticas. “Cada grupo nos creemos en muchas ocasiones los ‘reyes’ del camino, ya sea del anillo perimetral o bien del lugar que sea, porque estos problemas son comunes en la ruta cuando hasta peleamos con los camioneros”, reconoció uno de los habituales corredores de bicicleta que expuso su experiencia. “No todo es nuestro dominio ni debe girar en torno a nosotros y nuestras necesidades como deportistas. Pero nos olvidamos que compartimos estos entornos con otros usuarios y eso es un grave error, muy peligroso en un Parque que hay veces se ve colapsado por la cantidad de gente que concurre”, señaló uno de los atletas locales más ganadores en los últimos años.

Compartir el espacio
A muchos corredores les gusta correr con sus amigos e insisten una y otra vez con esto cuando se les pregunta por qué van todos juntos; en este plan de “ir juntos a la par”, hay veces que trotan en los espacios que están destinados al ciclista. Y esto mismo que sucede con aquellos que van a pie sucede con los otros, con los que se suben a la bicicleta y transitan más rápido de los permitido en un lugar que no es el indicado. “¿Cuándo irán a El Panorámico?”, “¿Por qué no se van a la pista?”, “¿No saben que acá no se puede andar así?”, son algunas de las expresiones, muchas veces a gritos, que lanzan los atletas que saben de los peligros que provoca el paso cercano de una bicicleta a alta velocidad.
Pero lamentablemente ninguna de las partes, hasta ahora, cede en sus pretensiones al momento de entrenarse. Para ambos grupo, el Parque Municipal es el ámbito que reúne comodidades que en otros lugares no existen. Y además de estos sectores del deporte (o entre ellos) están los ciudadanos que simplemente quieren caminar, pedalear, o jugar a la pelota y poder ir a buscarla sin temor cuando se va sobre la cinta del anillo.
A simple vista, el Parque es grande y todos deberían sentirse cómodos, pero esto no está sucediendo y algo habrá que hacer para poner orden a favor de todos.

¿Y El Panorámico?
La pregunta del millón: ¿por qué los ciclistas no entrenan en la pista de El Panorámico?
Cicloturistas y corredores hablan de “fallas graves” que impiden que se vuelquen a ese espacio, pensado para el deporte.
“Cortan el pasto y termina todo arriba del asfalto, es un gran problema porque esas mismas ‘rosetas’ de césped generan pinchaduras; hay días en los que es imposible andar porque pinchas hasta dos o tres veces”, dicen quienes prefieren afrontar el riesgo de ir a entrenarse a la ruta.
Falta de seguridad, caballos sueltos, motos que circulan por el medio de la pista, gente caminando con cochecitos de niños, vehículos que concurren por las pruebas de manejo para la licencia de conducir, carencia total de servicios son los puntos principales que por lógica “espantan” a los ciclista del lugar que les corresponde para andar. “Nunca se nos escuchó, se critica nuestra decisión de ir a la ruta a pedalear pero jamás dieron una mano para que El Panorámico esté en condiciones de usarse”, agregaron al unísono los amantes de las “dos ruedas”.
Numerosos ciclistas hacen de los caminos sus “carreteras” particulares. Aceleran y van a velocidades que pueden provocar accidentes en caso de encontrarse con algún peatón, ya vaya andando o corriendo. Pero al escuchar sus defensas suenan entendibles, aun cuando ellos mismos saben que se equivocan. “No todos vamos como ‘locos’ al anillo del Parque; el 90 por ciento de los que se preparan para carreras le hacen frente a las malas condiciones de El Panorámico o directamente nos sumamos al pelotón en el camino a Bigand”, señalaron ante la pregunta del Diario sobre los lugares que eligen para entrenar.

¿Es tan difícil convivir?
En resumen y escuchando a cultores de los dos deportes que esencialmente utilizan en el anillo perimetral del Parque Municipal, pareciera que es bastante fácil y que solo hace falta un poco de empatía, respeto y apego a las normas (que son pocas) por parte de ambos colectivos (bueno, puede que no sea tan fácil). Pero también falta la mano del Estado, poniendo nuevamente orden con reglamentaciones sobre el uso del anillo. Las leyes deben ser dinámicas como lo es la sociedad; no hace mucho se establecieron las restricciones al tránsito vehicular debido a que la realidad de hoy no de la misma que la de los ’80 y la masividad de la concurrencia motorizada ameritaba un cambio. Pues ahora habrá que poner la mirada sobre los deportistas que, por suerte, cada vez son más y “chocan” entre sí y con quienes hacen uso recreativo del espacio.
La remodelación de El Panorámico y su adecuación para un uso seguro y satisfactorio, con un mantenimiento constante y acorde a las exigencias de los ciclistas, es la primera condición antes de pensar en limitar el uso la cinta del Parque por parte de ellos.